LA ESCRITURA DE BRIONY

A la edad de once años había escrito su primer relato; una tontería, unaimitación de media docena de cuentos populares y desprovisto, como comprendió más tarde, de ese conocimiento vital de las cosas del mundo que inspira respeto a un lector. Pero esta torpe primera tentativa le enseñó que la imaginación era en sí misma una fuente de secretos: una vez empezada una historia, no se la podía contar a nadie. Fingir con palabras era algo demasiado inseguro, demasiado vulnerable, demasiado embarazoso para que alguien lo supiera (…) y se sentía una tonta al simular que conocía las emociones de una criatura imaginaria. Al describir la debilidad de un personaje era inevitable exponer la suya propia; el lector no podía no conjeturar que estaba describiéndose a sí misma. ¿Qué otra autoridad podía tener ella? Sólo cuando un relato estaba terminado, todos los destinos resueltos y toda la trama cerrada de cabo a rabo, de suerte que se asemejaba, al menos en este aspecto, a todos los demás relatos acabados que había en el mundo, podía sentirse inmune…

Expiación, Ian McEwan

LA ESCRITORA Y LA PINTORA

Hoy tuve un reencuentro simplemente maravilloso. Pero antes de platicar de lo de hoy tengo que llevarlos de la mano y remontarlos a casi 11 o 12 años atrás.

La Galería Café se acababa casi de inaugurar. Yo estaba ahí viendo los cuadros de una joven pintora.
A los días, estaba en ese mismo lugar pero charlando con la joven pintora.
Yo, en esa época, era una joven escritora.

Joven pintora y joven escritora se hicieron amigas. Joven pintora y joven escritora compartieron intereses, ideales, cafés, historias de novios y ex-novios.

Luego, pasaron años y la siguiente vez que se vieron cada una cargaba un bebé en la panza. Su segundo y mi primero.

Hace unos días vi una exposición suya. Escribí de ella.

Y hoy, después de nueve años, nos hemos visto en la casa del vecino que todos quisieran tener pero que es exclusivo de las artistas, escritoras y fotógrafas-diseñadoras. Hoy, revivimos momentos, hoy nos compartimos el maratón de vida (con sus sabores y sinsabores) que hemos llevado. Hoy reiniciamos.

No se sorprenda usted que pronto esta pintora-madre-de-dos-hijos y esta escritora-madre-de-un-hijo se frecuenten más y le quiten el polvo a esos lazos que desde el principio se delataban fuertes.

La volveré a ver pronto, nuestros hijos se conocerán, le daré mi libro y me dará un tour por lo último que ha pintado. Ya les platicaré.

HOY, 8 PM

Los de Radio Bemba están recaudando fondos por cuarta vez y por eso organizaron un café literario donde la sylvísima y la shaulísima estarán leyendo algo (todavía no saben qué) (ni por qué sus textos ayudarán a recaudar fondos).
La lectura será en las instalaciones de la estación pero además usted podrá oírla desde su muy radio. Y si usted no vive en Hermosillo (felicidades, tiene mejor clima) puede conectarse por internet aquí.

CRISTINA, VUELA

Apenas ayer me enteré de que mi amiga Cristina (cuyo alias muero por decirles pero debo mantener en secreto) fue una de las 18 ganadoras en todo el país en el concurso Ponle tu nombre a un avión organizado por Volaris. El premio es nada más y nada menos boletos para ella y para su significant one a donde deseen por un año. Lo más bello es que, curiosamente, este significant one vuela aviones y le hace a la mecánica aeronáutica.

La semana pasada ambos (que ya que estamos en mitotes, están pronto a casaarse) se lanzaron a Toluca a recibir su premio, note usted en esta foto la felicidad de ambos. Por cierto, dícese que lo primero que harán es reservar su viaje de luna de miel. (ponga usted un corazoncito aquí).

Así que, si usted viaja por Volaris y su avión se llama Cristina, recuerde que ella es MI amiga.

PER Y PER

Anoche vi Persépolis con un Percherón.
La cosa fue casual.
Una sorpresa de la luna llena (o algo así).

Me gustó Persépolis (bueno, también el percherón), pero como solemos decir con ciertas adaptaciones al cine: es mejor el libro. Cierto es que Marjane Satrapi estuvo detrás de “las cámaras” pero creo que se perdieron detallitos -sobre el personaje, sobre Irán, sobre la existencia en sí.

El percherón en cambio, fue una buena adaptación de percherón.

43 CANDADOS

Lo intenté siete veces más
quería ver lo que hay detrás
de tu impertubabilidad
y abrir tu puerta de cuarenta y tres candados.

Te adiviné en tu balcón
silbando una larguísima canción
pensando ¿Es esto lo correcto o no?
Así que hice ¡Chas! y aparecí a tu lado.

