EL TERROR DEL MUNDO ADULTO

El terror del mundo adulto llega siempre cuando uno menos lo espera. No llega nunca cuando uno es adulto. Llega antes. Nunca es como a uno se lo platican, como uno lo imagina. Está en una sábana, en una página, en una fotografía, en el zinc de la cocina. En el auto de papá o en las manos de mamá. Se asoma. Y hay quien lo ve de frente, le reta, hay quien le da la espalda, lo ignora, y hay quien cierra los ojos, como para no sentir. Esta tarde aprehendí eso con david couette y hace unos meses con eleni sikelianos. Me parece que la película de uno y \ el libro de la otra, son las imágenes del terror del mundo adulto. El terror de ser adulto. Palabras con la dureza necesaria. Y es que ¿hay otro modo?

¿Y qué pienso yo del terror del mundo adulto? No lo sé. Yo, yo soy de las que cierra los ojos. Como para no.

LOST TIME

Una vez escribí aquí sobre el extraño poder que ejerzo en los relojes de pulsera. Mis relojes. ¿Qué hago? Los detengo. Así, un buen día amanece y mi reloj deja de funcionar. He tenido montones.

Y sin embargo, sigo comprando.

Hace dos meses compré el reloj número mil. Bonito y práctico. Pasaron dos, tres, cuatro, seis semanas y funcionaba de maravilla. De hecho, sigue funcionando de maravilla pero este reloj se pierde. Lo pierdo a diario. Cada mañana lo busco por lo menos cinco minutos o algo así como cinco minutos porque como no lo tengo en mi muñeca no sé si sean cinco minutos. Hay mañanas en que no salgo de la casa si no lo encuentro. Pura necedad. Hay mañanas en que me voy sin él. Puro berrinche.

He llegado a la conclusión de que yo y el tiempo nomás no.

EL CAOS (leyendo a Calasso)

¿Lo conoces?

“Tiene todas las características de la arbitrariedad y de lo que nace de la oscuridad, de la indiferenciación, como quizá, tiempo atrás, había nacido el mundo. Pero esta vez el caos es la vasta tela tenebrosa detrás de nuestros ojos, sobre los que se dibuja la disipación del fosfeno. Esa formación de las imágenes se repite en cada instante, en cada individuo. Y no paran ahí sus rarezas”.

Sí, seguro que lo conoces, seguro que lo has sentido. Seguro.

Fragmento tomado de Las bodas de Cadmo y Harmonía de Roberto Calasso

DIENTES Y RATONES

El sábado al hijo se le cayó, finalmente, un diente que tenía casi un mes flojo. Ya nos tenía hartos. No podía comer esto o aquello por el jodido diente. El sábado mientras aceleraba con su dedito gordo en el gamecube jugando al Cars (con una cancioncita de richie valens que me tenía harta) pun, cayó el diente. Lo puso debajo de la almohada. Esperaba claro, la llegada de ratón. Yo no se lo dije pero en casa, había en realidad, un ratón. No sé si el de los dientes, pero ahí andaba, yo lo vi.

El caso es que al hijo se le olvidó lo de la moneda bajo la almohada a cambio del diente. Agradecí el gesto pues el “ratón del diente” estaba sin cambio. El domingo transcurrió con tranquilidad hasta que a eso de las 9:30 de la noche al ratón se le vio transitar del baño a una habitación. Y ni una jodida moneda le dejó a mi hijo, pensé después.

Esta madrugada al abrir la puerta de mi cuarto me encontré con el cuerpo sin vida del tal ratón. El principal sospechoso, dirán ustedes, es mi hijo. Pero no, él anoche no durmió en casa. Así que este es un misterioso crimen, porque el veneno que yo puse está intacto.

A todo esto, acabar con la vida de un ratón que no dejó la susodicha moneda a cambio de un diente… ¿es un crimen de primer grado?

VOULEZ-VOUS…?

Ayer fuimos al tour de cine francés. La película era la típica cosa gringa de abogadas sorta bitch y empresarios corruptos pero francesa. Bostezamos unas ocho veces. Lo único bueno fue la actriz con sus guantes y bolsa rojos envidiables. Estábamos rodeados de franceses, profesores de la alianza de la uni o meros despistados que por alguna extraña razón viven aquí. Asumo que también bostezaron, que sin admitirlo, se aburrieron. Pero asumo también que cuando uno está lejos de su país debe sentirse bonito ver en una pantallota a su país y oír en surround sound su idioma.

Pero al resto de mexicanos comunes y corrientes (bueno, yo seré común pero corriente jamás, ji ji) nos valió lo del voulez-vous? en surround sound y nos concentramos en las palomitas con y sin chile y en pensar lo que cenaríamos cuando la cosa esa se acabara.

CONSEJO DE MADAME BOULLOSA

Ya. Comienza. Dite tu novela, dítela a ti mismo… Imagínala como es. No necesitas ponerla en palabras. No debes ponerla en palabras. Vela, siéntela, huélela: pásala en tu cabeza. Vela, vívela, precísala. Tal como la imaginas. No corras prisa. Vela, mírala, visítala como es.

La novela perfecta, Carmen Boullosa.

BLANKET OF FOG (borrowing Lorna Dee words)

Woke up that morning in a wet blanket of fog. I thought it was just because I had overslept. But the fog wouldn’t lift. It filled my nose and lungs, my head with air and nothing sounds. I kept moving through it, high-stepping over it, trying to step out of it, cross through to the other side of wellness (whatever that is). But it wouldn’t dress off, wouldn’t wash off, wouldn’t drink off, the sweet sweet sweet sweet sweet tea no substitute for the real thing. Much thought about what’s real always. I thought it was just that thought-fog keeping up with me. But no. It was real. It is always real. It is penetrating and dulling my one and only self. Filling me up with something else (besides my own petty self and this silly heart), something impenetrable and lasting for the moment it takes to fill me with this gritty crispness, a fragile skin of today, brittle and thin. Where I was merely melting, dissolving at the mouth and eyes and breath, today I’m dry, a sec sac of air, a full bladder of intense numbness in the brain.

Lea la versión única y verdadera de esto en: Lorna Dee Cervantes blog, porque aquí las negritas son mera invención y el texto, bruta apropiación.

I CAN SEE IT

Se acerca. Se siente su presencia. Estoy casi segura de que ya está aquí. I can see it, veo un resfriado a la vuelta de la esquina.

Se solicitan: kleenex, té de manzanilla, apapachos, control remoto y un postrecito de la Pastello.