ELLA

Cumple años hoy. She is now a fifty years old woman. Si viviera aquí hubiéramos ido a comer, después partiríamos pastel. Platicaríamos anécdotas. O tal vez no. No lo sé. Desde 1981 no he estado con ella en su cumpleaños. Ahora no lo festeja, no se usa eso allá donde vive, allá como vive. Y sin embargo ella sabe que nosotros sí y que de estar aquí este no sería cualquier sábado. Estoy segura de que sonríe cuando se acuerda de nosotros.

Y YO

Que me había negado por tanto tiempo ya, que dije que sí con facilidad cuando el hijo decidió que el último se fuera mejor a vivir con los abuelos; yo que no hace más de una semana le decía a una amiga que ya había superado eso y que no tenía ni tiempo ni ganas. Yo: adopté un perro.

No es un cachorro. Es una preadolescente dálmata de año y medio. La cigüeña la encontró en la calle perdida, lastimada de una patita. La cuidó, la alimentó, la llevó a la veterinaria, caminó un poco con ella para ver si sus padres reales aparecían. Consideró en quedársela pero la cigüeña ya tiene muchosmuchos perros y gatos. Así que puso un anuncio en su FB y yo lo leí y así sólo leyendo, sin foto ni nada, lo decidí. Instinto, tal vez.

Así que desde ayer Cameron vive conmigo. Es hermosa. Esta mañana se acostó en la alfombra mientras yo me arreglaba. Me dio la pata cuando me senté a darle su tiempo de calidad matutino. El patio le encantó. La casa también. Comió, bebió, tomó su medicina. Lloró un poco cuando se dio cuenta de que el carro se iba y ella se quedaba.

Y yo, que ya no quería perros en mi vida estoy muy, muy feliz con la nueva situación perruna.

STAR TREK

Fui a ver Star Trek con dos de mis amigas el sábado pasado. Corrección: ARRASTRÉ a dos de mis amigas a ver Star Trek. La una y la otra deben quererme mucho porque llegamos tarde a un cine y tuvimos que ir a otro y, para colmo, llegamos y ya había comenzado. A nadie le gusta ver las películas ya comenzadas (excepto a mí que tengo vicio por la inferencia). Ellas no lo sabían (aunque lo averiguaron después) pero Star Trek representa mucho para mí. Star Trek es la casa en Villa Satélite y la sala de tele frente al patio y el sillón y las palomitas con coca-cola al lado de uno o dos de mis hermanos, es no entenderlo todo pero de todas maneras sorprenderse, es ver a los actores moverse de izquierda a derecha para representar que la nave lucha bajo una estrella de meteoritos. Es la chica en minifalda y los cardigans pegaditos. Es mi hermano y mi otro hermano. Es la infancia. El mundo antes de. Es la emoción. Es mi hermano Alejandro y mi hermano Gerardo. Las palomitas, la coca-cola. Spock. Kirk. Es la parte de la infancia que más disfruté.

Quiero volver a verla.

El ideal sería verla con uno de ellos o con los dos.

¿No odian ustedes cuando su ideal es algo difícil de cumplir?

S & S (plus 2)

Hace once o doce años nos conocimos. O algo así. LHC lo decidió: ustedes deben ser amigas, dijo. Y nos presentó por e mail. En esa época estábamos en un taller virtual de cuento. En esa época yo iba por mi segunda carrera y mi tercer empleo y ella editaba una revista que aún extraño. Fuimos obedientes. Nos hicimos amigas.

Los correos iban y venían. Iban y venían.
Los años y la vida también.

A veces pasaban meses sin saber la una de la otra, hasta que un correo.
A veces eran años sin saber.

Pero en cierto modo la una sabía donde estaba la otra. Y al revés.
En todo ese tiempo el destino y su sentido del humor decidió que no nos conociéramos.

Y la comunicación y la amistad y el cariño enorme, terrestre y redondo se mantenía a través de nuestras computadoras.

El año pasado FINALMENTE nos conocimos. Nos vimos, nos abrazamos, oímos la voz de la una y de la otra. Creo que toqué su hombro para asegurame que no lo estaba imaginando. Fueron sólo un par de horas, se habló de lo que se pudo en ese tiempo. Nuestros hijos tienen prácticamente la misma edad. Cuando yo le llamaba delfín al mío, ella le llamaba bailarina a la suya.

Hoy, me encuentro perfecta y enormemente feliz porque ella viene acá, mi S de las montañas vendrá a la S del desierto y compartiremos días de playa, de sol, de hijos, de trajes de baño, de sandwiches con arena, de historias largas cortas y medianas, de cerveza fría, de noches en que el viento nos hará revolotear el cabello.

LA PRIMERA PIEDRA

Un día de esta semana el hijo y yo tendremos nuestra ceremonia de colocación de la primera piedra. Llamaremos a los medios, habrá fotógrafos, ambigú, palabras honorarias. Hemos decidido hacer un patio bello con piedra laja, techo mono, plantitas, sillas cómodas y un buen día hasta abanico de techo tendremos ahí. Ya nos vimos, ya nos vimos sentados ahí tomando piñas coladas (una con y otra sin) picando fruta con chilito mío, gotitas de limón y sal. Vean ahí estamos, con nuestras más comodas ropas y sandalias. Yo traigo lentes oscuros y leo las obras completas de Shakespeare (o bueno, la gatopardo o la tvnotas), él está con su DS y me pregunta si se me ocurre una estrategia para el ataque en el Age of Empires.

