AYER

El vecino, la socióloga y yo entre chicharroncitos y tacos de carne asada, a eso de las casi diez de la noche, llegamos a la conclusión de que vamos a ahorrar hasta el último centavo para ir a España. Decidimos en breve el traslado, el hospedaje y hasta el menú. El vecino planteó la posibilidad de vender su riñón, yo una novela y la socióloga se quedó pensando en qué iba a vender para su pasaje. No llegó a ninguna conclusión.

Ocurra o no, esa fue la decisión de ayer. Quizá el próximo miércoles planeemos un viaje a Nueva York. Me pregunto qué estaremos cenando mientras lo hacemos. ¿Por cierto alguien quiere una novela a cambio de un vuelo Phoenix-Barcelona-Phoenix?

HOMBRE ALTO DE LENTES

Querido hombre alto de lentes:

Han pasado como cuatro siglos, ¿verdad? El espacio de tus libros y de tu escritura sigue intacto. Ya ves como es una. Una nunca ha sabido cómo es que se las ingenia para perder amistades como aquella o esa otra. Son cosas que uno permite que pasen, punto. Y vienen otros amigos y vienen otros siglos.

Pero este fin de semana me he acordado de ti. A mi hijo de siete años le han hecho un examen de la vista. Veredicto: es astigmático. Probablemente tenga que usar lentes. Me dijo, camino a casa. “Ni hablar, si tengo que usar lentes, usaré lentes. Cuando crezca seré un hombre alto de lentes”. Me reí, me reí mucho. ¡¿Cómo no reír!? Ahí lo tienes, aparté a un hombre alto de lentes y hete aquí que mi hijo probablemente sea uno.

La vida tiene un humor muy curioso.

ES DIVINO (y es azul)

Llegó.
Gracias.
Me queda perfecto.
Lo uso en la muñeca derecha.
Su carátula hacia abajo, vieja manía, no sé si sabes.
Me gusta mucho, me queda lindo, me dice más que el tiempo.
Es divino.
Y es azul!!

… (fragmento de)

Cuando uno le pregunta de su infancia te menciona todos y cada uno de los nombres y apodos de sus amigos, te hace un recuento de lo que hacían en dónde y a qué horas. Si el tema es el cine te dirá sin problema cómo era el cine aquel de la calle que ya no está donde vio la película con la cual se enamoró de mamá. Le gusta que le pregunten de su nombre, decirte que es la herencia de aquel abuelo que estuvo a tres caballos de Zapata por meses y meses. Platica de su mamá y sientes que está ahí, frente a ti cocinando ese platillo favorito de todos, cantando esa canción que tanto le gustaba, regañándote como a él. Serías incapaz de escribir su vida de tanta que es. En sus labios nada es breve. Percibes los olores, reconoces las texturas, viajas pues a través de su memoria. Las imágenes se agolpan en su mente como eso que sientes en tu garganta al escucharlo. Narra como nadie, te dices.

Pero.
Hay un pero, el siempre pero. Le preguntas por su hija, tu hermana, la única otra. Quieres que te hable de ella. Y él sólo calla y calla. Su cabeza se mueve en no. Su cuerpo en no. Un no. Rotundo, seco. No lo escuchas pero lo sabes ahí.

Es el silencio que te arrumba.

MY NEIGHBORRR

Viernes clavadísima con el Aquiles de Elizabeth Cook (hay que desocupárselo ya al Ssini, me repetía página tras página, batalla tras batalla).

El sábado estuvo tranquilo. Cine, pizzas. Casa, control remoto. Sodas de vainilla. De pronto, visita inesperada de nuestro artist neighbor. Cervezas y charla. Mentolados. Suéteres a la luz de una luna ausente, de un pasto húmedo y al ritmo de scissors sisters.

Domingo con el susodicho neighbor. Estuvimos en su comedor, en su sala, en su patio, en la mira de su cámara. Posamos y pasamos tarde divina. Intercambio de películas, de afectos. (Faltó la otra vecina, que alguien le diga que nos debe un postre).

