So, so you think you can tell
heaven form hell?
blue skies from pain?
Can you tell a green field
from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
AGOTADO (update)
TJ
La Jenny nunca o casi nunca contesta mis correos. La Lore necesita de mi buen humor. La Abril piensa que estoy enojada con ella o algo así. El Omar hace siglos que no me manda mensajes a mi celular que yo confundo con mensajes del Tambor. El Tambor sigue prometiendo que va a venir. El Pato ya no me pone mensajes en mi blog diciéndome: Sylvi.
Comienzo a sospechar que es momento de ir a Tijuana a cambiar toda esta situación, lo cual me obliga a comenzar el ahorro para: pagar avión, taquitos de Otai, taxi al cecut, taxi a rosarito, cervezas en el Dandy, propina para la Laurita, comida thai en el aguacaliente y demás etcéteras.
Se aceptan contribuciones, vales de despensa, descuentos de avión y, por supuesto, hospedaje.
INFAME TURBA
Y para seguir con las palabras y su sonido, José-Fa, ¿qué me dices de la famosa línea esa de: “infame turba de nocturnas aves,/ gimiendo tristes y volando graves”? Yo no sé por qué pero cuando trato de explicar este asunto de palabras y sonido con frecuencia termino usando esa línea. Habrá quienes le encuentren cacofonía a tanta bendita t junta, yo no veo más que aliteración gimiendo triste y volando grave.
Es más, la digo y pienso en el dedito de mi profesor de literatura española del Siglo de Oro repitiéndola con una voz estupenda y precisa. A ver, repitamos todos:
“infame turba de nocturnas aves, gimiendo tristes y volando graves”
Pero que conste que yo soy más quevedista que gongorista, ¿eh?
LA BOCA DEL ESTÓMAGO
Me duele la boca del estómago desde hace días. Me lo digo: me duele la boca del estómago. Sé perfectamente por qué. Sé, además, que me gusta mucho esa combinación de palabras: boca del estómago. Serán las vocales, los acentos, no lo sé. Sólo sé que me gusta. No el dolor, su sonido.
Es entonces cuando sé que para mí, por encima de todo, están siempre las palabras. No necesariamente lo que significan, ni lo que son.
Las palabras y su sonido.
LAS HISTORIAS
Creo que las historias me buscan a mí. Si usted no me cree, revise el mensaje que me dejaron en mi blog el 3 de febrero. Ahí usted encontrará que los hilos familiares se tejen se dan se escriben sin que uno se dé cuenta.
Sí, es como si las historias me buscaran a mí.
Ya no se trata de inventar las historias. Ni de repetir las historias. Mucho menos de publicar las historias. Ser las historias es lo mío ahora. Las escribo en mi cabeza, las repito en voz baja, las comparto con unos cuantos, las escribo a medias aquí y sólo si lo deseo, las escribiré por completo en una página en blanco. Aquí no hay editores, ni fechas de entrega, aquí no se trata de cumplir ningún parámetro. Aquí, se trata de ser las historias. Serlas por mucho tiempo.
3 DE FEBRERO
te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazo te abrazote abrazote abrazote abrazote abrazote abrazotote a bra zo.
Cumples años y yo, pues, te abrazo te abrazo te abrazo.
PEINE
Ya salió el peine. Ya decía yo que era demasiada miel sobre hojuelas (¿o era miel sobre rosas?). El horario, el tipo de clases y el tipo de alumnos es la parte buena de mi semestre. La única. Esta semana salió a relucir un peine y de brilloso no tiene nada. Es más bien oscuro y retorcido. Ya ven cómo se las gastan en las escuelas privadas. Desde el miércoles he estado medio seria. Si a eso le suma usted tanto funeral, tanta prisa, tanto olvido, tanta gana de dormirse antes de las once de la noche, tanta falta de hierba de san juan y de té de hierbabuena, pues el resultado es, en efecto, una sylvia muy seria.
Y sin embargo, me las he ingeniado para terminar de ver la serie que tanto disfruté, de cocinar unas ricas crepas, de hacer cita para mañana con mis queridas tejedoras, de terminar mi bufanda verde, de limpiar mi patio y de recordarme una y otra vez que la vida no es para resistirla sino para vivirla as it is.
ALEJANDRA, TENÍA RAZÓN
Cuando me pregunten porque desisto de mi novela, diré que es porque:
Pienso que actualmente todo argumento sería autobiográfico. No tengo el menor deseo de crear seres felices, ni países que no he visto ni situaciones en que no intervine. Tal es mi egoísmo o lo que sea. Cierro los párpados y recorro mi vida. Sonrío. ¿Se la puede llamar intensa? Creo que sí Inconscientemente intensa. Cada día lo siento más.
Sí, Alejandra tenía razón.
Pizarnik, Alejandra. Diarios. España: Lumen, 2005.
SAN PABLO (CELAN)
“San Celan,
ruega por nosotros
por que recibamos
al menos una herida,
azul, azul, imborrable,
nosotros que aceptamos la supervivencia. “
Denisse Levertov
