FRITO

Hay días en que se siente que todo está frito: las decisiones, el insomnio, las relaciones familiares, las cosas con los amigos, la escritura misma. Pero hay días en que uno se da cuenta en que las cosas sólo se sienten fritas a ratos, en que es posible echarle ganitas, más aún, es posible d e c i d i r estar mejor.

Eso me digo hoy.

Mushrooms

by Sylvia Plath

Overnight, very
Whitely, discreetly,
Very quietly

Our toes, our noses
Take hold on the loam,
Acquire the air.

Nobody sees us,
Stops us, betrays us;
The small grains make room.

Soft fists insist on
Heaving the needles,
The leafy bedding,

Even the paving.
Our hammers, our rams,
Earless and eyeless,

Perfectly voiceless,
Widen the crannies,
Shoulder through holes. We

Diet on water,
On crumbs of shadow,
Bland-mannered, asking

Little or nothing.
So many of us!
So many of us!

We are shelves, we are
Tables, we are meek,
We are edible,

Nudgers and shovers
In spite of ourselves.
Our kind multiplies:

We shall by morning
Inherit the earth.
Our foot’s in the door.

 

de azahares, valeriana, passiflorina, gordolobo y noséquéhierbas más. mucha agua, un baño caliente, masaje en las piernas, aceite en los pies, lavanda en cuello y cabeza. reiki y meditación. toooodo eso haré hoy para vencer a ese par que se asoma desde la orilla de mi cabeza.

él y ella, volvieron

Tenían un buen tiempo fuera de mi vida. La distancia es lo que nos venía mejor. Cada uno había tomado su camino, fuera de esporádicas visitas muy de vez en cuando la verdad es que no nos veíamos ni el rastro. Pero han vuelto, si saco bien las cuentas y medito bien todo tienen casi un mes aquí.

Llegan cuando la casa está en silencio y a oscuras, cuando todo es tranquilidad, en el momento ese en el que lo que una quiere es descansar. El Señor Insomnio y la Señorita Ansiedad han vuelto.

Y no los quiero aquí.

5 de junio: 2 años

Dos años de ese día, del día del fuego, de las sirenas, del miedo, de la impotencia, del techo que se derretía. Dos años sin cuarentaynueve niños y niñas, dos años de cincuentaysiete niños y niñas que resultaron heridos. Dos años de pedir justicia, dos años de marchar, dos años de luto, dos años de ausencias. Dos años de un tremendo incendio del cual todos somos culpables.

Dos años sin ellos:

Ana Paula Acosta Jiménez, Andrea Nicole Figueroa, Andrés Alonso García Duarte, Aquiles Dreneth Hernández Márquez, Ariadna Aragón Valenzuela, Axel Abraham Angulo Cázares, Bryan Alexander Méndez García, Camila Fuentes Cervera, Carlos Alán Santos Martínez, Dafne Yesenia Blanco Losoya, Daniel Alberto Gayzueta Cabanillas, Daniel Rafael Navarro Valenzuela, Daniela Guadalupe Reyes Carretas, Daré Omar Valenzuela Contreras, Denisse Alejandra Figueroa Ortiz, Emilia Fraijo Navarro, Emily Guadalupe Cevallos Badilla, Fátima Sofía Moreno Escalante,  Germán Paúl León Vázquez,  Ian Isaac Martínez Valle, Javier Ángel Merancio Valdez, Jazmín Pamela Tapia Ruiz, Jesús Antonio Chambert López, Jesús Julián Valdez Rivera, Jonathan Jesús de los Reyes Luna, Jorge Sebastián Carrillo González, Juan Carlos Rascón Holguín, Juan Carlos Rodríguez Othón, Juan Israel Fernández Lara, Julio César Márquez Báez, Lucía Guadalupe Carrillo Campos, Luis Denzel Durazo López, María Fernanda Miranda Hugues, María Magdalena Millán García, Marian Ximena Hugues Mendoza, Martín Raymundo de la Cruz Armenta, Monserrat Granados Pérez, Nayeli Estefania González Daniel, Pauleth Daniela Coronado Padilla, Ruth Nahomi Madrid Pacheco, Santiago Corona Carranza, Santiago de Jesús Zavala Lemas, Sofía Martínez Robles, Valeria Muñoz Ramos, Ximena Álvarez Cota, Ximena Yanes Madrid, Xiunelth Emmanuel Rodríguez García, Yeseli Nahomi Baceli Meza, Yoselín Valentina Tamayo Trujillo.