MUERTO

Esto es lo que ocurre cuando estás muerto:

Sabes que los vivos están allá arriba, conduciendo tus caballos, arando tus campos, usando tus escudillas. Comiendo. Los vivos siempre están comiendo; sus lenguas investigando entre los huesos.

Hacen uso de tus ropas. Tu armadura. Los sientes, oyes sus pisadas; caso íedes verñps- En tu mente todo aparece más claro que cuando estabas allí, pero tus ojos han perdido la capacidad de concentrarse en la materia. No puedes oírlos bien del todo. Las palabras que pronuncian, reales como el pan cuando hablabas entre ellos, suenan apagadas como las palabras de tribus extranjeras. Desconoces sus bordes.

Aquiles, Elizabeth Cook.

ORHAN PAMUK

Es autor de El libro Negro, Me llaman Rojo, Nieve, El castillo blanco y otras tantas, novelas todas que tocan los más sensibles puntos del mundo islámico. Recién este año se liberó de los cargos en su contra por hablar del asesinato de armenios y kurdos en su tierra y que lo llevaron al exilio. Recién este año se publica en español un libro maravilloso Estambul, memorias de una ciudad. Y recién, reciénrecién, es nombrado el Premio Nóbel de Literatura 2006.

“If this were the beginning of a poem, he would have called the thing he felt inside him the silence of snow”, escribe en las primeras líneas de su novela Snow, me pregunto cómo le llamaría a the thing he feels inside now.

SFU

Muy en ello les hablo a mis alumnos del fanatismo extraño ese que tienen muchosmuchos por la literatura de ciencia ficción, describo frente a ellos la locura esa de pagar montones de dólares por un número equis de la revista Amazing Stories y me guardo lo que realmente pienso de aquellos otros que se disfrazan de Chew-Bacca (o como se escriba) cada año por el aniversario tal de Star Wars. Muy en ello. Y sin embargo yo misma salgo de trabajar sin pensar en otra cosa que no sea la serie que esté viendo, en este caso la cuarta temporada de Six Feet Under. Un buen día el hijo y the loved one van a abandonarme por este exagerado interés en los de la funeraria. Seguramente exagero, sí… lo cual no me hace sino pensar que ya mestoy convirtiendo en cualquiera de los personajes que para over-react se pintan solos.

DATOS CURIOSOS

Este ha sido un semestre pesado. Siento que en el verano no descansé y cuando menos pensaba ya estaba devuelta al trabajo con seis grupos a los cuales hay que enseñar, evaluar, promediar. Estoy básicamente en el último semestre de la maestría y no se crea usted que es fácil llevar materias con nombrecitos como: Teoría del Conocimiento y Antropología Filosófica; hay días que pienso que ambas materias son como álgebra y geometría avanzada para los humanistas.

Enseño en inglés y antes eso no solía molestarme pero ahora me cansa, siento que todo el tiempo tengo que pensar el doble. Me siento limitada.

Un día en que me puse a pensar en esto observando la foto que OP me dio una vez, y que dice comalacomalacomalacomala, cuando llegó un alumno. Tocó mi puerta, me saludó y me dijo “¿quiere que le regale un dato curioso?” Sonreí, le dije que sí y de ese modo me he enterado del sistema respiratorio de las ballenas, de los ciclones y de lo que desayunó ese día. Hablaba con esa especie de falsa seriedad que a cualquiera atacaría de risa. Hizo mi día. Una vez me trajo adivinanzas, pero en lo personal prefiero los datos curiosos.

Hace rato que no viene, pero lo espero en cualquier momento, justo cuando comalacomalacomalacomala se pose en mi entrecejo.

DICE CARVER QUE…

“Tanto en la poesía como en la narración breve, es posible hablar de lugares comunes y de cosas usadas comúnmente con un lenguaje claro, y dotar a esos objetos —una silla, la cortina de una ventana, un tenedor, una piedra, un pendiente de mujer— con los atributos de lo inmenso, con un poder renovado. Es posible escribir un diálogo aparentemente inocuo que, sin embargo, provoque un escalofrío en la espina dorsal del lector…” Y, por supuesto, el buen Raymond no dice cómo.

Sin embargo, léase esto y tome ideas: Escribir un cuento. Escrito por el siempre clever Raymond Carver.