GRANDES HISTORIAS

Uno se construye grandes historias, ésa es la verdad, y puede seguir creyéndoselas durante años, no importa lo absurdas que sean, ni lo inverosímiles, te las llevas contigo y basta. Se es hasta feliz con las cosas así. Feliz. Y podría no acabar nunca. Luego, un día, sucede que se rompe algo en el corazón del gran artefacto fantástico, zas, sin razón alguna, se rompe de repente y tú te quedas ahí, sin comprender cómo es que toda aquella fabulosa historia ya no la llevas encima, sino delante, como si fuera la locura de otro y ese otro fueras tú. Zas. A veces, basta con nada. Incluso una sola pregunta que aflore. Basta con eso.

Océano Mar, Alessandro Baricco

EL DÍA QUE GANÓ DORIS

Esta mañana se hizo público que el Premio Nóbel de Literatura será otorgado a la escritora británica Doris Lessing, narradora de obra inquietante y diversa. Ha tocado los terrenos de la ciencia ficción, de la metafísica, de lo espiritual; su interés es la indagación del individuo y la presencia e impacto del mundo exterior (ya sea la posguerra, ya sean otros planetas) en el ser. En los ochentas Philip Glass adaptó en ópera su novela The making for Representative for Planet 8.

Escribió, en mi parecer, uno de los mejores cuentos de todos los tiempos “El día en que murió Stalin”. Vivió en Persia y en Rhodesia. Ha viajado por todo el mundo. Escribió dos novelas bajo el nombre Jane Sommers – para divertirse y probar las hieles de los autores jóvenes- y ni los más expertos en su escritura descubrieron que detrás de Jane estaba Doris. Experimentó alguna vez en los sesentas la mescalina para sólo descubrir el aspecto de anfitriona de su personalidad (“y ofrecerles una condenada experiencia a aquellos dos que me la ofrecieron”)… Nunca bien aceptada por los sci-fi freaks, siempre buscadora de nuevos géneros y formas… ¿encuentra usted alguna razón para no leer y enterarse más sobre esta autora?

El premio se lo dan, ya saben, por su exposición del papel de la mujer en la soc… Que no me parece lo más relevante de su obra. Oh, well. Lo interesante del Nóbel es que ya sea por curiosidad, por gossip o morbo mucha gente habrá de leerla o releerla para ver por qué demonios se lo dieron.

NADA

You do not want music. Certainly you do not want music. Nor can you stand before a bar with dignity although that is all that is provided for these hours. What did he fear? It was not a fear or dread, It was a nothing that he knew too well. It was all anothing and a man was a nothing too. It was only that and light was all it needed and a certain cleanness and order. Some lived in it and never felt it but he knew it all was nada y pues nada y nada y pues nada. Our nada who art in nada, nada be thy name thy kingdom nada thy will be nada in nada as it is in nada. Give us this nada our daily nada and nada us our nada as we nada our nadas and nada us not into nada but deliver us from nada; pues nada. Hail nothing full of nothing, nothing is with thee.

Ernest Hemingway

WHO AM I LIVING WITH?

1) En el piso de nuestra regadera hay dos juguetes (un dragón y un caballero medieval) dos botellas de shampoo y un artefacto de plástico que no sé qué es. Él se mete a bañar antes que yo. Cuando es mi turno, encuentro siempre estos objetos en un lugar o acomodo distinto: alineados o en círculo; en esta esquina, en la otra o en esa otra.

2) Todas las noches dejo la cocina limpia, trastes lavados y acomodados. Todas las mañanas encuentro un vaso sobre la formaica. Un vaso que la noche anterior no estaba ahí.

3) En la parte superior del refrigerador hay un pequeño cajón destinado para quesos y carnes frías. Yo pongo todo ahí y me aseguro de que cada alimento esté bien cerrado. A veces, al abrirlo, me topo con la bolsa del jamón abierta, con marcas de dientes en el queso mozzarella.

4) Antes de apagar la luz me aseguro de que la lap top no esté encendida y de que esté cerrada. Hay mañanas en que la encuentro abierta.

Hay más detalles, detalles pequeños si quieren, pero detalles al fin que me han llevado a preguntarme: Who Am I Living With? Sin embargo, al repasar todo de nuevo me doy cuenta de mis obsesiones y asumo que en casa hay alguien más preguntándose: Who Am I Living With?!