31 minutos

Mi hijo es ultrafan de 31 minutos un programa que es algo así como los Muppets pero chilenos y con canciones graciosísimas (perdón por la comparación pero no sabría cómo explicarlo de otro modo). Tiene siglos hablándome de ellos, de cuando en cuando oigo una u otra canción, pero el otro día me pidió que compráramos un disco y bueno caí.

Sí, caí. Porque he podido ponerle más atención a las letras a la música y en sí a lo que 31 minutos significa y me ha divertido tanto, ha sido un viento fresco en este tantocalorsonorense. Las preocupaciones, los miedos, los enojos y las demás cosas de la vida que pueden atosigar a cualquiera (un niño, un preadolescente, un adulto) se van con 31 minutos. Si no me entienden pues dénle click aquí o aquí o aquí.

9 horas

Estamos como en una novela de ciencia ficción. Nos separan nueve horas, por lo tanto tú me escribes desde un sábado y yo te leo en un viernes. Yo te escribo de noche y para ti acaba de amanecer. Pero estoy segura de que ni Asimov ni Dick ni ninguno de los meros-meros del sci-fi hubiera podido escribir una historia tan bonita.
(fin de la cursilería de viernes por la noche).

I ♥ BALTIMORE

Mi ser de luz, o sea mi otra yo, ha decidido que un buen día se irá a vivir a la otra costa. Subirá y subirá hasta llegar al hermoso estado de Maryland y se instalará en Baltimore. ¿Por qué? tres razones: 1) me enamoré de la ciudad  2) me enamoré de un posgrado 3) me enamoré, punto.

No puedo explicar qué es lo que sucedió no sé si fue el tanto verde o los edificios antiquísimos o las calles empedradas o el muelle o que Poe nació ahí, sólo sé que la energía de la ciudad me decía ven, quédate. Es un terreno muy diferente a los que he visto y en los que he vivido, verdeverdeverde en primavera y verano y luego blanco blanco blanco en invierno. ¿Estoy preparada para un invierno heladísimo? no sé, especialmente considerando que soy muy friolenta. ¿Estoy lista para vivir cerca de un océano que no es mi pacífico? ni idea, pero estoy dispuesta.

Es curioso pero desde que regresé de allá en televisión y en libros la ciudad se me aparece una y otra vez. Un día un programa, otro día una película, un día más un documental. El caso es que he decidido pensar que la ciudad me llama (y si no me llama es casualidad y como de todos modos yo no creo en la casualidad…).

Mis padres lo saben, mi hijo lo sospecha. ¿Cómo nos veremos mi preadolescente y yo allá? No lo sé, pero desde el otoño comenzaré a planear otro viaje y la posibilidad de migrar. Y si las cosas no suceden como deseo seré de las que digan: siempre tendré Baltimore.

EL GRADUANTE

Tengo un hijo de doce años. Tengo un hijo que dentro de 20 días se gradúa de la primaria. Tengo un hijo que ha crecido como si no tuviera nada más qué hacer en la vida. Está de mi tamaño ya (aunque pensándolo bien eso no es nada difícil son mugres 1.59 centímetros). Tengo un hijo que está en la preadolescencia, ya saben esa etapa en la que parece que a todo contestan “mamá, déjame vivir mi vida” sólo porque una los manda a lavarse los dientes o a recoger sus calcetines (aunque pensándolo bien, venimos discutiendo de eso desde que tiene 5 años). Tengo un hijo que ya planea qué hará cuando se vaya a vivir conmigo a la texana tierra. Tengo un hijo que estrena computadora y que desde ella manda correos simpatiquísimos.

 
Tengo un hijo que es grande-grande y no me lo puedo creer.

 

 

(nota: esa compu no es la de él, es la mía) (la de él aún no ha sido retratada apropiadamente)

Soy sEÑORITA SOBERBIA 2011

Mucho gusto, ¿que cómo estoy? pues aquí pasándola e ingeniando estrategias para darle batalla a este “issue” y usted sabe que cuando se trata de dar batalla, doy batalla. Con sutileza o con puño cerrado pero esto lo erradicamos porque lo erradicamos.

he-di-cho.