DANCING WITH MYSELF
Ayer alguien me dijo que una forma de dejar de pensar (ese locoridículo monólogo interior que casi todos tenemos) el ideal es cantar. Fue tierno, me sacó una sonrisa pero no pensaba ponerlo en práctica.
LOVE TO GIVE
Una vez en un llanto de esos largos y locos después de mi divorcio o después del rompimiento con un novio -o después de alguna cosa igual de absurda con tendencia a ser magnificada- me aferré a los brazos de mi madre y le dije: “¿por qué? ¿por qué tengo que estar sola si yo tengo tanto tanto amor qué dar, tanto amor que compartir?” No recuerdo qué me dijo mi madre pero si cierro los ojos puedo sentir otra vez su hombro cuidando mi rostro y sus manos sosteniendo mi cuerpo y acariciando mi cabello.
MEN NOT LEAVE
Los hombres no se deberían ir, claro tampoco se deberían enfermar largamente y dejar de a cachitos la misma vida que dejaron en sus hijos. No, los padres no deberían morir. Pero lo hacen y por extrañamente posible que esto sea la muerte une a los que quedan atrás. Los lazos que ya eran fuertes se hacen irrompibles, uno lo sabe uno que lo ve, los ve, lo sabe. Está en la forma en que se hablan, se acarician el hombro o se toman de la mano. Está ahí, el fuerte poder de la unión de una familia cuando el padre ha muerto. Nunca se está listo para la muerte pero tampoco nunca se está listo para ver algo tan hermoso y conmovedor como una familia que firme enfrenta la de su patriarca.
SHELTER
Este es el nuevo MI grupo.
y ésta la nueva MI canción.
BITÁCORA DE LA ENFERMA, DÍA DESCONOCIDO
Gérmenes van, gérmenes vienen. Menos moco, tos constante. He explorado mi garganta más de lo que cualquier otorrinolaringólogo. No veo nada distinto. Y sin embargo la cosquillita y la tos siguen ahí. Más remedios se amontonan en mi teléfono, en mi messenger y en mi correo. Todos genuinos y dulces (claro, incluyen miel), ninguno puesto en práctica. Diario necesito que te las ingenies para hacer días de 28 horas pues no me alcanza el tiempo para nada. Cuando menos lo espero ya amaneció, cuando menos imagino ya anocheció. El café en la taza no dura ni dos minutos.
¿SABÍAN USTEDES QUE…?

Hay, en este mundo, un osezno como este pero que no vive en el bosque sino en la ciudad, que no se alimenta de plantas o pescado crudo sino de sushi, alitas de pollo oloquesea. Un osezno que lee a Giddens y que como él piensa que sí, que en efecto vivimos en un mundo desbocado.
BITÁCORA DE LA ENFERMA, DÍA 6
Menos moquera, diario, menos moquera. Respiro por mí misma de rato a rato, pero la tos, diarísimo, la tos me tiene harta. Me duele la espalda de tanto toser. La gente, además, al oírme esta tos se asusta (paranoa de la h1n1 todavía vive en este país), además claro eso de perder la elegancia con una tos flemosa.
Lo que sí, querido diario, es que valora uno más la vida cuando se está enfermo: un vaso de coca cola con mucho hielo, por ejemplo, un raspado, una chamoyada, lo que sea que no sea este tecito que me tiene harrrta.
Mi nariz ya no tiene piel.
VIAJE CON EL SONORAN COMBO
Ayer volé a La Ciudad. Así le digo. Así nos llevamos. Vine a ver a mi hermano mayor, es su cumpleaños, nunca había hecho un viaje sólo para celebrar con él su cumpleaños. Cumple 49, dice que de hoy en adelante comienza el festejo de los 50. Era importante venir, ni siquiera podría explicarles por qué. Tampoco sé si quiero.
Ayer volé y conmigo traía una maleta a la que bauticé como The Sonoran Combo. Mi familia la armó, yo tan sólo añadí un detalle. Una maleta llena de goodies sonorenses, de esos que mi hermano extraña, una de sus razones de nostalgia: cabeza, coyotas, chiltepín, tortillas de harina chiquitas y grandes, de las que sólo en Sonora. También machaca, empanadas y lo más gracioso: 3 hot dogs. Sí, viajé con tres hot dogs (de esos que el New York Times considera los mejores del mundo.
Ayer volé, con un poco de temperatura y muchísima tos, moquera, the whole thing. Viaje instantáneo, regreso pronto a casa pero aquí en La Ciudad le dejaré mucho un poco de allá.
BITÁCORA DE LA ENFERMA, DÍA 4
¨Líquidos, debes tomar muchos líquidos¨. “Pon canela a hervir”. “Gotitas de óleo 31 en la garganta”.
