espejito espejito

no me pasa muy seguido, pero cuando ocurre me deja trastabilleando todo el día. digamos que es una mañana como todas. me levantó, me preparó café, cambió piyama por ropa de maestra. entonces me acerco al espejo y la veo. en mis ojos, en algún gesto, ella está ahí, mi mamá. un par de segundos en que me quedo como idiota, reconociendo que no es ella, que soy yo. pero es que yo ya soy ella o soy muy como ella. los labios delgados, esa nariz con el hueso un poco salido. las mejillas redonditas. el pequeño bigotillo que por más cera aparece en menos de 24 horas. soy ella, soy mi madre. es tan extraño reconocer esto que es tan familiar. me pinto los labios y la veo. no tengo que decir espejito espejito, yo sé bien quién es la más bella y no soy yo.

the feel of things

9780807071236-us-300“The imaginable had always been problematic. When I was a child the feel of things went into me: deep, narrow, intense. The grittiness of the street, the chalk-white air of the drugstore, the grain of the wooden floor in the storefront library, the blocks of cheese in the grocery-store refrigerator. I took it all so seriously, so literally. I was without imagination. I paid a kind of idiot attention to the look and feel of things, leveling an intent inner stare at the prototypic face of the world. These streets were all streets, these buildings all buildings, these women and men all women and men. I could imagine no other than that which stood before me. That child’s literalness of the emotions continued to exert influence, as though a shock had been administered to the nervous system and the flow of imagination had stopped. I could feel strongly, but I could not imagine. The granite gray of the street, the American-cheese yellow of the grocery store, the melancholy brownish tint of the buildings were all still in place, only now it was the woman on the couch, the girl hanging out the window, the confinement that sealed us off, on which I looked with that same inner intentness that had always crowded out possibility as well as uncertainty. It would be years before I learned that extraordinary focus, that excluding insistence, is also called depression.”

Vivian Gornick, Fierce Attachments: A Memoir

#MeToo

Ayer pensando en el #MeToo postee en Twitter que nunca me había pasado, pero que a mujeres en mi familia, en mis aulas, en mi círculo de amistades sí y que, por tanto, me negaba a normalizarlo.

Anoche le di vueltas al asunto (estaba releyendo The Husband Stitch de Carmen María Machado) y me acordé de un momento de mi infancia:

Tenía yo unos 11-12 años, iba a la tienda. Ir a la tienda, en esa época, significaba cruzar un baldío. Mi madre me decía ten cuidado y nuncanunca me mandaba por la tarde, cuando caía el sol. Ir a la tienda no era una labor terrible, no, era ese momento en el día en que yo era independiente, en que podía caminar sola, ser dueña de mis pasos.

Ahí iba yo, mis pasos, mi monedero, unas botellas vacías de coca-cola, cuando lo vi. Era un hombre, sería un joven en mis ojos de hoy. Caminaba por el baldío, caminaba en dirección opuesta, caminaba hacia a mí. Su pantalón abierto, su tocarse, su pene completamente de fuera de su pantalón. Me dijo algo, y no contesté, seguí de largo, hice como que no lo vi. ¿Corrí?

Saliendo de la tienda tomé otro camino, uno más largo, para llegar a casa. Entregué el cambio a mi madre, metí las cocas en el refri y no dije nada. Nada.No, nunca se lo conté a nadie, lo borré por completo.

Al traerlo al presente me dije, no, no cuenta, no es un momento #MeToo porque no me pasó nada.
PUM, unos minutos después me di cuenta de que SÍ pasó algo que NO debió pasar. Lo enterré, lo minimicé, me avergonzé de ello y nunca lo conté: lo-nor-ma-li-cé.
Comparto, pues, mi experiencia y comparto el deseo de muchas mujeres: no al acoso, no a la violencia de género, no y no.

