Un flamante año nuevo nos espera. Ju-juuy.
LUCKY
Estoy viendo una película de Susan Sarandon y Julia Roberts. La una es divorciada y con dos hijos. La otra es la prometida del ex esposo de la una y padre de los dos hijos. Risas, sentimientos encontrados. La una tiene cáncer y va a morir. La dos comienza a crear lazos con los hijos a compartir la convivencia. Es una película, ya lo sé. Están en un bar, la una le dice a la otra, yo tengo su pasado tú tienes su futuro. Pienso, por supuesto en que yo comparto mi hijo. Pienso, por supuesto que es bonito sentirse tranquila por ello, tener la seguridad de que en otra casa lo quieren y lo quieren mucho, lo quieren como propio.
BODY BALANCE MY ASS
Comienzo a sospechar que en mi vida tiene que haber algo más que escuela, hijo, novela y gym. Últimamente sólo escribo de esas cosas. Pero en lo que encuentro un tema nuevo de qué escribir, y en el cual vivir, ahí les va otra de gimnasio.
Los lunes dan una clase que se llama Body Balance. La he tomado en tres ocasiones y se había sentido así muy bodybalance. Es algo como Pilates meets Yoga, bonito, tranquilito. Música lounge (o una desas categorías que siempre me dan risa). La instructora es muy buena y nos había estado llevando por el mundo como si de flotar se tratara. Pero el lunes, ESTE LUNES, nos puso las cosas difíciles la mujer (en mi familia cuando alguien pierde el título o el nombre es porque deja de ser nuestra persona favorita, ejemplo: Angélica una vecina pasó a ser LA mujer, cuando comenzó a estacionarse justo frente a casa de mis padres ocupando el que es el lugar de las visitas). Anyway yo creo que la mujer dijo: YA es hora de dejar de flotar y aumentar la resistencia, la fortaleza o la bondad del músculo. El tiempo en cada posición se triplicó, el estiramiento se intensificó, el dolor nació. Y se quedó. Tampoco ayudó en nada que después de esa clase yo tomara veinte minutos de la siguiente que es de Zumba (y de la cual aún no he escrito como se merece).
Y pues heme hoy en miércoles subiendo las escaleras a mi oficina y sintiendo que se trata de una penitencia. No body balance at all, me tambaleo absurdamente. Ayer caminaba como pingüinito en ayunas, anoche no pude ir a Yoga porque hasta me dolía pensar en que para ir allá tenía que manejar y que manejar implicaba meter clotch freno y acelerador con mis piernitas. Para colmo tengo cólico (y si me dicen que por eso estoy adolorida, catártica y dramática: los muerdo).
Es un dolor agradable, no lo puedo negar, el dolor del esfuerzo (o quizá sea una jalada que me he dicho para convencerme de que vale la pena) y no se preocupen hoy volveré al gym y esto que me hizo LA mujer no me hará flaquear.
MI TÍA MARGARITA
Hace un año, aquí , escribí de mi tía Cuca. No expliqué ahí que los últimos años de su vida los pasó en la misma casa en la que vivió siempre, cuidando de su mamá, mi tía Margarita. Siempre andaban juntas por todos lados. De arriba para abajo en el carro de mi tía Cuca. Supongo que los años y sus arrugas y su cansancio les llegó también juntas.
Dicen que en el funeral de mi tía Cuca, la tía Margarita se la pasó riéndose y saludando a quienes reconocía. Para ella la senilidad significaba reírse de todo y de todos. No se dio cuenta, nunca se dio cuenta de que si estaban todos reunidos ahí era porque su hija, su única hija, había muerto. Creo que fue mejor que no se enterara que ella, su compañera de siempre, de arriba abajo, de a todos lados, había muerto. Pero nadie nos dijo qué pasó los días siguientes, los meses siguientes. Nadie nos dijo si en algún momento de lucidez se acordó de Cuquita y preguntó por ella.
