COMO ALICIA

Yo iba a bajar la caja de bufandas y estambres del estante de arriba. Iba. El banco en que me subí decidió otra cosa. Y me caí.

Dice la Natalia que caí como Alicia en el tunel, por perseguir al conejo blanco, sólo que yo perseguía bufandas. Dice que caí en cámara lenta.

Y bueno, aterricé en el piso no de sentón, no de lado, completamente de espaldas. PAS. Medio amortigüe con un muslo que hoy luce con una moradez envidiable.

Y bueno, heme aquí en cama desde ayer en la tarde, con olores de crema para dolor muscular y mareada por el desinflamatorio-relajante muscular. Mi plan es tejer, pero en este estado no sé qué tipo de bufandas salgan.

Pero bueno, si ven que no escribo con frecuencia es por eso, porque yo caí, como Alicia.

EL LADO DERECHO/ EL LADO IZQUIERDO

Ahora mismo hablaba
de mí conmigo, y ponía
sobre un pequeño libro un pan tremendo
y he, luego, hecho el traslado, he trasladado,
queriendo canturrear un poco, el lado
derecho de la vida al lado izquierdo…

(San) César Vallejo

MUDANZA

Hoy comenzó la mudanza. No sólo de una oficina a otra, de un puesto a otro. Esta es una mudanza que va más allá de las cajas y lo que se va y lo que se queda y dónde pongo esto y por qué sigo guardando aquello. Esta es una mudanza en todo sentido.

Un cambio de piel.

Y me siento bien.
Muy bien.

(p.s. absténganse de decirme que las víboras también cambian de piel, eehhh?)

FRANCIA, ALEMANIA, MÉXICO

¿Qué tienen en común Francia, Alemania y México? Aparte, claro de la afición futbolera… Usted podría decir que no mucho pues el clima es distinto en estos tres países, la comida y la bebida también… y ¿qué decir de las costumbres?

Quizá, para usted, sea difícil encontar algo. Algo que encaje perfectamente, algo perfectamente común que se comparta entre los tres.

Y sí, no es fácil.

Pero después de casi cinco años yo he descubierto lo que tienen en común los tres países: tienen tres habitantes, una francesa, una alemana y una mexicana que con el tiempo han construido algo que unos llaman amistad, otros complicidad, otros química y que ellas no llaman de ningún modo pero que saben que existe, que subyace en las paredes de estas oficinas.

Hoy, me siento afortunada. Hay amigas que rompen contigo un buen día o desaparecen o se distancian. Pero hay amigas que siempre han estado y que nunca las has visto como tal. Amigas que llegan solas. Qué fortuna, qué fortuna cuando las cosas suceden así.

RECUERDA ESTO

Memoir es la mejor palabra que describe lo que quiero hacer. No podría ( o no quiero explicarme ahorita) pero es la palabra que, cómo péndulo, se mueve de derecha a izquierda en mi cabeza. Memoir que no es lo mismo que memory. En eso pensaba cuando me topé con, casualidad que nunca es casualidad, un número que la revista National Geographic dedica a la Memoria. En su interior hay un artículo que se llama “Recuerda esto” de Joshua Foer en el cual presenta diversos testimonios y estudios en torno a los misterios del cerebro y e la memoria.

Leí la historia de una mujer cuya madre sufre de alzheimer. La hija entonces tiene años tomándole fotos y se las muestra, le muestra a su vez fotos viejas para tratar de darle un poco de pasado al presente que vive desde que amanece y hasta que anochece. ¿Habrá acto más bello que eso? La madre, por supuesto, pocas veces recuerda algo y, sin embargo, la hija sigue haciéndolo. ¿Habrá más constancia que esa?

No sé.

Foer, en su construcción de las metáforas de la memoria construye la más bella:

“The metaphors we most often use to describe memory—the photograph, the tape recorder, the mirror, the hard drive—all suggest mechanical accuracy, as if the mind were some sort of meticulous transcriber of our experiences. And for a long time it was a commonly held view that our brains function as perfect recorders—that a lifetime of memories are socked away somewhere in the cerebral attic, and if they can’t be found it isn’t because they’ve disappeared, but only because we’ve lost access to them”.

ALMOST NO MEMORY

Como si yo tuviera el tiempo del mundo. Como si hoy no tuviera que entregar exámenes y promedios de dos grupos antes de las tres pues de tres a cinco estaré ocupada en un proyecto de mi santa institución. Como si yo no tuviera otros dos grupos con exámenes que calificar. Como si el tiempo fuera mío tengo el descaro, el infinito descaro de sentarme a leer un relato de Lydia Davis y, peor aún, tengo el mayor descaro de inferir que es un cuento para mí y, mááás piiiorrr, tengo el desvergonzado atrevimiento de dedicarme a capturar un cachito y colocarlo aquí, al ladito de mis santas ocurrencias sylvíssimas.

