LIDO DE MARÍA NEGRONI

Estoy leyendo un libro de poesía de María Negroni, cortesía de Abraham que siempre me trae libros, sonrisas y bellas imágenes. Sus páginas le han dado forma a estos días. Ayer justo leía y con este poema, este preciso poema, pensé mucho, muchísimo en mi amiga L, mi amiga que bucea cerca de tiburones (no es metáfora). Pensé en teclearlo y enviárselo a su correo pero ¿cómo no compartir con otros este poema? So, aquí va. L: he puesto en negritas algo que es para ti y sólo para ti.

La noche es rosada, el momento supremo en que se
instala. Desde el borde, un poco más oscuro que
separa al mar del cielo, una piccola barca viene hacia
mí mientras el muelle de Hôtel des Baines se mece en
forma distraída. O a lo mejor soy yo la que se
mueve hacia el centro del océano, yo la que espera
del encuentro la corrección de algo. Concentrarse.
La imagen no durará y una fotografía no probaría
nada, ni siquiera la existencia de este mar de hule.
¿Qué vacío sostiene este paisaje? ¿Qué antinoche
esta noche? El crepúsculo es el movimiento. Yo y la
piccola barca, la excusa. Sólo quedará la bruma (o el
recuerdo de la bruma), el eterno viaje sin objeto
hacia una máscara siniestra. Ese gesto. Tadzio.
Todo de película. Ya casi no se ve. Sin que yo lo
notara, la barca ha desaparecido.
Algo de mí se ha
ido también, uno de mis rostros. Déjalo ir.


de El viaje de la noche, María Negroni, 1994.

HORA DE VOLVÉ

Rita Indiana y los Misterios: rule!

Quiere saber más de ellos, pos píquele aquí

Quiere oír más de ellos, pos pique acá.

TE ODIO MODELORAMA

Pues resulta que este viernes es el concierto no del grupo sino de EEEL GRUPO favorito de mi pequeño sujeto. Café Tacuba viene a Hermosillo. La vez anterior nos pasó de noche y estaba más peque pero esta vez es distinta.

El hijo cuenta, así, CUENTA los días para que llegue el 30, ha movido las bocinas a su cuarto, las conecta a su ipod y arma sus miniconciertos. Usted puede comprobar en posts pasados de años pasados diversas entradas relacionadas con la pasión del hijo por este grupo. Se sabe todas, todas, todas las canciones de ellos. TODAS. 
A mí me gustan y me gustan muchísimo, pero creo que mi fanatismo no se compara al de él.
Pero aquí lo triste: el concierto es sólo para mayores de edad. ¿Por qué? pues porque lo organiza la cervecería Modelo. De hecho los boletos los consigue uno en la Modelorama de su preferencia a cambio de dos six (y dicen que también en el pluma a cambio de una cubeta de cerveza). Así que mi hijo no puede ser asistente estrella del que sería el primer concierto de su vida.
Ayer se lo dije por teléfono (porque ayer durmió en otro lado, léase post aquí abajito) y se puso tristón. Hoy, en un rato, voy por él y hablaremos del asunto, buscaré la forma de levantarle el ánimo (cosa fácil) y de buscar otra actividad equivalente (cosa difícil).
Yo ya me había visto a mí misma en el concierto con mi pequeño. Sin él el asunto no me trae mucho chiste. ¿Alguien tiene bigote postizo y disfraz de emo de dieciocho años para mi pequeño?

SINGLE LIFE

Ayer jugué al departamento de soltero.
Los lunes el pequeño sujeto va al inglés y luego se queda con sus abuelos. Yo aproveché para quedarme un poquito más de tiempo en la ofi y terminar una traducción y luego me fui al gimnasio donde estuve casi dos horas (la verdad es que primero platiqué un ratito con un amigui, réstele usted 20 minutos a la jornada deportiva). Luego del cardio session y de la clase con la nazi me fui a comprarme algo de cena, llegué a casa, regué mi jardín con la pequeña peluda correteando alrededor, limpié la cocina, me bañé y cuando en la casa reinaba la paz: me acomodé conchamente en el sillón, puse un buen programa y cené sin tener que atender a nadie. No había voces preguntando por leche, agua, por la sal o pidiendo que le cambiara de canal (sólo la perra ladraba de cuando en cuando pero ni la pelé). Acabada la cena me puse a leer un rato mientras tejía derecho/revés/derecho/revés. Luego volví a prender la tele un rato y la usé de fondo para acomodar una cajita de tiliches. Luego me pinté las uñas, apagué las luces de la casa, destendí mi cama, leí un rato más y me dormí de lo más feliz y tranquila.

