NI ROCKY BALBOA, ME CAE

Me cae que ni Rocky Balboa tiene la disciplina que yo he tomado en estas semanas. Camino diariamente, luego pilates, luego me subo a uno de los mil aparatejos que mi padre tiene para ejercitar. Tomo agua como enajenada (ahora que lo pienso en realidad todo lo hago como enajenada, qué le va una a hacer). No café, no harinas blancas, no gaseosas, no cerveza, no carne. NA-DA. (cállate cucharadita de nutella, no digas nada!).

Como si me entrenara para boxear con un ruso pero no, nada de eso. Simplemente obedezco a mi cuerpo y a Murakami que dice que una mente no saludable (todo escritor tiene una mente no saludable) necesita un cuerpo saludable.

Y para cerrar con broche de oro este proceso hoy me he inscrito a un megacurso de hatha yoga, dos horas diarias, cuatro días a la semana, por mes y medio. Esto es lo que más feliz me pone, es algo que venía postergando y que finalmente puedo hacer (gracias a un tierno patrocinador cuyo nombre me reservo).

El caso es que neta, me cae que ni Rocky Balboa se aplicó tanto como yo ahora.

la ermitaña

Ando de ermitaña.

Aterricé en el terruño hace más de 10 días y he salido unas 3 veces en periodos cortos. En principio porque tengo un montón de cosas que escribir para mi nuevo editor (querido editor anterior, sigo siendo tuya, esto es de a por mientritas) (y no te preocupes no pondría de a por mientritas en los artículos para ti). Pero especialmente porque necesito esto tiempo familiar, tiempo en casa, tiempo interior.

He hecho posesión de la habitación de abajo (Virginia, tú la llamarías habitación propia pero yo no puedo porque la comparto con todos los transeúntes que a veces se aparecen por aquí), tengo una televisión plana, tres controles remoto, un escritorio grande y otro portátil, un reposet, un futon, una mesita y espacio suficiente para mis pilates.

Esto se parece a la perfección. Y lo es, especialmente cuando el de doce pasa más tiempo aquí conmigo, cuando vemos películas o series de tv, cuando discutimos (por el chamoy o porque no se ha lavado los dientes) o cuando cada uno está en lo suyo, él en su tarea infinita,olímpicaymaratónica que le dejó su maestra y yo en este nuevo proyecto. Se siente bien.

No soy una ermitaña malhumorada, soy una ermitaña que carga energía para después desparramarla por el mundo ( o al menos por el terruño)

SUPONGAMOS

Que nació en un círculo muy masculino, que creció rodeada de juegos de futbol callejero, dominó, cartas, tal vez billar. Supongamos que una vez al mes viajaban todos a pescar y que ella era la encargada de ensartar la carnada en el anzuelo y que lo hacía sin asco, sin miedo como si fuera cualquier cosa menos una lombriz húmeda y pegajosa. Supongamos que los sábados, religiosamente, veía la lucha libre en tv o en vivo.

O bien.

Supongamos que nació en un círculo absolutamente normal, la cantidad proporcionada de masculinidad y feminidad. Supongamos que compartía el cuarto con tres hermanas y se metía a puntillas al cuarto de sus tres hermanos a ver sus afiches de fut, de box, de luchas. Supongamos que no odiaba los vestidos, que secretamente le gustaba verse en ellos frente al espejo pero, también secretamente, prefería los shorts a cuadros de sus hermanos y sus tenis de bota. Supongamos que aprendió a lanzar los puños antes que hacer una trenza a una muñeca.

Supongamos pues, que yo tengo qué decidir qué entorno habré de construir a este nuevo personaje que se acaba de cruzar en mi pantalla y al que quiero para una novela.

 

TÉ DE ROIBOS

Té de Roibos, Murakami, futón, pies desclazos, pelo despeinado, abanico de techo, silencio matutino (excepto uno que otro pajarillo y mi perrita que ladra como Ford de los 50’s). Así es como se comienza un sábado.

(En realidad debió comenzar con una caminata pero hoy la haremos por la tarde).

: )

LA PRINCESA ESTÁ TRISTE, RELOADED

Si Rubén Darío se me acercara y me dijera La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? yo le diría:

  • La princesa tiene el ánimo raro, a rastras a veces, cantarín otras más.
  • La princesa está preocupada por el tema de siempre, aprieta y aprieta su tarjetita de Wells Fargo en señal de compungimiento.
  • La princesa está cansada, ese lee-teclea-lee-teclea ofrece un sutil agotamiento pero agotamiento igual.
  • La princesa está barrigona y le choca estar barrigona.
  • La princesa ha dejado tres cosas deliciosas en la vida para que a su hermana le salgan bien las cosas, o sea: la princesa se restringe.
  • La princesa le da vueltas al futuro, hace ecuaciones sentimentales, acrobacias lingüísticas.
  • La princesa, pues, está echa pelotas Rubén.


Chocolate for Tawana

En 1987 una joven africoamericana fue encontrada herida, violada y llena de excremento, víctima del asalto de unos oficiales blancos americanos. El caso fue muy sonado porque, por supuesto, hubo quien acusó a Tawana de haberse hecho todo a sí misma. De ser así, también habría qué considerar ¿qué es lo que lleva a una mujer a hacer eso consigo misma? La artista y performista Karen Finley decide explorar este hecho. Escribe al respecto:

I couldn’t get the image of the young woman smeared with feces out of my mind. To me what happened to Tawana Brawley seemed like some kind of biblical tale, but one where all the symbols and the meanings had been scrambled and confused. I decided to try to create a performance out of the chaos.

Y así lo hizo. Finley creó la pieza titulada “We keep our victims ready”, untarse chocolate fue el recurso ideal para hacer una metáfora del excremento del cual Tawana fue víctima, agregar dulces en forma de corazón, chícharos y brillantina completaron un acto que, sin duda alguna, crea después del caos. ¿Crea qué? otro caos, aquel que el arte y sólo el arte puede crear.

Este y otros detalles de cómo han surgido las piezas de una de las artistas de performance más importantes en Estados Unidos aparecen en A different kind of intimacy, the collected writings of Karen Finley. Esta es una memoria que, sin duda, es una forma distinta de intimidad.

IN THE HIGHWAY OF LIFE

As I’ve said, I’m not a very competitive type of person. To a certain extent, I figured, it’s sometimes hard to avoid losing. Nobody’s going to win all the time. On the highway of life you can’t always be in the fast lane. Still, I certainly don’t want to keep making the same mistakes over and over. Best to learn from my mistakes and put that lesson into practice the next time around. While I still have the ability to do that.

What I talk about when I talk about running, Haruki Murakami.

tengo las uñas rojas

dos libros comenzados. un programa que miro mientras hago la comida. tengo un café y un cine a tiro de piedra. un lugar especial para caminar. mi tarde se llena citas de diversión, citas de trabajo. tengo un nuevo proyecto. tengo una nueva habitación. tengo, pues, una felicidad sutil y pequeña desde que estoy en el terruño. tengo, además de todo esto, al de doce cerca, muy cerquita de mí.

5:45 am

el reloj, la sábana, los tenis, la gorra, el ipod, la calle, el viento fresco, los pocos carros, la vista, la casa, la cocina, el hijo dormido, el desayuno, el hijo despertando, la pasta, los dientes, el cabello, las llaves del carro, la calle, más carros, su escuela, la casa, el té de roibos, el escritorio y apenas son las 7:30 am.