casa rodante

hace un par de meses compramos un pequeño trailer. una pequeña burbuja roja que, jalada por nuestro auto, se mueve a donde sea.

las próximas tres semanas nos moveremos a donde sea.

metimos ropa, cobijas, platos, comida. metimos libros, compu, pelis, juegos de mesa. metimos gatos. sí, metimos gatos. y metimos las ganas enormes de dejar el terruño un rato y explorar carreteras. vamos de nuevo méxico a colorado a arizona y de regreso a casa.

estamos rodando.

esto mismo lo escribo en el desierto de nuevo méxico, sentadita en mi mini mesa de mi mini cocina de mi mini casa rodante. ah, mi casa rodante.tengo un café en la mano izquierda, tacita de peltre y todo, y una vista preciosa. veo un par de caballos a lo lejos, veo -también- la vida que había deseado tener.

cuántas cosas, cuánta vida

ayer fui al cementerio. mi sobrina Fátima cumple 21 años y está ahí, bajo una piedra, bajo tierra, bajo pasto. fue diagnosticada con leucemia en junio del año pasado y después de tratamientos, transfusiones, quimioterapias, radiaciones y la promesa de una transplante de médula para resolverlo todo su cuerpo desistió. por circunstancias -demasiado largas, dolorosas, inexplicables- yo me perdí un noventa por ciento de su vida. por circunstancias -¿ya dije dolorosas?-  me perdí de tantas cosas. cumpleaños, travesuras, piyamadas, no sé ni siquiera qué. me perdí, también, de años de convivencia con mi hermana.

ayer fui al cementerio y pensé en mi madre, cuyas cenizas descansan en una mesa en hermosillo. ayer fui al cementerio y pensé en mi hermano, que no sé ni en donde está ya. ayer fui al cementerio y pensé en  cuántas cosas le quedé debiendo a cada uno de ellos. cuántas cosas, cuánta vida. cuánto todo.

The Power

The PowerThe Power by Naomi Alderman
My rating: 4 of 5 stars

No miento si digo que mientras leía esta novela me detenía para mirarme la palma de las manos para ver si -por magia y por milagro- yo también escondía una fuerza eléctrica incalculable. De eso va esta novela, chicas adolescentes en todo el mundo comienzan a descubrir que sus manos -sus cuerpos enteros- son capaces de producir una fuerza eléctrica como un insinto de defensa. ¿Defensa a qué? You name it: padres-novios-hermanos-un-cualquier-hombre que amedrenta, abusa o viola de una chica y ésta es capaz de fulminarlo.

El poder de las chicas las defiende. El poder de las chicas se extiende.

La creatividad de Naomi Alderman es indiscutible en esta novela polifónica cuyos personajes, ¿cuál más entrañable, cuál más terrorífico? nos muestran su manera de aceptar, entender, enfrentar este nuevo poder. The Power, además, incluye imágenes varias en los anales de la historia y demuestra -chan, chan, chan- que ese poder siempre había estado ahí y es solo ahora que la violencia de género es mucho más visible y aterradora que las mujeres encuentran en sí mismas el poder para defenderse.

¿Coincidencia? No lo creo.

Una de mis escenas favoritas ocurre al principio; cuando esta ola de poder femenino comienza a hacerse visible, una niña ve en la televisión su caricatura favorita: Las Chicas Superpoderosas. Un dulce guiño a la cultura pop se vuelve un espeluznante preámbulo a lo que habrá de ocurrir en la novela porque, no podemos negarlo, el poder -eléctrico o no- marea y malversa a quien lo posee.

Fue hermoso y conmovedor leer esta novela a la par de la campaña del #meToo, cuando las mujeres aún sin un poder eléctrico en las palmas enfrentan valientemente el frecuente abuso de #elOtro.

La novela, por cierto, entra y cierra con un guiño de metaficción absolutamente hermoso y mordaz, mira que venir a enterarse que Naomi Alderman es solo el seudónimo de…. (inserte carita de misterio)

The Power se volvió, sin duda, una de mis novelas favoritas del 2017.

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cambios

mi madre decía que al final del año no solo había que hacer una limpieza profunda en casa sino que también había que cambiar muebles, reacomodarlo todo para iniciar en fresco.

yo lo hice en mi departamento antes de venirme de vacaciones a la fría Vancouver y henos que ahora lo hemos hecho en este blog. un poco para iniciar frescos y otro poco porque nuestro flamante patrocinador de este sitio necesitaba hacer cambios en la plataforma.

cambios.

yo soy muy mala con los cambios. a menos que sea yo quien los haga, claro. pero si vienen de alguien más me cuesta, me cuesta. los cambios, ahora por ejemplo me tienen sin saber cómo subir mi lista de links o mi medidor de visitas y mi cosito de goodreads.

así que, querido lector, tú también tendrás que hacerte a los cambios. no hay más que hacerse a los cambios.

La Dimensión Desconocida, Nona Fernández

La dimensión desconocidaLa dimensión desconocida by Nona Fernández
My rating: 5 of 5 stars

“Eran tiempos de cuerpos heridos, quemados, baleados y degollados también”, dice Nona Fernández en este maravilloso y demoledor libro que relata la violenta realidad del Chile bajo el régimen militar de Pinochet.

