Cielos azules, un rayo de sol entre las nubes. Akhila sabe que eso no son más que ilusiones provocadas por ver el mundo a través de cristales de color rosa. Ya hace tiempo que redujo a añicos sus gafas de cristal rosa y las cambió por unas de montura metálica con cristales incoloros en interiores y que se oscurecen al aire libre. Hasta el sol deja de brillar cuando los cristales de Akhila se vuelven de un marrón oscuro.
Pues ésta es Akhila. Cuarenta y cinco años. Sin gafas de color rosa. Sin marido, sin hijos, hogar ni familia. Sueña con la aventura y los espacios abiertos. Anhelante de saber.
Akhila no era una criatura impulsiva. Necesitaba tiempo para tomar cualquier decisión. La sopesaba, la meditaba, la consultaba con la almohada y sólo cuando había analizado todos y cada uno de sus matices y posibilidades, se decidía.
De El Vagón de Las Mujeres, Anita Nair.

no entendido nada y casi me duermo en claseeeee explikaros bn