ESA MUJER

Algún día (pienso en momentos de ira) iré a buscarla. Ella no significa nada para mí, y sin embargo iré tras el misterio de su muerte, detrás de sus restos que se pudren lentamente en algún remoto cementerio. Si la encuentro, frescas altas olas de cólera, miedo y frustrado amor se alzarán, poderosas y vengativas olas, y por un momento ya no me sentiré solo, ya no me sentiré como una arrastrada, amarga, olvidada sombra.

-Rodolfo Walsh

GUESS WHO?

¿Adivinen a quién le publicaron su reseña sobre una coreografía de Arthur Kuggeleyn and Company en la revista número 54 de La Tempestad?

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EL INSTRUMENTO

Es una película con Mare Winningham. Ella es hija de padres que son mudos o sordomudos, no recuerdo. Ella es perfectamente sana y desde pequeña ha tenido que ser la traductora entre el mundo y sus padres. Ella arregla todos los asuntos de trabajo o los problemas con el casero. Los papás le hacen señas y ella las reproduce en forma de sonido, en forma de palabras. Sufre por ello, se cansa de ello. Se cansa de ellos. Decía sentirse tan sólo el instrumento que sus padres necesitaban para sobrevivir. Recuerdo que la vi como a los doce o catorce años y por alguna razón siempre tuve grabada una escena en que ella discute con ellos, a fuerza de señas claro, termina gritándoles, da un portazo y se va.

Una vez fui como ese personaje. Una vez me tocó ser la traductora entre el mundo y una pareja que tampoco hablaba con el mundo. Él porque no hablaba el idioma, ella porque no hablaba con nadie que no fuera su esposo. Yo tenía diecisiete años. Ellos, más de treinta. Yo tenía que andar con ellos de arriba para abajo. Traducirlos. Mi hermana y su esposo se hablaban en turco. Ella me hablaba en inglés a mí. Yo en español a nadie. ¿Y por qué no habla tu hermana en español? me preguntaban, yo decía que tenía tanto tiempo fuera del país que lo había olvidado. Pero me gustaba creer que ella, al español, le temía. Como temía hablar con cualquiera que no fuera su esposo.

En ese tiempo yo nunca discutí con ellos, ni a señas ni a palabras, nunca di un portazo ni me fui. Sólo fui el instrumento.

COREAN MONEY

El sábado pasado los buenas gentes de western union me entregaron el dinerito que me envió cariñosamente la editorial de Corea por los derechos para traducir y publicar uno de mis cuentos. Salí del lugar re contenta. No me enojó pagar diez pesos al del estacionamiento a pesar de que sólo estuve ahí un par de minutos. Tampoco me enojó el tráfico del centro al mediodía, ni el sol de Hermosillo al mediodía. No dije una sola palabra por tener que esperar más de doce minutos para poder estacionarme en Sanborn’s. En cambio, sí dije muy muy contenta, “voy a llevar este y este” al tipo de la caja en la sección de libros de Sanborn’s. Pagué, me entregó mi bolsita y volví al auto contentísima.

Me gusta comprar libros, pero se siente mucho mejor comprar libros con dinero que viene de lejos por algo que uno escribió de cerca.

ME DESDIGO

Voy a ir frase por frase,
desde cuando era perfecto hasta ahora,
desdiciendo cada coma,
cada punto y coma son historia.

Cuando llegue a lo que he dicho ahora
y, si soy consistente,
tendré que desdecirme.

-Astrud

¡ARDE ROMA!

Ya sé, ya sé. La línea correcta es ¡Arde Troya! Pero resulta que yo no estoy viendo Troya, sino Roma una serie hecha por HBO que me tiene enganchadísima desde el sábado. Roma, arde. Los romanos, arden (y no sólo porque están guapísimos, excepto Timo una especie de gato-soldado), arden porque son presas de los más básicos sentimientos humanos: odio, envidia, ira, pasión, etc. etc. etc., bajo cualquier pretexto, los romanos se despachan al enemigo con veneno, con cuchillo o con mentiras. Estuches de monerías. De las romanas, pufff, nominadas todas a Señorita Venganza o Señorita Envidia.

En la serie no faltan las escenas de violencia de 300 wannabe (pero softer), las escenas de sexo de L word (kinda detailed)y las escenas de sexo de cualquier otra serie gringa (really detailed). Sí, sí, también hay un cuidado en vestuario, escenografía y guiones, un recuento histórico interesante de Pompeyo a César pasando por Cleopatra, pero el exceso de escenas con sangre, mocos, saliva y demás líquidos , es lo mejor (para qué mentir).

Réntese en su blockbuster favorito la serie y verá que ¡arde roma!

ESPERANDO A GODOY

No, no es que yo esté esperando a Godoy aunque sí esté esperando a Godoy. Esperando a Godoy es una obra de Samuel Beckett. Sí, de veras, así lo dicen aquí. Lo que yo me pregunto entonces es: ¿quién escribió Esperando a Godot?

SANTA EVITA

Sigo leyendo como enajenada. Un libro tras otro, con la prisa de quien ha estado confinada a textos académicos en los últimos tres años. Leo con gusto, por diversión, incluso por morbo, ¿qué otra cosa me llevaría a tomar de ese estante Santa Evita?, considerando además que desde que se convirtió en un hit parade lo tomé tan best-seller como El codigo da vinci.

Lo que yo creí que sería una novelita más sobre una figura famosa más se convirtió en una novela que se sabe novela, en una novela que es historia y es testimonio y es reflexión y es angustia, la angustia de quien escribe, la angustia de quien sabe que sus fuentes son de confianza tan dudosa como “también lo son la realidad y el lenguaje”, la angustia de quien parte con la certeza de que “todo relato es, por definición, infiel” y de que la realidad “no se puede contar ni repetir”.

Quien se asoma a Santa Evita, se asoma al mundo de la novela. Tomás Eloy Martínez hace lo único que puede hacer con la realidad, hace lo único que se puede hacer con Evita: inventarla de nuevo. Parte de documentos, cortos, charlas con el peluquero, notas del embalsamador. Parte de sí. Una historia que es falsa y verdadera, con personajes que son falsos y verdaderos sobre una mujer que era falsa y verdadera. Esta novela es tanto la novela sobre Evita como la novela sobre Tomás Eloy Martínez escribiendo sobre Evita, ¿de qué otra forma se podría narrar la historia de la mujer más amada y odiada de argentina?

NO PAIN NO GAIN

El próximo lunes cumplo oficialmente un mes haciendo ejercicio. Llego a las siete pasadas a mi lugar de trabajo porque cuenta con gym, alberca y pista. Camino y nado. Camino o nado. He iniciado también a hacer gym. Ayer me trepé a un aparatejo que es como estar esquiando pero con un espejote enfrente. He perdido unos pocos pero significativos kilos, he dormido como bebé, he sentido mi cuerpo vuelto en sí. Y,por supuesto, he sentido unos pinches dolores y calambres en las piernas desde entonces.

El Juanan ya se acopló al proceso y va a natación por las tardes mientras acabo con mi energía en el aparatejo que es como estar esquiando. Ayer, de vuelta a casa me iba quejando del dolor y él era feliz, todo feliz y dijo: “que suave cuando vuelves a hacer algo así que está en tu naturaleza, verdad? te sientes… te sientes… todo impulsado”. Me cae gordo que tenga más energía y ánimo que yo después de una hora de ejercicio y le digo: “pues sí”. Agrega categórico: “impúlsate mamá, impúlsate”.

postdata para significant one: y si cuando me ves no me dices, woow qué impulsada te ves, qué tonificada, qué delgada, olvídate de los besos de pico.