mi cuello y mi espalda

Siguen en huelga. Siguen en dolor. A veces se les olvida, bien lindas, justo cuando estoy más ocupada pero apenas aterrizo al mundo fuera de la oficina, pum, comienzan a doler y a doler.

Hoy tuve mi segunda sesión de fisioterapia y debo decir que va bien, pero después de cada una el cuerpo se siente pesado, pesado y sólo pide camita. Mi cuello se hace a la idea del collarín y mi espalda se hace a la idea de que su vida tiene que modificarse por completo para poder mejorar.

PARENT-LESS

Me acordé de esa canción, motherless child. Y es que estoy sin madre y sin padre este verano. Una se fue a Canadá a ver a mi hermana, a pasar un verano sin calor y sin tandeo. El otro se fue al DF de trabajo y a comer todoloquelegusta, ya lo imagino con esos tacos de barbacoa o sus quesadillas de sesos.

El caso es que estoy parentless y aunque no los veo a diario sí es como raro saber que en su casa que tanto queremos, nadie nadie está ahí.

EN OCASIONES

“El mundo resulta inaccesible para las manos y la voz de Dios.”, dice Nothomb. Lo es así cuando uno se levanta en la mañana y lee las noticias, mira las calles, observa la forma en que la gente se mueve con indiferencia, con rabia. Lo sabe uno cuando se entera de todo aquello que en el lugar donde vivimos permanece impune. ¿Cómo va a meter las manos Dios aquí?, ¿por dónde empezaría? ¿qué podría hacer con su voz él, tan arriba, si es uno solo?

Nosotros, que somos tantos, deberíamos hacer el mundo accesible. Accesible a las manos y voces de los otros, de los más pequeños, los que van a vivir en los restos de mundo que les hemos dejado.

No es que Dios no escuche. No es que Dios no exista. Es que nosotros no nos hemos hecho escuchar lo suficiente. No se trata sólo de quejarse, de gritar, sino de hacernos escuchar en acciones en hacer de nuestro mundo, un lugar accesible.

Escribo esto después de seguir hoy, durante todo el día las notas, las gotas de dolor que depositó el gran Diego Osorno en twitter, sobre una violación que es todas.

LASO

No, no me equivoqué. No confundí la eSe con la ZeTa. Este laso es así, con ese. Es un laso parecido al lazo pero más fuerte. Es un laso que a veces me saca el tapón y al cual le saco el tapón con cierta frecuencia. Es un laso confiable. Es un laso un tanto indescifrable. Un laso con quien bromeo, con quien me quejo, con quien charlo a señas o con verbos. Es un laso que cree en mis palabras, que me regala dominios, y en estos tiempos recibir dominios es mejor que recibir un ramo de flores. Este laso me regala dominios. En síntesis: un laso mejor que cualquier lazo.

El 15 de Julio

Esta casa recibirá una visita que tiene años, años, añísimos prometiendo venir. El 15 de julio esta casa, se pone de fiesta (y créanme a esta casa le gusta ponerse de fiesta). Habrá que decirle a la visita que acá hace mucho MUCHO MUCHO calor.

Aunque la visita lo sabe.

Y la visita no querrá salir mucho. (¿alguien tiene un power point con fotos muchas de Hermosillo?)

LA KABBALAH DE HOY DICE

“¿Por qué siempre esperamos a decir “lo siento” hasta que es demasiado tarde?

Arregla una relación el día de hoy. Elimina un poco de espacio en tus relaciones.

Habla directamente desde el corazón mientras aún hay tiempo”.


Y yo hoy probablemente no dije “lo siento” pero expresé lo que sentía, desde mi corazón, porque había tiempo. No, no arreglé ninguna relación, no se trataba de eso, pero sí eliminé espacio en mi mente.

YA SÉ QUE…

se murió Sergio Vega, que perdimos en el futbol, que hace más calor que el verano pasado, que tengo menos dinero, que perdimos en el futbol, que ya se me acabó la incapacidad de siete días que yo reduje a tres, ya sé, ya sé que pasó todo eso PERO

YO

tengo

grandes motivos

para estar contenta.

así que todo lo demás me vale gorro.

Y QUE SE NOS GRADÚA

Tiene uno de los nombres más hermosos en la familia: Gerónimo de Santiago. Es mi sobrino a quien me tocó cuidar casi cuando recién nació cuando su mamá volvió con el corazón doblado a su trabajo después de la incapacidad, fue poco tiempo pero recuerdo perfectamente estar tecleando mi tesis y combinarla con apapachar al pequeñito.

Tenía dos o tres años cuando bailaba el beep-ba-bo-lu-la or whatever de Elvis Presley. Ahora tiene doce años y toca la guitarra, juega ajedrez y ama los Beatles.

Ayer pues mi hermoso sobrino se graduó de la primaria y fue un momento muy emotivo para mi familia.

Bravo, Gero!