PALABRAS Y ESPACIO

Dice Rosa Montero que todos los escritores intentamos definir, describir, ordenar con palabras nuestro espacio y que a la medida que el entorno en el que vivimos cambia, el relato difiere.

Mi espacio es otro, cuántas veces lo he dicho ya, el entorno ha cambiado. Volteo a un lado y no están mis libreros. Volteo al otro y no está mi sillón azul. Miro de este lado y no encuentro mi pequeño comedor. El entorno cambió, therefore, mis relatos difieren.

Reordeno cuentos que había abandonado, tramo dos que eran apenas unos globitos en mi cabeza. Escribo uno en el que nunca había pensado y descubro como día con día difiero. Me he vuelto insoportable como lectora y eso será bueno en medida que también me vuelva insoportable como lectora de mis textos y pueda hacer de ellos algo mejor.

El espacio cambia. Las palabras también.

THE FIRST SYLVIA

He reminds me that my stories will be reviewed next week, i agree. Turns his back and then comes back to me, as he just had a thought and says: i ve been wanting to tell you this, do you know that you are the first sylvia that i’ve met…?

I smile and hurry to say: What an honor! He interrupts: Wait, i have not finished, i mean you are the first sylvia that i ve met who is not crazy!!! I laugh and reply: you have not met me THAT much YET.

We laugh first and then he says it: no, sylvia, one knows, one knows at the very beginning and you are not crazy, you are not like those other sylvias i have met in my life.

After class i ride on my bike home thinking that he is actually the first Ben I met. The first Ben in my life, and because now i have read him, I can say he is the Ben I might like the most. He who says that writes about the place nobody cares about.

You can read my first Ben here.

VOLVER AL CUENTO

Llegué aquí con una idea, con una novela en la mente. Una estructura se deslizaba perfectamente. Sabía cómo iniciar, sabía qué tendría que leer e investigar antes de ponerme a escribir. Pero como suele suceder la escritura tiene la última palabra.

He vuelto al cuento, he vuelto al espacio ese donde todo inició hace muchos años. He vuelto al género que me gusta leer, el género que me hizo escribir. Primero desempolvé cosas que nunca habían terminado de cuajar y las hice cuajar. Luego, sorpresa total, comencé a escribir cosas nuevas. Un par de experimentos que tenían vida sólo en mis dedos.

Es curioso, tomar decisiones lo cambia a uno. Decidí volver al cuento y, acto seguido, las historias se paran en mi ventana, me saludan en la calle, me hacen tropezar en el trabajo. Me guiñan el ojo, me sirven café. Me atan para que las escriba.

Volver al cuento es lo mejor que pude decidir.

la semana de la fruta y la verdura

he decidido que esta será mi semana de la fruta y la verdura. mi estómago se ha quejado un poco de mi descuido (o de mi exceso, no sé) y requiere un trato digno, así que a partir de hoy y hasta el viernes lo alimentaré con frutas y verduras.

hoy, por ejemplo, le he dado unas calabacitas con crema y queso y ocho mordidas de ciruela.

por la tarde le daré nectarina y jugo de algo.

and so on.

so

so so so so happy.

nenis

los pixies

yasmin

the trip

the future trip

el df

my significant one

my new stories

my writing

pixies

the trip

pixies

the new city, the new friends

have i mentioned pixies?

PIXIES!!

Mañana con mi Nenis.

Mañana con mi otra Nenis que llevaremos en el corazoncito (dado que una gripe tumbaweras la atacó).

Mañana con mis dos nuevos amigos de Texas.

Mañana con el Orly.

Mañana con mi Nenis. Mañana con MI Nenis. Mañana con mi NENIS.

Mañana veré a Pixies, finalmente.

NARRATOLOGÍA

Para mi clase de Narrative Theory and Poetics, semanalmente leemos un libro de teoría literaria y una novela. Esta semana tocó el turno a Mieke Bal en el terreno teórico y a Italo Calvino en el literario.

Cada semana debemos entregar un escrito de 600 palabras y participar en clase sobre ambos textos. Yo estaba segura de que me mantendría callada con la teoría y participaría con la ficción pero descubrí que entendía mucho más de lo que sentí, no sólo eso sino de que creía en la narratología mucho más de lo que hubiera imaginado. Los conceptos de Bal: texto-fábula-historia, me resolvieron cuestionamientos que no sabía que tenía.

Hacia el final cuando el profesor de pronto nos dice que, a fin  de cuentas: Everything is a text, yo me ultraviajé. Recordé esa tira de Mafalda en la que alguien le dice a Felipito: ¿Te imaginas que no existiera la distancia? y Felipito comienza a imaginar que todo está aquí, todo: los beatles, el kukuxklan, la luna, Martin Luther King, etc. y se desmaya.

Así me sentí yo por unos minutos. En mi cabeza se enarbolaban imágenes, textos varios dueños de una fábula que, a su vez, podía convertirse en una historia. Everything is a text se repetía en mi mente y yo recorría las escenas que he visto en mis paseos por los flea markets, en mis recorridos de bicicleta, en los campos de la universidad, en la línea entre Juárez y El Paso, en las moscas que nos invadieron en casa la semana pasada, en las imágenes desde una terraza o dentro de una alberca.

Everything is a text.

NI ME PREGUNTEN POR EL FESTEJO DE AYER

Se ve clarísimo en mis ojeras, en mi cara de perro atropellado, en mi intenso deseo de litros y litros y litros y litros de agua. Se ve, también, en mi sonrisilla traviesa que se asoma cuando de pronto regresa mi movilidad facial. Se ve en mi enorme deseo de estar ahorita en cama y no en una clase de narratología.

21 DE SEPTIEMBRE

Cuenta la historia que mi madre iba a operarse la vesícula y pensó, pues de una vez me opero para no tener más hijos. Mi tío le dijo: no lo decidas sola, háblalo con él antes. Mi madre habló con mi papá y mi papá le dijo que no se operara, él quería una niña, así mero, una niña. Mi tío es un poco el promotor de mi nacimiento. Mi segundo nombre es la versión femenina del suyo. Mi tío murió hace casi cinco años un 21 de septiembre.

Cuenta la historia que todos en casa esperaban a la “hermanita”, que uno de mis hermanos tachaba el calendario día tras día midiendo la fecha de mi llegada. Hasta que nací, un 21 de septiembre a las 5 de la tarde.

De mis primeros cumpleaños sólo recuerdo uno con una piñata de la chilindrina en el enorme patio de nuestra casa en Villa Satélite. De mi cumpleaños número 20 recuerdo que me robaron el carro, en la Universidad. De mi cumpleaños 21 recuerdo una botella de vino, tal vez la primera, con uno de mis hermanos.

Los 21 tienen algo, siempre. Cada cumpleaños supera al otro, el antepasado fue lindo, el pasado fue genial, el de este año se ve extraordinario. Mi familia está lejos, pero nunca había estado tan cerca. Mis amores están en la distancia pero se sienten aquí a un lado de mí.

Mi tío, está aquí, como cada año desde que nací.