Pues no tengo zapatillas rojas pero como si las tuviera daré tres golpecitos a mis talones cubiertos con mis converse que de tan pequeños parecen llaveros y repetiré: there’s no place like home, there’s no place like home…
entregaré mi boleto de aerocalifornia y volaré a casa.
la estancia ha sido cálida y provechosa pero, indeed, there’s no place like home, there’s no place like the arms of the little six and a half.
see ya, soon!
(alguien avísele a mi jefa que mi vuelo llega hasta las tres y cacho y que no podré ir hoy a trabajar)