Chulo, chulo quedará nuestro patio con plantas colgantes y música guapachosa.

LUNES

Después de un domingo insomne (gracias té helado del cinemark) el lunes comienza con un café (diosito que no me haga lo que me hizo el té) y con los ojos puestos en Duelo de Noche de María Antonieta Mendívil y Esto no es una pipa de Claudia Reina. Después ojos y deditos pasan a la pantalla y al teclado (respectivamente) y tac tac tac tac. Luego, consabida pausa para alimentar a la mascota. Después de la pausa, revisar el adelanto fonki para el libro que nomás nuestras mamás van a comprar (dicen por ai). Luego otro rato de lectura. Tomar notas a mano, para variarle al teclado. Y otro cacho de tac tac tac.

Hoy toca ir con quien ha decidido descontracturar mi espalda (no sé si existe el verbo pero lo reconozco cuando lo siento en cada crack), luego un par de visitas informativas para llegar a casa a la hora exacta de Grey’s (que ya mero se nos acaba señores) y por la noche esperemos caer como solo nosotras podemos caer: re-don-di-tas.

¿Y el hijo? se preguntarán. El hijo desde esta mañana, tacha los días en el calendario para que se acaben las clases y venirse con su madre a la oficina porque ya vimos que hacemos buena dupla de trabajo.

YO SOY DE LAS QUE NO FUE

No estuve ahí. No caminé. Tenía mi camiseta blanca y a fin de cuentas no fui. Estupidez mía.

Mi hijo sí fue, con su papá, empujando la carriola de su hermanita. Caminó las calles con el duelo que ahora tiene la ciudad. 
Hoy me ha platicado, le he preguntado. Hemos hablado. Avanzábamos en el carro y luego, delante de nosotros pasó una carroza funeraria del DIF infantil. Carros atrás, gente con lentes oscuros. Apagué la música. 
Leo notas. Leo correos. 
Hay gente con enojo y hay gente con dolor. Hay gente que abarrota las iglesias y gente que se pregunta dónde está Dios. Gente en silencio y gente que grita enrabiada. Gente que no quiere salir de casa y gente que no puede con su casa. Gente que monta caballos o que monta números aprovechando la vulnerabilidad. Gente que escribe con argumentos y gente que escribe porque no tiene argumentos. 
No sé qué tipo de gente soy, pero sé que perder un hijo debe ser lo más pinchemente horrible.

READ IT OR ELSE…

He might blossom irony.

Besides he interviews, reads, reviews interesting stuff. It will be nice for you to read (either he is or isn’t listed in this blog).
So, go ahead. He says is Negocio de Nadie but it certainly can be Negocio de Muchos.

DESEQUILIBRADA

Digo, seguramente si usted ha seguido este blog por semanas, meses o años no necesita que yo le diga que alguien me dijo que estoy desequilibrada porque usted seguramente ya lo infería, lo sospechaba o apostaba por ello.

Pero espéreme, la cosa es distinta.
Si quien le dice a usted muy seriamente “estás desequilibrada” es su fisioterapeuta (sí, ahora tengo uno), pues las cosas son muy muy distintas. Yo le dije “ya decía yo” (y no crea también pensé, tell me something I dont know) con razón el dolor.
Y es que después del ciático (revisar post de mayo por favor) el lado derecho de mi vida desde el tobillo hasta la muñeca pasando por la “cintura”, espalda y codo vivían una crisis de dolor que ni con neurobión inyectado por mí misma. Total, voy con un médico alfabiotista (niños no hagan eso sin que se les explique qué es y sin la compañía de sus padres, hermanos, amigos, vecinos o su desconocido favorito) y descubre que por azares de la vida traigo una pierna más corta que la otra y a punta de tronidos en el cuello en cinco sesiones resolvió bastante el asunto pero me dijo: “ahora tienes que ver a José” (léase, el fisioterapeuta).
Pues hoy fue día de José y sin más ni más después de checarme hombros, espalda, rodillas ytobillos me lo dijo: estás desequilibrada. El problema básicamente es que tengo un lado como echado un poco hacia el frente. Me explico más, los hombros de usted querido lector deben formar una línea perfecta (le diría que vertical o le diría que horizontal pero confundo eso como confundo derecha con izquierda) y mi caso no es así yo soy una diagonal. Para acabarla de amolar ese asunto de falta de eje derechito (o izquierdito) trae como resultado una hermosa contractura muscular que duele casi como tener un hijo (cosa que no sé bien porque yo tuve cesárea).
Me dieron un masaje de esos que se sienten bien pero que uno sabe que mañana van a doler. Me dejaron de tarea no usar bolsa sino mochila para cargar en ambos hombros y no en uno solo. Me dijeron que si bien era poco probable que tuviera problemas con el ácido úrico y con el colesterol de momento era mejor decirle que no a la carne y a los mariscos (asumo que también al huevito con chorizo) (que ni me gusta pero de todos modos siento gacho que me lo quiten). También me dieron un seminario de cómo sentarme, cómo dormir y cómo caminar. Me sentenciaron para otra sesión de masaje el lunes y otra de alineamiento (a poco no piensa que soy un carro en servicio?) para el miércoles.
Así que de ahora en adelante cuando alguien me diga: “estás desequilibrada” no me lo tomaré a mal, pensaré en que uno de mis hombros (no sé si el derecho o el izquierdo, ¿cuál es el de acá? ) está más adelante que el otro y que mis músculos están contracturados. 
tan tan.