Los vientos de Santa Ana (que no son de Texas sino de California) andan por aquí, anoche hicieron una escenita en la ciudad. Yo estaba en cama, leía tranquilamente y afuera el viento desgreñaba árboles, basura, techos. En la madrugada el escándalo era tal que me desperté, eran las 4 am. Mandé un mensaje a la ciudad en la que eran las 6 am y luego hice un ejercicio de meditación muy lindo. Pensé que apenas había estado 5 minutos con mis ojitos cerrados y mi alma en el pecho pero no, fueron 15 largos minutos. Sonreí al terminar, me reacomodé en la cama y dormí 3 horas más pensando en que Los Vientos de Santa Ana llegaron a tiempo, justo a tiempo para despeinar viejas ansiedades y traer consigo nuevas emociones.