I Am Not Your Perfect Mexican DaughterI Am Not Your Perfect Mexican Daughter by Erika L. Sánchez
My rating: 4 of 5 stars

I want all my English Comp students to read this. I want all my Intro to Creative Writing students to read this. I want them to see how Ericka L. Sánchez was able to create a novel that, yes, it´s about the daughter of immigrants and yes has to deal with all the common issues of any teenager, but YES it is also about the construction of identity and the weight of life. This is not a perfect novel, but it certainly is an honest and beautiful attempt to represent what it is like to grow up with two languages, two cultures, and way too many expectations.

I especially like the subtle glimpse to issues such as violence in México as well as race and gender issues; all of it beautifully woven into the eyes and words of Julia the protagonist who, oh yeah, you will definitely engage with.

A must for today’s young adults.

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dos libros que no son míos pero que deberían ser de todos

estas dos últimas semanas han sido pesadas. aparte de la locura normal del semestre y los pendientes de casaoctavia, estuve colaborando en dos proyectos. uno, una antología de crónicas de mujeres que están en el cereso femenino, en hermosillo. el otro, una novela juvenil escrita en inglés y que fue traducida al español. para ambos libros hice un poquito de corrección de estilo y, se supone, que agregar puntos, comas, resolver pequeños dilemas sintácticos no le quitan mucho a una. ambos libros me quitaron cachitos de mi alma. conmover es poca palabra. ambos libros, creo, son los que me tienen con la garganta cerrada y una tos de perro que ni con miel de abeja. ambos libros me han recordado la situaciónd de privilegio en la que me encuentro. la comodidad de mi vida. la seguridad de todo. esos dos libros que no son míos, ya son míos, pero deberían ser de todos. en estos días en que soy testigo de la constante lucha de los egos, siento que es mejor arroparse en libros, libros así. libres así.

estoy

  1. leyendo los cuentos de mis alumnos porque la próxima semana comenzamos a tallerear
  2. preparando un cursillo de no ficción porque la próxima semana llega nuestra nueva residente de CasaOctavia
  3. releyendo DOS libros de no ficción porque (revisar punto 2)
  4. tomando un curso de banner en línea porque soy la nueva advisor del online MFA en escritura creativa (inserte un jujuuuy!)
  5. contenta porque ya quedó lista toda la logística para la presentación de Gabriela Aguirre acá en El Paso
  6. emocionada porque tengo dos viajes en octubre, uno es un retreat para soloescribiryescribir con mis amigas y otro para ser mejor profe (veo pupusas en uno de los dos viajes).
  7. abrumada, sí, porque seis clases con 95 alumnos abrumarían a cualquiera pero de momento nada ha sido imposible
  8. consciente de que mi novela está en pausa, pero hey, las novelas también se escriben cuando a una se le ocurre algo y lo anota en la libreta
  9. hiper feliz porque en una clase de literatura del norte a nivel universitario están usando Nenitas.
  10. redescubriendo el gusto por la edición mientras trabajo con un gran equipo para poner lindo en español una novela bellabella
  11. básicamente, volviéndome un poco loca con tanta cosa

human debris

We sat in the open attic until the sky brightened from a sick orange to a clean white gray. We sat in the open attic until the water, which had milled like a boiling soup beneath us, receded inch by inch, back into the woods…. We were a pile of wet, cold branches, human debris in the middle of all of the rest of it.

Jesmyn Ward, Salvage the Bones

tengo

tengo ganas de leer y no puedo pasar de diez páginas. tengo ganas de escribir y una vez frente a la pantalla el deseo se esfuma. tengo lo que muchos, esa cosa rara atorada entre el cuello y el corazón por todo lo que está pasando en méxico, en puerto rico, en el mundo pues.

tengo, punto. tener, a estas alturas, ya es un privilegio.

