Pues resulta que aquí casi casi en la esquina de nuestro departamento construyeron un estado de beisbol para un equipo que no teníamos pero que ahora sí tenemos y que aydiosito se llaman los Chihuahuas.
El espíritu deportivo de la ciudad se estaciona de lado a lado en nuestra calle, yo sospecho que incluso en el estacionamiento de nuestro edificio y, también, grita, tira cohetes y deja basura por todos lados.
Pinche espíritu deportivo.
