YOGA, YOGUISMO, YO

Ya tengo un mes en mi propósito maratónico yogguístico. Dos horas diarias, cuatro veces a la semana. No he bajado ni un sólo kilo pero he logrado que mi cuerpo no me escupa a la cara por el esfuerzo, el dolor, el sudor de este mes. He logrado avanzar, conocía ya muchas de las posturas pero creo que no había logrado la flexibilidad de ahora. Voy contenta, salgo contenta.

Ya platico un poco con las compañeras y el miércoles tuve una charla genial con una de las maestras (tenemos maestra distinta cada día). Hoy, incluso, me ofrecieron búlgaros (esos bichitos para hacer yogurt) pero bueno tengo mis límites. Ese es un tipo de granja para el que no estoy lista.

Yo he sabido encontrar en yoga un espacio en el que no pienso en todo lo que se atraviesa en mi mente y en mi alma, en los dramas -propios o ajenos- que pululan. Yo he encontrado en yoga mi yo que a decir verdad andaba un poco perdido.

El vegetarianismo, ahí va, también me he alejado del café, del alcohol pero eso sí, jamás jamás del rock and roll.

Una respuesta a “YOGA, YOGUISMO, YO”

  1. A mi esos bichitos búlgaros me encantan y aparte me causan mucha ternura…
    Una parte del trabajo de un@ escritor@ es perderse, entre los dramas propios y los ajenos, en lo que se atraviesa en la mente y el alma… la otra parte del trabajo es curarse de las heridas y continuar…
    Y te platico: soy vegetariano de closet. Jamás dejaré el café ni el rock and roll!!! (Tampoco a Bach).

Responder a metalcoatl Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *