EL BURRITO HUMANO

El Juanan pasó casi tres días en casa de sus tíos. Mi hermano, mi cuñada y mi sobrino lo acogieron. Lo alimentaron, jugaron con él. Le ofrecieron ese calorcito que sólo la familia puede dar. Jugaron con bombas de agua, jugaron frente al televisor, comieron lo que mi hijo llama el invento del siglo: hotcakes, con jamón y un huevo estrellado encima.

Mi hijo relata todo lo que hicieron. Yo lo escucho y me siento feliz. Pienso en lo feliz que me hacía estar con mi tío Favio. Pienso en lo indeleble de las huellas. Me pierdo en recuerdos y entonces escucho que mi hijo me dice: “y entonces me convirtió en un burrito humano”, despierto del entresueño y le pregunto:”¿en un burrito humano?”. Mueve sus manos para explicarme y dice: “Mi tío me envolvió en una cobija, vueltas, muchas vueltas, como si yo fuera un burrito de frijoles, pero yo era un burrito humano. Me divertí tanto”.

Van a pasar los años y la imagen del burrito humano se quedará ahí, enrolladita enrolladita.

VIAJE SEGURO

En los viajes por carretera uno termina siempre contándolo todo. Uno termina conociendo más al copiloto y al pasajero de atrás. Uno termina conociéndose más. En este viaje hubo eso, incluso una especie de exhibición del yo de lo más divertida, hubo secretos, hubo diversión, hubo sintonía. No diré nada de lo que escuché. Tampoco diré todo lo que comimos (cuando mucho diré que hasta en eso fuimos excesivos). Básicamente no diré nada. Excepto que este fue un viaje seguro en todo sentido.

CONTENTA

Hoy me siento contenta. Las cosas se acomodan solas, dice mi mamá. Supongo que es así. Me gusta mucho mi trabajo, lo mío es dar clases. Voy a dar dos materias nuevas en profesional, y eso me tiene nerviosa y emocionada, en una vamos a ver cine mexicano, a leer literatura mexicana, a discutir la pintura mexicana. En la otra vamos a escribir, escribir mucho. Y están las que amo y adoro en preparatoria: literatura moderna e historia del arte.

Aparte, no lo he dicho, pero la rats, el rubs y yo hemos estado cocinando un proyecto que comienza a dar frutos. Es rosa y amarillo y se llama tercera cuerda. Es, para mí, el momento ideal para lanzarse al ruedo y experimentar.

Mi casa está limpia, mi alma tranquila, mi corazón lleno y la quincena ya se acerca, ¿cómo no sentirse contenta?

J.P.

Una de mis personas favoritas del verano pasado viene a Hermosillo: J.P. Compartimos no sólo la necedad por la narrativa sino también algunos autores y manías. Mi casa será de nuevo anfitriona de letras y mitotes. Quién sabe en una de esas la convierto en un Bed & Breakfast para escritores (aunque quién sabe quién les haga la cama y les prepare el desayuno).

H.P.

Antes de que el verano iniciara ejercité mis bracitos para poder leer los volúmenes 5 y 6 de Harry Potter. ¿Por qué? pues porque son unos libros muy gordos. Terminé ambos libros con tremendos lagrimones por la muerte de dos de mis personajes favoritos. Si ya vieron la película ya saben quién muere, si no han leído el seis, de mí no sacarán nada.

Todo esto para decir que para la llegada en pantallota de Harry Potter y la Orden del Fénix yo estaba más que preparada. Más emocionada incluso que el de ocho que dice que soy la única mamá que cree en Harry Potter. Creo que mi sobrino Gerónimo (alias el de nueve) ha sido más comprensivo en mi obsesión potteresca. Mis amigos, aquellos que aunque sea de pasadita les interesa Harry Potter, me preguntan con frecuencia qué me pareció la película. La adaptación estuvo muy adaptada, sé que es imposible poner todos los ínfimos detalles del libro pero me parece que se perdieron algunas cositas como:

1) Un punto interesante en el libro es que Harry se pone en un plan agresivo-negativo, bárbaro, vaya se le quita la carita de niño bueno y saca las uñitas. Un twist no muy aprovechado en la película.

2) Tonks, la brujilla que se encabrona cuando la llaman por su primer nombre Nymphadora es muy muy divertida, tiene detalles y anécdotas simpatiquísimas y en la peli le dejan sólo dos. Para cuando llegue la siguiente película todos preguntarán, ¿quién es esa?

3) El asunto del cuadro, en el cuartel de la orden del fénix (casa de mi amado y extrañado Sirius Black) hay un cuadro de su mamá que se la pasa gruñendo y diciendo palabrotas a medio mundo, chistosísimo.

4) El elfo doméstico, es una perra y en la película cuando mucho le ponen mala cara.

5) Fleur Delacour, la francesita del libro 4 trabaja en el ministerio de magia y eso será importante para una futura boda en el libro 6 (no, no es con Ron).

6) La muerte de Sirius Black, dios mío, cómo pudieron hacerla tan breve y ligera!!! el asunto es mucho más intenso en el libro y aquí, se murió bien gracias, neeeext.

7) El papá de Harry es develado por Snape y no es la joyita que él piensa que era. Otro twist que se les escapó.

