VALLEJO, TEJEDOR

(…)

Tejo; de haber hilado, héme tejiendo.

Busco lo que me sigue y se me esconde entre arzobispos,

por debajo de mi alma y tras el humo de mi aliento.

Tal era la sensual desolación

de la cabra doncella que ascendía,

exhalando petróleos fatídicos,

ayer domingo en que perdí mi sábado.

Tal es la muerte, con su audaz marido.

2 respuestas a “VALLEJO, TEJEDOR”

  1. nenita linda.
    lilly preciosa.
    se me salieron las lágrimas y bueno yo sé que lloro por cualquier cosa pero esto no es cualquier cosa.

    gracias hiperbólicas,
    sos
    un
    a
    mor.

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