CUANDO A UNA

Le llegan a su bandeja de entrada de hotmail artículos del periódico español El País porque alguien más los leyó y se dijo para sus adentros: “esto le va a gustar a sylvia” o bien “leí esto y me acordé de ti”, una no puede sino pensar dos cosas:

1) Es maravilloso tener a alguien que lea lea lea, se interese y comparta.
2) Recibir artículos de El País es como recibir chocolates, flores o cariñitos en el cabello.
(suspiros intelectuales)

SLEEPLESS IN VILLA BONITA

Tengo problemas de sueño. No son mis antiguos dilemas con el insomnio, no es precisamente insomnio lo que tengo. Es simplemente que de unas semanas para acá me siento más despierta y activa y sin ganas de dormir en la noche y, como consecuencia, es en la mañana cuando más a gusto duermo, cuando me entrego completa a mi almohada y a mi cojín verde.

No es ansiedad. No es preocupación. No es hiperactividad.
Sí siento sueño pero No siento ganas de dormir.
Y me dan las diez, las once, las doce, la una.

Al otro día, claro, me veo una ojera, dos ojeras, tres ojeras.

Traigo mi reloj completamente de cabeza. Sí, ya probé té, pastillas naturales y no naturales y sí siento sueño pero no siento ganas de dormir.

Ahorita, por ejemplo, preferiría estar en mi cama y sé que preferiría de 5a 7 o de 6 a 8 dar mi clase que doy al mediodía.

oh, well…

HOY

Puede pinta como un gran día.
NO sólo porque es quincena.
NO sólo porque en la tarde recibiré, si todo sale bien, cierta cosilla encantadora.

NO NO NO.
Todo se reduce a un sólo hecho que si bien tiene tintes de superficialidad tiene mucho de ético-estética:

Hoy Leonardo García estará en Hermosillo y con suerte me tocará verlo.

(Usted el que quiera decirme que no actúa bien o que hace comerciales de químicos para que le crezca el cabello a los hombres, usted… absténgase de decir algo al respecto. Déjeme con mi gran día).

TE VAMOS A EXTRAÑAR, CIGART

Pues este lunes comenzó gris. No por el regreso a clases sino porque leí hoy un correo que me ha puesto triste-triste.
Cigart, la tienda de habanos, collares, bolsas y lo más inimaginable va a cerrar sus puertas después de nueve años de vida.
Ahí, en ese espacio pasé tardes y noches maravillosas, de ahí me traje no sólo recuerdos sino bolsas y collares y lo mejor: la amistad de una mujer a quien veo poco y que adoro a borbotones.

QUIERO

Un jugo de naranja recién hecho.

Un licuado de fresas con granola.
Unos waffles o hotcakes.
Una chick-flick que dure ochomil horas y en la que me ría mucho y no piense en nada.
O bien una larga jornada de vecinos invasores, madagascar uno y dos y la era del hielo.
Todo esto, en mi cama.

¿CÓMO?

¿Cómo narrar los hechos reales? me preguntaba y preguntaba y hace días, semanas. ¿Fueron meses, años?

Mi respuesta hoy: como si no lo fueran pero haciendo sentir que sí, que lo fueron.
Juego de puentes.
Debo volver a las páginas de la eme velasco, sí.

111

cientonce cuartillas en greña.

MUY en greña.
Ya cuando uno se pone a contar cuartillas…

AISHA

Todas las rutas nos llevan a ella.

Todas las voces. Sus palabras y emociones.
Las superficies. Los espacios vacíos en un clóset o en un álbum.
Sus padres, sus hermanos, sus hijos, sus amigos todos. Nos llevan a ella.
Su presencia en la ausencia. Aisha no está aquí.
La nostalgia es. Unánime. Blanca. Lo infinitamente solos. 
Su ausencia y habitarla.
Voltear el calendario, demoler las horas los minutos los días y los días. 
Recordar para no olvidar.
Inventar por no olvidar.