SOSPECHO

Que el gas en mi casa ya se está terminando. Que olvidé pagar el recibo telefónico. Que la hierba del patio ya está crecida. Que se está juntando ropa sucia. Que perdí una blusa morada que me gusta mucho. Que ha llegado la hora de comprar estambres. Que necesito ponerme a escribir asuntos más importantes.

SÁBADO

De total y franca relajación. De la cama a la cocina, de la cocina a la cama. Control remoto en la mano y almohada bajo el brazo.

Pocas veces, pocas veces.

JUSTICIA POÉTICA

Ayer fui a la presentación del poeta chiapaneco balam rodrigo. Siempre me comporto a la altura (1.60) en esos eventos. Lo hice también esta vez, pero ahora no lo haré. Compré dos libros después de haber escuchado líneas y líneas que calan hondo, que atraviesan, que trasladan el alma de uno al verso del otro. En la noche, ya en casa, ya en cama me puse a leer y me dije y les digo. La presentación que se hizo de la obra de balam no fue suficiente. Hace mucho que no pensaba algo así, pero vale más la honestidad.

Anoche, balam, no recibió justicia poética. No recibió la justicia poética que merece su poética.

Hoy, mientras leo un poco más de Icarías y deseando que no se acabe nunca la página digo: no importa que la presentación no le haya dado justicia poética. No la necesita, esta poesía se basta, nadie tiene que decir nada de ella, muchos ya tendrán algo que sentir de ella. Eso es justicia poética, sí. Vea usted:

después de salivar la limonez de tu silencio ,
lector ,tira al pájaro el guijarro, calla
la siringe mía que descrifra el vuelo
que habré de pajarar hasta la ciudad
que vive y muere en el punto éste
de tu página: .

Recomiendo pues Icarías (que a Abigael le gustaría) y Silencia (que por cierto tiene bellos y casuales guiños con Pizarnik) del poeta balam rodrigo.

p.s. su nombre él lo pone con minúsculas, que conste, no es cosa mía.
p.s.2 si quieren leer más de él picad aquí.

Y POR ESO, CORRO

; por eso ,corro porque una y otra vez

disparo el obturador de mis pupilas en esta infinita
película que pasa delante mío y que apenas puedo ver
aquí y allá sin saber cuál será el final de este inmenso
y caótico eternometraje ;y no sigo más no porque aliento
me falte ,sino porque tú ,quien lees ,eres parte
de esta cinta :tus ojos también han corrido de un lado
a otro ,acompañándome mientras corro y salto
y capturo y vierto lo que apenas unas letras-calles atrás
dejé ,
de Icarías, balam rodrigo

HABLANDO DE TIPOGRAFÍAS

Un alumno, un muy alumno mío, en un ejercicio de escritura creativa escribió: “Tengo una maestra que sabe distinguir entre Calibri y Arial. Claro que son muy diferentes (…) supongo que para alguien que escribe y lee muchísimo es tan claro como agua del garrafon que a esas ‘a’ les falta una curvita al final.”

Lo comentamos después, tuve que preguntarle si de pura casualidad había algo de mí en ese personaje. Sonrió. Platicamos un poco sobre tipografías y me dijo algo que todavía me hace reír: “dicen que la arial es la helvética de los pobres”.

Otro alumno, otro muy alumno mío, hoy descubrió que “docente” significa profesor. Su descubrimiento lo hizo levantar la voz y decirme: “Docente!” en vez de su usual “Maestra!” No podía parar de reír.

Con situaciones así, ¿cómo no declararse una hedonista-masoquista de la docencia?

AHÍ VA UNA, OTRA VEZ

Pues justo cuando Una se iba asentando y pensaba que ya no más aviones ni aeropuertos, llega la invitación al encuentro de escritores de Tierra Adentro en Chiapas. Y miren que Una se la estaba pensando mucho, especialmente porque quién sabe qué digan los jefes a quienes ya se les había jurado que ni un viaje más este semestre… pero La Pedroza, sabia ella, ofreció palabras de aliento a mis dudas existenciales y viajeras, así que veremos qué dictan los dioses (chiapanecos) y los jefes (regiomontanos) porque ya dije, bueeeeno, si me dejan voy.

Chiapas: quizá ai te voy.
Alumnos: ni crean que se quedarán sin nada qué hacer.

NI AL AVISPÓN VERDE


Le dejaban los ojos así. 

Claro, el avispón verde no tenía una amiga como la Ratz quien maquilló y fotografió a Una.