Después de tener el verano entero para darle vueltas al asunto. Después de encontrar un lugar con el espacio adecuado. Después de decidir que a veces hay que jugársela: pensar en la navegación y no en el destino… después de mordernos todas las uñas de la mano izquierda (y dos de la derecha) , esta familia ha decidido mudarse.
Es difícil dejar una casa (siento que lo hago una vez cada dos años) pero es encantador tener el valor y el apoyo para hacerlo. Es difícil, también, dejar un modo de vida y comenzar a adaptarse a otro pero sólo viviendo se aprende a vivir.
Así que nos mudamos. Pronto diremos adiós a la casa de Arizona Avenue y nos acomodaremos en Cliff Drive, una calle con leyes migratorias mucho menos intimidantes.
¿Qué nos queda? (además de hacer cajas y cajas de cosas) agradecer a esta casa y a la familia dueña de esta casa todo todo todo lo que nos dio.

¿con todo y gato?