Amo a la gente que me rodea, claro está, pero de vez en cuando eso de jugar a ser solo en el mundo no está nada mal.

OUR MOMS RULE!

Mi madre, como la mayoría de las madres, es el núcleo de la familia. El sábado nos invitó a comer a todos y a excepción de la lata que yo di por la bendita gastritis el día fue genial. No siempre hay ocasión de vernos todos, de decirnos todo y de jugar todos (reunión familiar en casa para nosotros equivale a juegos de mesa). Ayer me llevó un “detallito” como los llama ella, para subirme el gastroánimo. El caso es que aunque hoy no es día de las madres les dejo esto para que ustedes se acuerden de la suya. Se trata de una publicidad argentina divis divis. Enjoy.

SEÑORITA GASTROENTERITIS

Tuvo una charla con el pasado y con el futuro del pasado y aunque ella no tiene que ver nada directamente ni con el pasado ni con su futuro de cualquier modo se quedó entre preocupada y nerviosa y cuando ella está entre preocupada y nerviosa y, además, se ha alimentado mal las últimas dos semanas, su estómago se convierte en el ingenuo receptor de todo y la castiga con una gastroenteritis nivel 2.

Así pues hoy, mientras el estómago comienza a ser más consciente de sus actos y las emociones no propias comienzan a retirarse Señorita Gastroenteritis le sonríe a la tele, a la cama y al presente.

HAIR ISSUES

Sé que este es un tema total y completamente superficial pero yo creo que si algo he probado en estos años de escribir aquí (y en otros lugares) es que sesuda, sesuda, no soy. Anyway, el tema en cuestión es mi cabello.

He hecho muchas locuras. Lo he llevado largo, mediano y corto. Lo he teñido de colores normales y lo he tenido violeta. Básicamente la premisa cuando voy a que lo corten es: soy maestra pero no quiero parecer maestra. 
Las cosas iban más o menos bien pero por alguna razón que desconozco mi cabello no sólo parece el de una maestra de los años 50’s (por ser amable conmigo misma) sino que además, no crece. Antes tantito que me lo cortaran y se extendía como si yo fuera una de esas muñecas que adentro de la cabeza tienen más cabello para que las niñas de cinco años les hagan rulos y cortes. Pero ahora no crece. No crece. Nada. Ahora que más deseo que crezca, no crece. 
No tiene forma, no tiene sentido, no tiene nada.
Cuando una no tiene ni cuerpazo ni cinturita ni ojazos a la María Félix (a pesar de que una es sonorense), cuando una no usa Dolce and Gabanna puede escudarse en un cabello lindo o en un buen corte. Pero cuando una no tiene eso ¿qué hace?
He pensado en extensiones pero 1) mi única experiencia con ellas no fue del todo agradable y 2) no muero de ganas de andar por el mundo sabiendo que tengo pelo falso y consciente de que todo mundo sabe que tengo pelo falso.
Hoy, entiendo tanto a Sansón.

PROBLEMA DE LA VISTA

El pequeño sujeto se carga un futuro genético bárbaro. No podrá esquivar el uso de lentes. Astigmatismo e hipermetropía nos distinguen a sus padres, a sus tíos, a sus abuelos. Ya tuvo una revisión hace dos años y el médico dijo: necesita pero aún no le pondremos, haremos que sus ojos trabajen un tiempo más.

Ayer pasó horas en la computadora buscando imágenes de Mesopotamia (tema para otro post) y por la noche me dijo que sentía los ojos cansados, que le ardían. Tuve que tocar el tema (vale decir que al pequeño sujeto no le hace nada feliz la idea de usar lentes).

-Pues ya se acerca la hora de volver a llevarte al oftalmólogo.
– ¿Por?
– Para ver si ya es necesario hacerte lentes para el problema de la vista.
– ¿Problema de la vista?
– Sí.
-…
-…
-¿y si…
– ¿Y si qué?
– ¿Y si le decimos al doctor que me ponga un parche en el ojo? Me vería mejor con parche que con lentes.
– !!!

¿Problema de la vista? ¿Problema de la vista?
No, mi hijo no tiene problema de la vista, señores, mi hijo tiene un problema conceptual de raíz.