Mi padre me ha dicho que su tía -la tía, nuestra tía- Margarita ha muerto también. No lo ha dicho triste, tampoco lo ha dicho con indiferencia. Lo dijo y ya. “La tía Margarita murió hace un mes”. Dice que nadie le avisó, que apenas hace unos días que habló con su hermana se enteró de lo ocurrido. Mi mamá está molesta, no entiende por qué no nos avisaron. Mi mamá la quería mucho, también era su tía, a fin de cuentas. Mi papá no está molesto, mi papá me platica lo que siempre nos dice de ella “me quería mucho, era yo su sobrino favorito…”
La tía tenía unos 97 o 98 años. Cuando pasaba los veranos en el DF y mi mamá me dejaba en su casa para irse a estudiar a la Normal, era la tía la que me cuidaba. Ella me presentó los mercados y sus colores. Ella caminaba por todos lados. Ella me enseñaba las fotos de los tíos y de mi papá cuando estaban chicos. Ella me enseñó a rezar el padre nuestro. O tal vez era el ángel de la guarda, ya no sé.
La última vez que la vi usaba un bastón, seguía usando el cabello corto y lo rizaba perfectamente con tubos. Yo no tenía un hijo ni esta extraña necesidad, gusto o loquesea que estosea por escribir de los que ya no están, aquí.
ZUMBA EFFECT
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INICIO
Hoy, según mis cuentas, cumplo 7 años de laburars en este honorable instituto (que comenzó a ser honorable a mi llegada, claro). Hoy por primera vez en 7 años, iniciamos el día con una llovinzna que se convirtió en chubasco y a los minutos fue un sol gigante y una sensación de pegoste en la piel. Hoy iniciamos el semestre, mi primera vez con pocos grupos y mismo sueldo, mi primera vez sin dar literatura. ¿La extrañaré? NO sé. ¿Extrañaré tener más grupos? No creo. Hoy inicia el conteo final para el fonca (bueno, inició desde el día que me dieron la beca) y hoy inicia la planeación de lo que he de llamar mi sabático creativo.
Hoy, además, cumple años mi capitán de vuelo, mi mafalda amiga, la performance lady. Hoy, pues, no es un día cualquiera. Es un INICIO.
QUERIDO 9 DE AGOSTO
Espero te encuentres tan bien como yo, en tu camita con tu lap top en tu regazo, la tele prendida, tu revista favorita a un lado de ti, un vaso de jugo, café o chai a tu lado. Yo estoy bien, tú no lo sabes pero hoy tú eres mi último día de completo descanso antes del inicio del semestre y pienso disfrutarte de sol a sombra. Debo decirte que una sensación extraña me invade en esta ocasión, normalmente en un día como tú tengo ansiedad, flojera y me repito: nomesientolista. Pero me siento no sólo lista sino encantada con la idea de iniciar. Hice algunos cambios para mis cursos, tomé ciertas decisiones para los mismos y me entusiasma. ¿Sabes tú que alguna vez en mi vida me juré que nunca daría clases y que con todo lo que detesto calificar y sacar promedios, dar clases es una de las cosas que más disfruto?
HARRY PATCH
Harry Patch murió recientemente a los 111 años. Era el último veterano inglés de la Primera Guerra Mundial. Radiohead hizo una canción a su memoria. Hoy la escuché, hoy la leí. Y el alma cercana se dobló.
“i am the only one that got throughthe others died where ever they fell
it was an ambush they came up from all sides give your leaders each a gun and then let them fight it out themselves
i’ve seen devils coming up from the ground
i’ve seen hell upon this earth
the next will be chemical but they will never learn”
TUS OJOS
entre dormidos y despiertos me gustan (tantérrimo).
DOS MESES
Y nada.
No hay respuestas.
No hay culpables.
No hay nada.
Sólo hay la posibilidad de marchar cerca de los papás, para que no olviden que no están solos.
Dos meses.
Y nada.
Hoy, 6:30 pm. La marcha comienza en la Plaza de los 3 Pueblos.