A certain woman had a very sharp consciousness but almost no memory. She remembered enough to get by from day to day. She remembered enough to work, and she worked hard. She did good work, and was paid for it, and earned enough to get by, but she did not remember her work, so that she could not answer questions about it, when people asked, as they did ask, since the work she did was interesting.

She remembered enough to get by, and to do her work, but she did not learn from what she did, or heard, or read. For she did read, she loved to read, and she took good notes on what she read, on the ideas that came to her from what she read, since she did have some ideas of her own, and even on her ideas about these ideas. Some of her ideas were even good ideas, since she had a very sharp consciousness. And so she kept good notebooks and added to them year by year, and because many years passed this way, she had a long shelf of these notebooks, in which her writing became smaller and smaller…

Lydia Davis, “Almost no memory”

O SEA, ¿CÓMO?

Elmer Mendoza ganó el controversial premio Tusquets 2007, declarado desierto en el 2005, ganado excelentemente por Evelio Rosero en el 2006. Y da gusto y despierta aplausos y eso pero… se supone que el premio se entrega a novela inédita, entonces ¿quién me explica porque ANTES de que se hiciera público el premio ya había propaganda tusquetiana en el número pasado del Cuaderno Salmón ?

O sea, ¿cómo?
¿Estaremos volviéndonos tan locos como cualquier personaje de novela rusa? Lea esta nota

YA ENTENDÍ

No, no será novela. La novela que hago y por la que todos y todas ustedes preguntan de la hermana por la que todos y todas ustedes preguntan. No será novela. Y no crean que estoy perdida, deambulando triste por los caminos de los géneros literarios. NO. Yo sé que no será novela y además tengo claro lo que ha de ser. No es borrón y cuenta nueva pero sí es algo como borrón y cuenta nueva. No, no me siento mal por las cuartillas las muchas que no usaré me siento con un entusiasmo precioso él para escribir lo que yo ya sé que tengo que escribir.

¿Y quién mejor para cerrar este post que muestra lo que ya entendí? Pues Madame Hejinian poque cuando dice: “The years pass, years in which, I take it, events were not lacking”.

RECETA PARA UNA REUNIÓN DE SÁBADO EN LA TARDE CON LOS AMIGOS DEL VIERNES EN LA NOCHE

  1. No planee con semanas de anticipación. Permítase que sus amigos decidan cuándo irán a su casa, a comer qué y por qué.
  2. Emborráchese sin planearlo, es viernes, piense igual y mañana es sábado y “seguro a todo mundo se le olvidará que quedamos de vernos en mi casa”, dígase.
  3. Levántese a la una de la tarde.
  4. Llame a la 1:15 a uno de sus posibles invitados para ver si la cosa va en serio.
  5. Asústese cuando le dicen que sí.
  6. Corra al mandado, no no piense en peinarse, arreglarse o lucir wow para ir al walmart.
  7. No se vaya sin antes llamarle a su madre para pedirle la receta esa.
  8. Compre con prisas pero con orden.
  9. Consiga una Bere que le ayude a cocer la pasta mientras usted hace todo lo demás.
  10. Consiga una olla eléctrica mucho más grande que la propia.
  11. Llame a eso de las dos y cacho y diga a sus amigos: ya estoy cocinando en una hora y cacho todo está listo.
  12. Mientras la receta esa se coce a fuego lenta en la olla esa usted: ponga a cocer las papas y haga un puré violento pero delicioso, barre, trapee, sacuda, mueva, báñese, péinese.
  13. Acepte toda toda la ayuda, cooperación, cariños, apoyo e ingredientes de su significant one.
  14. Y cuando toquen a su puerta sus visitas, trate de lucir como si usted no acabara de pasar por un día muy sinónimo al desembarco en Normandía.
  15. Ah, y si a su reunión no llegan el editor que no puede separarse de su tele con megacable ni el videoasta con agorafobia a las colonias lejos del centro, no se sienta mal, eeeeelllooos, se lo pierden.

p.s. Gracias a los invitados, gracias por ser los primeros en esta empresa que se llama home sweet home.

585

Tu estancia en la larga distancia ha resultado en mi recibo telefónico en tres dígitos 5-8-5. A eso hay que sumarle renta, servicios de llamadas locales y mi infinitum. Te preocupa, sé que te preocupa porque tuviste la gran idea de revisar mi recibo. Pero esos tres dígitos ese cinco-ocho-cinco, no es nada. Nada, comparado con lo que se dijo, discutió, mitoteó y definió en cada una de esas llamadas.

Ahora estás aquí, bien aquí, muy aquí.
Y lo único malo es que es un quinientón que bien podríamos gastarnos en un super mandado para hacer una super cena o una super salida, de esas, de las nuestras, un viernes de esos en que hay niñera.

Así que deja el ceño fruncido de preocupación de lado y piensa, piensa todo lo que el cinco-ocho-cinco ha significado.