Nacho Vegas, Me he perdido

DOMINGO POCO CONVENCIONAL Y EL CORAZÓN DEL SEÑOR EQUIS

Este fue un domingo que rompió con muchas de la convenciones de mis domingos. Por principio amanecí acompañada: mi hijo estaba a mi lado y roncaba como un lirón. Cuando hablé de desayunar e ir a la función de las 11 am dijo, ¿y si mejor nos dormimos otro rato y vamos a la función de la 1? Fuimos al cine y para que nadie batallara con las palomitas, dejamos un siento vacío en medio y las colocamos ahí. Al terminar la película en vez de irnos a tener el domingo de siempre: Buscamos a su primo (pero no lo encontramos), buscamos a sus abuelitos (pero no los encontramos). Pero no nos dejamos vener y en vez de volver a casa a quedarnos a hacer nada nos fuimos a la casa que se ha vuelto mi segunda casa. Ahí estaban dos mafaldas y el hijo de una de ellas, al rato llegó el otro y eso ya parecía una fiesta pues también hubo pizzas del Jessies Pizza. Entre humo de cigarro, ropa recién lavada y niños gritando en el enorme patio, las horas se hicieron segundos. Saqué de esa casa las palabras te quiero muchísimo, sylvia, y a veces creo que tú eres frágil y yo soy dura y me da miedo que… no me acuerdo o no me quiero acordar cómo acabó la oración pero sí recuerdo que le dije que era ya prácticamente imposible que esta amistad terminara. Luego, la mafalda-genio-de-botella, me hizo reiki y me sacó algo del cuerpo (que se sintió como cuando Dumbledore con su varita se saca un dolor de cabeza o un recuerdo). Camino a casa dejé a mi hijo con su abuelito, porque una persona de 26 me llamó para pedirme ayuda con su hermana de 23. La hermana de 23, tiene años viviendo con la responsabilidad de una mujer de 36 y me permitió la entrada a su cuarto y a sus emociones y pasé dos horas escuchando a una mujer de 26 que a veces parece de 36 pero cuyo corazón es blando como cuando una tiene 16. Terminé y en vez de irme charlé en una banqueta y luego, me senté en un parque y hablé con otras tres mujeres que conozco de diferentes épocas y por diferentes razones; ya eran casi las 11 y a las casi 11 yo siempre, en domingo, estoy en casa. Camino a casa tuve la genial idea de pensar cosas tontas, cosas necias, cosas que no sirven para nada y como si eso no fuera poco tuve la más genial idea de hablarlas por teléfono por casi cuarenta minutos en los que pasé del enojo, a la risa, al llanto y a la culpa. Pero bendito sea, me llegó la cordura y me quedé más tranquila y asumo – o deseo- que la persona al otro lado del teléfono también. Estaba, ahora sí, a punto de hacer lo que hago todos los domingos pero decido -noséporqué- romper también con ese esquema y me vengo a la computadora donde me encuentro con la historia del corazón del señor equis, un interludio cómico escrito por una amiga que también tiene el vicio la catarsis y el gusto de escribir, me río, me río tanto, y entiendo, entiendo tanto. Pienso en el corazón de esta señorita equis (osea yo, sea o no señorita aún) y me digo que no puede iniciar el lunes sin que yo escriba de esto sin importar qué tan tarde sea ni qué tan temprano tengo que estar en pie mañana.

FELICES DÍAS

Desde que tengo uso de razón en mi familia llega mayo y llegan las preocupaciones de qué regalarle a mamá. Se nos juntan el 10 de mayo -día de las madres-, con el 15 de mayo -día del maestro- -mi mamá fue/es/será maestra- y con el 17 de mayo -su cumpleaños-.

Este año, esta semana de finales semestrales y vida ocupada no me dejó preocuparme, pero dejen ustedes estos tampoco me dejó ocuparme en pensar qué le voy a dar.

Pero mientras decido quede aquí testimonio que quiero muchísimo a mi madre, maestra y cumpleañera del día.

SOÑÉ QUE…

Iba al DF con mi hermana mayor, que comprábamos zapatos, que caminábamos por Isabel la Católica y que yo le preguntaba si ella, dadas sus circunstancias religiosas, podía caminar por Isabel la Católica y ambas nos reíamos. Luego llegábamos a lo que supongo era el depa del Victorio, el Victoriio tenía el cabello entre oscuro y rojizo y largo, (y ahora que lo pienso me va a dejar de hablar por siquiera imaginarlo así). Después de visitarlo, nos íbamos a un mercado y nos topábamos con mi tía Hortensia -a quien adoré con toda mi alma y murió hace casi dos años-, ella platicaba gustosa con nosotras. Nosotras sabíamos que ella había muerto pero no le decíamos nada para que no se sintiera incómoda.

Luego, mi hermana me dijo, ya me tengo que ir.
Y el resto del sueño, ya no importa.

ROSES

Long day.
Grading.
Talk ‘bout big life issues.
Grading.
From 8to 8:45 a thought:
has something broken up between us?
Are you better off when I am not around?

Drive home.
Long way home.
Certainly you won’t be around.

BUT

Open home.
Surprise.
A huge bunch of orange roses welcome me.
A beautiful origami butterfly says it all.

Feel like crying, feel like smiling, feel like telling everyone.

p.s Thank you, loved the flowers, loved the butterfly, but specially love thy.