LA TESIS DEL ABUELO

Mi hermano mayor descubrió en algún lugar de Oaxaca la tesis del abuelo. La tesis es sobre presas. El abuelo era ingeniero. El abuelo hacía presas.

(Nosotros nunca conocimos al abuelo. Alguien me dijo alguna vez que la abuela trabajó para que el abuelo estudiara. No sé si sea cierto. Pero sé que un día, el abuelo dejó a la abuela, a mi papá y a mi tía, para irse a hacer presas y no volvió. Mi papá y mi tía crecieron sólo por el empeño de mi abuela.

El abuelo hizo otra vida, otra familia.
Hizo distancia.

Mi papá lo buscó algunas veces. Para conocerlo bien. La sangre llama, dicen. Así fue como mi papá se enteró en cuáles presas trabajó el abuelo. Pero conocerlo, lo que se dice conocerlo, creo que no pudo.

Mi papá nunca hizo una carrera y sin embargo es el mejor en su profesión desde hace más de cincuenta años. Además, conoció a mamá. Mi papá también hizo su vida, su familia. Su distancia.)

Mi hermano mayor le llamó hoy a mi papá para decirle que encontró la tesis del abuelo. Le va a mandar una copia. Mi papá me lo dijo hoy: me van a mandar la tesis de mi papá. El rostro no es el de un papá sino el de un hijo. El tono es de un hijo orgulloso. El de un hijo que ha olvidado o perdonado, no lo sé.

Pero mi papá está feliz.

Y es lo que importa.

CRICKET INVASION

Mi lugar de trabajo está COMPLETAMENTE invandido de grillos. A donde quiera que uno voltea hay mínimo cuatro grillos. Salones, pasillos, baños, oficinas. ¡Están por todas partes! Tienen dos semanas viviendo, muriendo o creciendo con nosotros. Al principio, todos hablan de ellos. Las alumnas gritaban cada vez que los veían. Los alumnos se la pasaban persiguiendo, atrapando y matando grillos.

Esta mañana mientras yo explicaba la importancia de la obra de William Faulkner, un alumno veía un grillo muy detenidamente y luego dijo: “Wei, qué hueva tener antenas”.

Me queda claro que hemos llegamos a otra etapa con los grillos.

ESQUER

Hoy es su último día de trabajo acá. Hoy me fui a despedir de ella. Fue raro y triste ver los libreros completamente vacíos, cajas por doquier, escritorio limpio. La oficina donde yo iba a platicar, a hacer preguntas, a compartir lecturas es un desierto. Hoy le di un abrazo a la mujer, maestra y ensayista que más admiro en esta ciudad. Hoy A. Esquer se despide de nuestro campus e inicia el sabático que nadie sino ella se ha regalado y que tanto se merece.

Ay. Qué cosa rara es esa cuando las cosas que más gusto dan son también las más tristes.

WISH LIST

Dentro de ocho días cumplo años. No hay nada específico planeado aún. Mis padres llevaron a mi hermano a comer al Miyako en su cumple hace unos meses, ruego porque hagan lo mismo conmigo.

Pero comida o no, fiesta o no y aunque sea nomás para imaginar que la gente que me rodea sólo se pregunta, ¿qué le puedo regalar a la sylvíssima? redacto a continuación mi wish list:

  1. Uno de estos libros de Maggie Nelson: The red parts o Jane: a murder. (consideren que los quiero pues me servirán para la otra novela questoy armando).
  2. Uno de estos libros de Fleur Jaeggy: Last vanities o El temor del cielo. (consideren que admiro la narrativa de esta autora y que sólo tengo un libro de ella.
  3. Collares, raros, de madera, bonitos, largos. No muy jotitos.
  4. Una maletita mona y modernita para mi nueva lap top (tengo un portafolio demasiado ejecutivo para mi gusto).
  5. El nuevo disco de Interpol.
  6. Alguna película de Woody Allen. (que no sean: Hanna and her sisters, Match Point, Annie Hall, Hollywood ending, Small time crooks o Manhattan porque ya las tengo).
  7. Cualquier libro de: Dave Eggers, David Foster Wallace o Jonathan Lethem.
  8. Un abrelatas (manual, claro).
  9. Un vaso térmico para el cafecito mañanero en el carro.
  10. Un anillito de plata o unas arracadas.

Ya, mejor me detengo porque observo que tengo demasiadas expectativas (y necesidades) (sí, libros películas y aretes son necesidades).

MAFALDATIONS

Comencé a leer Mafalda más o menos a la edad de mi hijo. Había detalles, claro, que se me iban de las manos. No comprendía del todo, pero como tenía tres hermanos mayores (lectores también de Mafalda) las cosas se simplificaban.

Con Mafalda he visto pasar mis identidades.

1) En un principio fui Susanita, aunque mis deseos de una vida familiar exitosa contaban con conocer algún día al heredero de la cadena de Paletas y Nieves La Michoacana.

