Tendrá once, ONCE, ONCE años.
🙂
SYLVIA ANTES DE CELESTINO
Leo Celestino antes del alba de Reynaldo Arenas. Y me siento pasmada y se me ocurren cosas y cierro el libro y veo otras y retomo la lectura y ahí está la madre en el pozo, el abuelo, la abuela, las cruces, las lagartijas y los otros niños. Ahí está Celestino escribiendo en el tronco de un árbol porque se le acabó el papel.
Y pienso en lo que mi cabeza quiere escribir y me digo: ¿qué nunca voy a escaparme de las historias de familia? y me contesto: no, nunca así que déjate de cosas y escribe.
Y me quedo calladita y al rato vuelvo a abrir a Celestino y leo y me pasmo otra vez.
MUSHROOMS, for Hatice
Mushrooms
Overnight, very
Whitely, discreetly,
Very quietly
Our toes, our noses
Take hold on the loam,
Acquire the air.
Nobody sees us,
Stops us, betrays us;
The small grains make room.
Soft fists insist on
Heaving the needles,
The leafy bedding,
Even the paving.
Our hammers, our rams,
Earless and eyeless,
Perfectly voiceless,
Widen the crannies,
Shoulder through holes. We
Diet on water,
On crumbs of shadow,
Bland-mannered, asking
Little or nothing.
So many of us!
So many of us!
We are shelves, we are
Tables, we are meek,
We are edible,
Nudgers and shovers
In spite of ourselves.
Our kind multiplies:
We shall by morning
Inherit the earth.
Our foot’s in the door.
Sylvia Plath
UN DÍA DESOS Y UN HIJO DESTOS
La semana pasada tuve un día desos. Así DESOS en los que no ves la luz al final del túnel. Abrumación total: exámenes, ensayos, pendientes, llamadas, juntas, más pendientes, preparar clase, dar clase. Salir y otros pendientes, pagos, asuntos caseros, perder una tarjeta, reportar y recuperar la tarjeta (y la dignidad en ello). Llegué a casa después de casi 13 horas de haber salido de ella con el ánimo a rastras, la cocina me gritaba atención, el polvo en el piso llora por una escoba pero yo sólo tenía energía para aventar mochila y ropa para meterme a bañar.
UN DÍA PREGÚNTENME
Por mi anécdota titulada “yo no sé para qué le pedí una bicicleta a los reyes magos” y les platicaré cómo es que se repite la historia casi treinta años después.
ESTUVE
Estuve junto a mí,
llena de mí, ascendente y profunda,
mi alma contra mí,
golpeando mi piel,
hundiéndola en el aire,
hasta el fin.
CUATRO LECCIONES
Lección No. 1: No leas ni contestes correos importantes mientras estás en un desayuno-despedida-de-soltera porque corres el riesgo de a) no dar el ancho b) quedar mal c) descubrir que eres, en realidad, mala pa leer y comentar.
Lección No. 2: Siempre has buscado el lado bueno de todas las cosas, ahora que te sientes más fuerte y segura en otros aspectos eso no lo tienes que cambiar. Eso de andar de maciza mencionando lo negativo, así sea algo chico o mediano, antes y sin hacer el énfasis necesario a lo positivo puede hacer sentir mal a un Osezno que recién triunfaba con su clan. Lección 2.1. no está mal si te quieren dar la mitad de la cuenta.
Lección No. 3: Ser un poco egoísta de vez en cuando, está bien. Es una forma de consentirte, de cuidarte y si tú estás bien, los otros también lo están.
Lección No. 4: Cuando tus amigos se dan de trompazos con otros tipos que estaban causando líos NI se te ocurra separarlos con tu brazo derecho o te puede pasar lo que le pasó a tu Chef favorito que ahora sufre con una férula y un par de clavos de metal.
LA VERDAD DESPUÉS DE DOSMIL POSTS PUEDO DECIR…
que I just made myself clear. Algo así como I proved my point. Más clara: ya dije lo que tenía que decir. Escribir dosmils posts (y eso que no estoy contando la gran cantidad de posts que se quedaron en la bandeja de borradores pues no los publiqué: por payasa, jota o neurasténica) da fe de mi disciplina o de mi ocio, de mi outspokenéss si se me permite término. Da fe de siete años de vida y de anécdotas y de imágenes y de recuerdos y de listas y de barbaridades que decidí compartir.
UNA CASA NUEVA
Una vez, hace muchos años, escribí aquí (y luego en una novela) sobre tener una casa. Pensar en una casa siempre me hace pensar en la novela de Sandra Cisneros, de la cual tomo este cachito:
EL DE DIECIOCHO
Ayer fue oficialmente el cumpleaños número 18 de mi sobrino mayor. Él no lo celebra, su familia, su cultura no celebra algo así. Tengo más de seis años sin verlo, a veces me escribe, a veces le escribo pero lo que sí es que siemprelepienso. Cumple dieciochoaños y se asoma a la incertidumbre, no creo que eso lo ponga nervioso pues a esa, a la incertidumbre, la conoce muy bien. Le ha visto de frente, le ha sostenido la mirada. No le teme, estoy segura que no le teme.