  • el 19 de septiembre de 1985 yo estaba en primero de secundaria
  • mi rutina era levantarme temprano, hacerme desayuno y ver un poco de Hoy Mismo en televisión antes de irme caminando a clase
  • ese día fue igual
  • excepto
  • que entre una y otra cucharada de cereal, la imagen se perdió, se veía algo, luego no, se escuchaba algo luego no
  • no
  • me fui a la escuela, mi primera clase era a las 7 am
  • para el primer receso ya había pasado y ya se sabía: los profesores, los compañeros, todos alrededor hablanban de ello, “dicen que tembló en el df”
  • yo solo pensaba en mi hermana y mi hermano, voy a ser honesta, tíos, tías, primos, primas no entraron en mi cabeza. solo pensaba en patricia y en gerardo
  • volví a casa de la escuela a la una. para entonces mi madre ya era un manojo de nervios porque aún no sabíamos de ellos
  • en la noche, finalmente, mi hermana se pudo comunicar. estaban bien y, además, habían sentido ya el segundo temblor.
  • la ciudad de méxico estaba echa pedazos pero esa era la época orgánica, en la que no había redes solo el boca a boca y las pocas imágenes que se rescataban en televisión
  • tantos huérfanos
  • el 19 de septiembre de 2004 murió mi tío Favio. Tengo su nombre, tengo su recuerdo, tengo el infinito amor que mi madre le profesó a él porque la cuidó cuando quedaron huérfanos
  • huérfanos
  • el 19 de septiembre de 2017, por la mañana, mi esposo me dijo ¿sabes qué día es hoy? y sí, yo sabía, le dije, hoy se cumplen treintaytantos años del sismo del df. pero él hablaba de que ya se acercaba mi cumpleaños.
  • a las 3 de la tarde, entre una y otra clase me enteré que un par de horas antes había temblado, que el centro del país, otra vez, se venía abajo
  • di una clase
  • di otra
  • manejé luego a casa
  • encontré a Barbudo en lágrimas, lo escuché con el alma arrobada
  • mi hermana, mi hermano ya no viven ahí. mis tíos, casi todos, han muerto ya. pero están mis primos y sus hijos y mis amigos, tantos amigos y gente muchísima gente que admiro.
  • están y no
  • el 19 de septiembre méxico cae y, de alguna forma, se levanta, se levanta, se levanta

hoy hace tres años

esa mañana vi un mensaje de mi padre, me explicaba que a él le había tocado esa noche dormir en el hospital, cuidar de mi mamá. me hice un té, supongo que deambulé por la casa, limpié algo, tal vez me bañé. no sé. lo que sé es que justo cuando sonaron las campanas del mediodía de la iglesia de San Patricio, mi padre me envió otro mensaje que decía: tu mami ya descansa.

o tal vez las campanadas fueron después.

tal vez las campanadas sonaron sólo dentro de mí mientras leía y releía el mensaje: tu mami ya descansa.

unos minutos después carlos llegó a casa con ernesto, ¿dónde habían estado toda la mañana? se acercó a mi escritorio, no sé qué habrá visto, qué habrá sentido porque lo primero que hizo al verme fue preguntarme ¿qué pasó?

le dije.

y al decirlo, me lo dije a mí misma.

ha muerto mi madre.

ha muerto mi madre.

ha muerto mi madre.

 

lo escribo ahora mismo tres veces para que entre bien en mí porque, a veces siento que a pesar de que han pasado tres años la noticia no me llega, la noticia no entra, la noticia no.

ha muerto mi madre y siento que no ha ocurrido, siento que simplemente está allá y yo acá, suena mi teléfono una que otra tarde y siempre tengo la sensación de que es ella y va a decir: hijita.

pero no.

en el teléfono nunca es ella.

nunca.

 

esa tarde, después de aullar por toda el departamento, después de hablar con mi hermana y con mi suegra, después de hacer los arreglos para faltar al trabajo, hicimos maletas, tomamos carretera, hicimos el viaje más triste que he hecho en toda mi vida.

el viaje para despedir a mi madre.

porque mi madre ha muerto.

mi madre

mi