POR MIENTRAS, BÚSQUESE ALGUIEN QUE LA CUIDE

Pues hoy en mis nuevas travesías matutinas-vespertinas por mi recién adquirida ciudad, caí en un barrio que es una mezcla entre tijuana-nogales y el mercado más acá del df. Fui a darle una vuelta a la Matas, un supermercado mexa (como lo llama silvana) que tiene absolutamente todo para los nostálgicos de la gastronomía mexicana.

Y sí, lo tiene absolutamente todo.

(paréntesis para decir que las tortillas de harina de acá son tan tan tan distintas que no puedo describirlas, tema para otro post).

Bueno el caso es que de ahí me fui caminando y me topé con una especie de flea market. Cosillas de segunda sumamente interesantes. Lamenté tanto no tener mi cámara pero planeo regresar y entonces les ofreceré imágenes de esto. Anywayssss (notaron ya mi nueva pochez?) curioseaba de aquí por allá cuando me topé con una cosa que siempre había soñado tener: una mesita para comer en la cama. Perfecta, nueva, en la caja (una caja mojada doblada debo decir) a sólo 5 dólares.

La vi, me vio, nos enamoramos pero estábamos tan compenetradas que estuvimos en silencio y el señor del puesto me dijo: “ande, se la dejo en 4 (el silencio es el nuevo regateo) para que la consientan en casa y le lleven su desayuno a la cama”. Me reí, le dije: “no, el desayuno me lo llevo yo”. El hombre me miró y me dijo: “pero cómo, no tiene quién la cuide, no tiene novio, marido o algo así?” (tuve ganas de pedirle que me explicara el “algo así”). Le dije que no, casi me mata: “pero cómo que no? CÓMO QUE NO?”. Para tranquilizarlo le dije: “bueno, si hay alguien pero no vive aquí, vive lejos-lejos”.

Entonces, el hombre hace pausa, mira a su mujer que atiende el otro lado del puesto y me dice: “búsquese a alguien más, alguien de por mientras. Búsquese alguien que la cuide, no esté sola, pero no le diga a nadie, no le diga a su novio o a su marido. Búsquese a alguien, yo sé lo que le digo”. Traté de reírme pero el hombre me miraba como si no fuera a volver a tomar aire en sus pulmones hasta que yo no le dijera que sí. Agregó: “me lo promete” y entretanto sostenía en sus manos con ánimos de no entregarme mi mesita si yo no decía que sí.

Pagué, me despedí.

No sé ni qué pensar de lo que le respondí al hombre y el tipo de relación que tengo se presta para que yo busque aquí quién me cuide pero creo que yo no necesito quién me cuide. Me cuido sola. Y cuando no puedo, siempre están los amigos, los vecinos o esos desconocidos que tan familiarmente me adoptan.

 

3 respuestas a “POR MIENTRAS, BÚSQUESE ALGUIEN QUE LA CUIDE”

  1. Es la segunda vez en tu aventura texana que te mitotea un dude si tienesnovio: el guardia de social security number y el vatito este…mira mija nomás

  2. PD: la pochez no se va, ¿te has fijado alguna vez cómo hablo yo? luego vas a hablar en pochez creolle: overgüelmeante y asi.

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