2) En mi preadolescencia fui Manolito, no no porque fuera yo una agarrada sino porque era la gordita del salón con corte feo.

3) Mi edad preparatoriana se divide entre ser un poco Felipito (soñadora y loser) y Mafalda (rebelde y pensante).

4) Entre los veintes y treintas repetí el modelito de Susanita (para más información lea usted posts de 2003) pero creo a veces que me parezco (o tiendo sólo a parecerme) a Libertad. Yo, como pollo de Sartre.

Menciono todo esto porque ayer mi hijo de ocho años me reclamó que ya no le he vuelto a comprar NINGÚN libro de Mafalda (iniciamos una corta colección de dos libros el año pasado). Me siento obligada a cumplir su deseo y créanme que muero de curiosidad por ver con qué mafaldations me va a salir el de ocho en un futuro.

SOBRELLEVAR

La semana pasada fue difícil. Hubo un día en especial en que me sentí la más loser del mundo. La emoción suele cegar los hechos. Claro que la tristeza nunca ha impedido que yo me levante a las cinco de la mañana, tampoco que dé clases interesantes, mucho menos que le dé de cenar a mi hijo. Uno aprende a sobrellevar.

El sábado en la noche las cosas comenzaron a pintar mucho mejor. Las aceitunas (con o sin queso azul), hacen milagros, dicen. El domingo fue divino. Levantarse tarde, desayunar ligero, comer lasagna, ver una peli en el cine. Ver una serie en la tele. Apagar la lámpara hasta que tienes los ojos chinitos de tanto leer.

Esta mañana me dice buenos días un correo de mi nuevo editor. Me pide unos documentos para el contrato. Publicarán mi primer novela en Tierra Adentro. Ya puedo decirlo abiertamente. Ya no tiene que ser secreto para evitar que se cebe. Es un hecho.

Sonrío.

Me gusta, además que mi novela trata, en resumidas cuentas, de ese verbo compuesto que me sigue, mi novela habla de sobrellevar.

Y aunque suene cacofónico o ridículo: yo sobrellevo. Y lo hago bien. (Aunque a veces lo olvido)

THE THREE AMIGOS

Esteban. Tiene ocho años. Tiene cuatro hermanos. Él es el penúltimo. Su hermano mayor está en secundaria. Su hermano menor en primero de primaria. Comparte su recámara con tres hermanos. Su mamá le ayuda a una prima suya y le cuida a su bebé de ocho meses. A veces se aburre solo.

Daniel. Tiene ocho años. Tiene dos hermanos. Los dos en preparatoria. Comparte su casa con una tía y un primo. Su mamá ha comenzado a trabajar de 8 a 4 de la tarde. Tiene un perrito chihuahua que se llama Lobo. A veces se aburre solo.

Juanantonio. Tiene ocho años. Es hijo único. Come y pasa la tarde con sus abuelos. Su mamá trabaja de 7 a 4, por ende, él sale de su casa a las 6 am todos los días. Tiene un perro que va y viene. A veces se aburre solo.

Esteban, Daniel y Juanantonio están en el mismo salón desde primero de primaria. Recién pasaron a tercero y se la llevan de arriba para abajo juntos. Están en el asiento trasero de mi carro. Se preguntan qué van a hacer cuando sean grandes, qué personaje de videojuego quisieran ser, qué van a hacer mañana y cuándo van a ir a nadar juntos otra vez. Bromean unos con otros. Se despiden sin ganas de despedirse. Son los tres amigos. Nadie debería preguntarse por qué.

UN DÍA

un día. un día les voy a escribir algo sobre esta imagen. un día. un día me voy a lanzar sobre el teclado. volaré veloz. tac tac tac. lo que siento. lo que me mueve. lo que me hace pensar estará aquí. acompañando la imagen. dictando la imagen. obedeciendo la imagen. un día voy a poder. un día sin más lo haré.

hoy no. hoy no puedo ni tengo ganas ni quiero. hoy sólo quiero ver esta imagen y que la vean. que obedezcan los ojos. los círculos. lo que se esconde.

un día. entenderán por qué.

-Raw Canvas White. Víctor Rodríguez.

MY SON’S FAVORITE SONG:

“Wonderboy, what is the secret of your power?
Wonderboy, won’t you take me far away from the mucky-muck man? “

-Tenacious D

EXÁMENES

Esta fue semana de exámenes y parece mentira que después de cinco años dando clases a ochomil alumnos yo no aprenda mi lección: no-poner-preguntas-abiertas-preguntas-ensayo-o-cualquier-pregunta-que-no-se-conteste-con-a/b/c.

Estos días veo letritas y más letritas. Faltotas de ortografía, redacciones ilegibles y escritura microscópica.

Me pregunto si el país se da cuenta lo que hago por el país.

(of course not, but fool me and tell me: yes sylvia, yes.)