Nona establece contacto con un militar quien fue pieza clave para descubrir los alcances y el recorrido de muchos de los desaparecidos en Santiago. El testimonio de este hombre se suma a la propia memoria de Nona Fernández quien, entonces, recrea a partir de la imaginación, SU imaginación escenas varias que nos hacen testigos de espacios y momentos íntimos intangibles de otro modo. Las farsas creadas por los militares, y luego por los medios, para hacerle creer a la población historias que no fueron. Fernández nos recuerda una y otra vez la diferencia entre lo que los medios llamaban “enfrentamiento entre civiles y militares” a lo que en realidad reconocemos como “el fusilamiento de militares a civiles”.

Es este un libro sobre de lo que ocurrió pero, también, sobre cómo fue que ocurrió.

Nona Fernández es precisa y cercana cuando navega entre la ficción y la no ficción para contarnos que esos eran tiempos peligrosos, “tiempos de cuerpos heridos, quemados, baleados…” tiempos como los que ahora se viven en México, en Honduras, en…

No me cabe duda, La Dimensión Desconocida es un ejercicio que reconoce historia, imaginación y una social convicción.

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(yo, también) Creo en la memoria viva

imagesNací el año 1971, tenía dos años cuando llegó el Golpe Militar. Crecí en ese tiempo oscuro y extraño que fue la dictadura chilena, y salí al mundo entre marchas, velorios, helicópteros y funerales. Soy parte de una generación medio perdida, que no fue protagonista de nada, pero que observó con ojos adolescentes, e intentó a sus pocos años movilizarse. Creo que estamos un poco condenados al recuerdo. Quizá por eso, sin plan, sin propósito, como un acto orgánico, cada libro que he escrito lo he hecho pensando en esos niños que fuimos. Resucito historias que viví, que se cruzaron en mi camino, que escuché, que me contaron, e intento darles un espacio en el ahora porque creo firmemente en la posta de la memoria. Me interesa construir esa memoria colectiva. No la oficial, no la anquilosada en museos o manuales. No la de los buenos y los malos. No la que tranquiliza y apacigua. Creo en la memoria viva, la que hacemos entre todos, la hecha a retazos con los recuerdos de unos y otros. Creo en ese monstruo temible e inclasificable, que reclama y que exige. Porque así son los recuerdos. Ingobernables, rebeldes, antojadizos. Se salen del libreto, asaltan desde el pasado y nos hacen entender que el pasado no existe, que es tan sólo una inquietante dimensión del presente.

Nona Fernández

el semestre

el semestre se acaba la próxima semana lo cual significa que se acerca lentamente una avalancha de ensayos y cuentos y poemas y demás cosillas para calificar. ¿estoy preparada? no. ¿importa? tampoco. ¿cómo lo haré? no sé. puedo, sin embargo, admitir que el respiro llegará el 9 de diciembre cuando me suba a ese avión y vuele a la helada canadá a esconderme bajo el abrazo de mi hermana.

Este es el mar

Éste es el marÉste es el mar by Mariana Enríquez
My rating: 4 of 5 stars

La tragedia detrás de la muerte de muchas de las Leyendas del Rock siempre han despertado interés; ese halo de misterio casi sobrenatural es el eje temático de Este es el Mar, novela corta en la cual Marian Enríquez observa un mundo -tras bambalinas- que se ve vulnerado por la presencia de unas hadas -nada amistosas.

Helena pertenece primero al Enjambre y luego a las Luminosas, su trabajo -así como de hada, pues- es llevar al líder de una banda al extremo y acabarlo -o dejarlo acabarse- frente a los ojos de todos para así construir su leyenda.

Mariana Enríquez nos introduce al poético y oscuro mundo del rock apelando un poco a la mitología y otro poco a una estatura musical. En Este es el Mar, la autora apuesta por lo fantástico sin aandonar lo real porque, ¿hay algo más real que el rock?

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cazar

Nosotras, que te quede claro, no tenemos necesidad de esto. Así me decía todo el tiempo. Lo hacemos solamente porque sí, porque está ahí, pero tú y yo vivimos mejor que esta gente. ¿Por qué? Porque yo tengo un trabajo que paga y mi ingreso nos cuida. Que nadie te haga creer que eres como cualquiera de las peladitas que están ahí, míralas, rasque y rasque en la basura para ver qué consiguen. Y no voltees, no levantes la mirada, tú a lo tuyo. No mirar a los demás mientras estábamos pepenando era, en realidad, una manera de creerse que nadie la veía, que nadie nos veía, que nadie se daba cuenta de que nosotras, también, sacábamos de ahí para vivir.

Porque la neta es que dinero o no, nosotras también le entrábamos al rasque y rasque en la basura. Especialmente cuando ella agarraba la fiesta un viernes o cuando faltaba a una o dos de las casas en las que trabajaba. Entonces sí, como no había pan, queso, huevo, tortillas, veníamos aquí. Cruzábamos todos los baldíos que separaban nuestra casa de este lugar y a buscar, pizcar, pepenar.

Cazar.

Así fue como me enseñó a separar lo que todavía sirve y lo que se puede arreglar. Lo que todavía se puede comer y lo que ni para los perros. Sus lecciones me mostraron a vivir a fuerza de nada, me hicieron quien soy.

Por ella soy quien soy.

Y por ella, también, estoy donde estoy.

 

(cacho de la novela que ehm yo, pues…)

Reseñar libros

Es algo que me gusta. Lo hago en inglés y lo hago en español. Lo hago aquí y lo hago allá pero tengo siglos queriendo tener un solo lugar para hacerlo cuando me dé la gana y como me dé la gana. ¿Será momento de abrir otra página en este blog? ¿Será momento de abrir otro blog?

Si tiene ideas, sugerencias, secretos sobre cómo llevar a cabo mi firme ejercicio de reseñar, por favor deje comentario.