BEAUTIFUL BOYS

All those beautiful boys
Kings and Queens
And criminal queers
All those beautiful boys
Tatoos of ships and tattoos of tears

Antony and The Cocorosiesss

NARRADORA, INDEED

Realmente nunca he tenido dudas de que lo mío siempre ha sido la narrativa (bueno quizá ese poema que le escribí a mi madre diciéndole que era como una rosa delataría mi veta poética de los siete años), cuando doy clases, narro, cuando le explico algo a mi hijo, narro. Y aunque ya lo sospechaba esta mañana lo comprobé: cuando sueño, narro.

Tuve un sueño muy interesante. Mi sueño es un cuento. Un cuento que no he escrito. Un cuento que había pensado en escribir hace semanas. Yo, en el mundo real, tenía una línea solamente. En mi sueño el cuento estaba completo. Mi voz, en off, narraba. Mi voz, callaba, y cedía turno a los personajes. A veces uno olvida los sueños, pero yo recuerdo cada uno de los eventos, el café donde todo inicia, la calle que recorren, la luz, los silencios, las miradas. Recuerdo el auto, la calle, el perro que acarician mis dos personajes. Recuerdo la lluvia, el frío, la cama pequeña que a fin de cuentas no comparten.

Cuando terminé de narrarme el cuento, me desperté. Así, de pronto. Eran las 4:30 am. Me quedaban aún 20 minutos para que sonara mi alarma. Tuve una sensación extraña, una certeza que pocas veces experimento, y decidí tratar de dormir otra vez para retomar la historia. Había otro final posible. Dormí, soñé, narré.

A las 4:50 sonó mi despertador. Tomé la libreta, hice unas notas. Quizá Jen Hofer estaría orgullosa de mí. El experimento 3:15 no está tan lejos de mí.

SUERTE, SU ABUELA

Una vez, un muchacho de mancha cuyo nombre no quiero recordar me dijo que yo tenía mucha suerte. Me lo puse pinto. Lo mío no es suerte, le dije, las cosas que han sucedido es porque he trabajado en ellas. Lo más probable es que yo le haya puesto más crema a mis tacos, ya ven cómo es una.

Esta semana ocurrieron tres cosas que el muchacho de la mancha cuyo nombre no quiero recordar catalogaría como golpes de suerte. 1) un artículo que disfruté mucho armar fue publicado en la revista Picnic, del DF, 1.1) ¡me van a pagar por él! 2) dicen de Tierra Adentro que mi novela estará lista en diciembre, 2.2) no me dijeron diciembre de qué año, pero no importa porque de que se publica, se publica, 3) me van a transferir a las ligas mayores, no puedo dar más detalles pero aunque voy a seguir dando clases este cambio es algo así como cuando en la oficina te suben de puesto, 3.1.) voy a pagar más pronto de lo que imaginan mi lap nueva.

No es suerte. Es harto, harto sudor y disciplina.

PRESENTACIÓN DE LA ESPRIELLA

Luna de Agua muestra una existencia en ruinas o a punto de desmoronarse todo bajo el filtro de la dulzura. Espriella edulcora lo irremediable, decora en tonos claros la desolación, unta y cubre las heridas más profundas con palabras calmas”.

Sylvia dixit.

LUNA DE AGUA

Este jueves 4 de octubre presentamos Luna de Agua libro de relatos de nuestra querida Carmen Leticia Espriella publicado por Ediciones Altanoche.

La cita es a las 6:30 en el Depto. de Letras de la Unison.

SON VEINTE, SON TREINTA

Son veinte son treinta minutos el mundo desaparece la gente no existe la casa no existe la familia no existe sólo soy yo y la calle y caminar y caminar y palabras que no tienen sentido o tienen todo sentido son veinte son treinta minutos en que nada importa en que escribir bien no importa escribir mal no importa ser feliz no importa enfrente sólo está la calle y encima sólo mis pies que caminan un paso otro paso hay carros alrededor hay gente alrededor pero yo no los veo son fantasmas son figuras son sombras yo sólo camino no saludo a nadie los vecinos no importan nada importa son veinte son treinta minutos en que al mundo sólo lo habito yo en que formulo planes y luego los borro porque sí porque puedo creo oraciones y luego me río de ellas porque sí porque quiero son veinte son treinta minutos la calle es mía el mundo es mío yo soy mía y camino y camino y camino y parecen días parecen meses parecen años y los músculos de la pantorrilla duelen y el dolor se disfruta y el calambre en la rodilla el sudor en la frente y el sudor en la espalda y la sed la sed la sed son veinte treinta minutos

no hace falta más