ADIÓS AL TIIDA

Hoy me despedí del carro que me trajo acá. Del carro que me llevó allá. Del carro que se volvió como mi gran paso a la vida adulta. Es bien absurdo llorar por un carro. Es bien absurdo sentir que se pierde algo pero así pasa, así se siente. Pero nada, nada más bonito que llorar y tener con quién hacerlo. Nada, nada más bonito que la promesa de que las cosas habrán de mejorar porque una, una no está sola. Ya no.

3 respuestas a “ADIÓS AL TIIDA”

    1. Aún no sé si iré en Thksgiving porque quiero aprovechar esos días para acabar el borrador de la tesis que el día último de noviembre voy a entregar. En Navidad sí voy, vamos, iremos en el carro de Carlos que es mitad mío ya.

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