A distancia fue el primer título provisional de la novela sobre mi hermana. Duró años llamándose así. Luego se llamó el Libro de Aisha. El año pasado Sabina, después de leerla le encontró otro nombre que se escondía en uno de los capítulos.
El mes pasado la novela encontró casa y este verano trabajaremos en verla alejarse de mi ordenador y convertirse en papel, ¿cuánto tiempo tomará? no lo sé. ¿Importa? tampoco, saldrá cuando haya de salir, de cualquier modo ya es La Elegida.

Sylvia te agradezco enormemente que te hayas tomado el tiempo de mandarme tu libro, a dos semanas de mi cumpleaños viene siendo ya el mejor regalo que me han dado y que me darán siendo lo mas probable que nadie recuerde esa fecha..
No importando tanto eso, el hecho de ya tener tu libro en mis manos no mas bien en la computadora me hizo el día maravillosamente agradable.
“No tengo tiempo para detenerme y saborear los instantes que el sol me marca en las puntas de mi cabello. La verdad que flojera.
¿Si verdad? Todo debería de ser así de fácil, así de sencillo, así de inexistente.
No tengo tiempo para ponerme a bordar las servilletas con futuros imaginarios, la vida debería de ser más fácil, menos complicada, sin menos pretextos, con más casas abandonadas, la semana debería tener más días, menos horas, más compañía, menos peleas, mas besos, menos lo que venga”
Muchisimas gracias Un abrazo
Saludos cordiales
Martha Mariano.