Pero bueno, con todo y esto. La volvería a ver (ahora sí en inglés) y con alguien que tampoco la haya visto para deslumbrar con mis enormes conocimientos harrypotterescos (mismos que me gustaría tener con el quijote o con la obra entera de sófocles, pero ya ven cómo es una).

p.s. Hoy voy a comprar mi libro 7.

TARDE DE LAGARTIJAS

Personajes:

– un niño de ocho años que odia a los sapos
– una mamá de treintaypocos que odia a las lagartijas
– una lagartija (verde de preferencia) que odia a los humanos y come mosquitos.

Sinopsis:

Drama comicodramático en el cual un niño descubre una lagartija en su habitación, su madre intenta salvarlo y acabar con la lagartija a escobazos. La situación empeora cuando la madre descubre que a pesar de odiar a las lagartijas tiene una fuerte postura ecologista que le impide hacer que corra la sangre del bicho verde. La solución está en un rexona en aerosol para atontar a la lagartija y barrerla hacia el jardín. Interesantes reflexiones del niño, de la madre y, especialmente, de la lagartija cuya actuación es excepcional.

BACK IN BUSINESS

Bueno pues he vuelto a mi casa, a mi escritorio. Las vacaciones nos sentaron de maravilla. Compra de libros en el DF, mi nuevo Murakami es Baricco. Apoplejias en Six-Flags con el Eight-Flags. Cuernavaca y su clima y su verdor y su comida y su casa de dos recámaras, cocina grande y sala comedor preciosos. Cuernavaca y su futuro. El ajusco y la falta de aire y el mucho frío y las cobijas calientitas y el hermano maravilloso. Después a TJ, a apapachar a significant one, a hacerle un berrinche marca diablo, a disculparse por el berrinche y a darse cuenta que a los 33 una ya no puede ni debe hacer berrinches. Ver a los compas, cenar comida china con los compas, platicar con los compas. Cruzar. Comprar. Querer. Desayunar con José Luis un domingo al mediodía y comprender que toda historia tiene dos lados. Las nubes de Rosarito. La cena romántica y confesional del domingo en la noche. Entender.

Volver a casa y encontrar el regreso neoyorkino de tu mejor amiga.

DE NOVELA

Mi hermana le llamó a mis padres la semana pasada. A lo mejor las hermanas de ustedes les llaman a sus papás a diario o cada fin de semana. A la mía le tomó mucho, mucho más tiempo y agallas.

Mi madre, sonríe.

EL JUEGO

EL JUEGO
REGLAS: 1.Cada jugador(a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo. 2. Tienen que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego. 3. Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar, y anotar sus blogs/nombres. 4. No olvides dejarles un comentario en sus blogs respectivos de que han sido invitadas a participar, refiriendo al post de tu blog: “El Juego”.

Invito a las ocho personas cercanas a mí que aún no han sido acosadas con este juego.

(Me pregunto si hay cosas que aún no saben de mí considerando lo catártico e intimista que puede ser este blog)

1. Mi segundo nombre es Faviola, así, con v y no con b. Por años odié el nombre, o más que el nombre, la combinación de este con Sylvia. A los veintitantos descubrí exactamente por qué me habían puesto así y ahora lo atesoro. No lo uso. Lo atesoro.

2. Yo no quería ser mamá. Cuando ya estaba en camino, estaba hecha a la idea pero no sé si ilusión era la palabra. Nació él y estuve un par de días sin verlo, los dos estábamos en terapia intensiva, cada uno con su suero, cada uno con sus médicos. Lo conocí y no podía creer que esa cosita tan linda, pesada (cuatro kilos) y larga (60 cm.) fuera mía. No lo amé desde antes de nacido, lo amé porque nacido. Lo conozco y aún no puedo creer que este flaquito lindo, largo y preguntón sea mío (excepto cuando da sus portazos de preadolescente).

3. Soy maniática, muy. No puedo dormir si las puertas de una recámara o de un clóset están abiertas. No me gusta abrir las chapas de las puertas si tengo las manos mojadas. Me gusta acomodar mi ropa por color. No puedo hacer sobremesa si hay platos frente a mí. No me gusta que la gente llegue tarde. Me choca que las mujeres traigan zapatos abiertos y unas uñas malpintadas, malcortadas y feas. No me gusta que lean por encima de mi hombro. Le pongo sal a la comida incluso antes de probarla. Entiendo que en un chat y en los mensajes de texto no haya acentos pero me brinca el pulso cuando recibo cartas o e mails sin ellos.

4. Debo en mi tarjeta de walmart, de sears, de sanborns y de santander.

5. Tengo malos gustos en los hombres. Soy famosa por ello.

6. Hablo sola. Cuando me acabo de levantar, cuando manejo, cuando estoy leyendo un libro o cuando estoy viendo una película. Soy de esas que lee algo y dice ¨claro¨.

7. Estoy tratando de sustituir mi uso de los flats por high heels (or sorta), de comprar menos jeans y más faldas, usar menos camisetas y más blusas. Pero siempre me voy a pintar el cabello cada veinte días y nunca con el mismísimo color.

8. Me gusta cantar cuando manejo. Me gusta cantar cuando me baño. Me gusta cantar cuando limpio mi casa (me gusta mucho limpiar mi casa). Me gusta cantar cuando riego el jardín.