
Esta semana mi oficina ha tenido visitas. Llegan con sus historias, con sus ojos, con sus planes, con sus ganas de hacer dibujos en mi pizarrón, con sus ganas de hacer dibujos en su vida. Supongo que encuentran en mi oficina algún algo que a veces is missing in the everyday life, with the everyday friends or family. Así que a pesar de que no tengo un diván mi oficina se ha vuelto un lugar cómodo para hablar.
A CABEZA ABIERTA
uEn el juego de policías y ladrones llevado a cabo entre diez y diez treinta de la mañana el de siete cayó herido. Un jalón demasiado brusco tal vez lo desequilibró y la esquinta esa de la banqueta aquella abrió su linda cabecita.
Sangre cruz roja curación otro hospital puntadas tres.
Y así a cabeza abierta, las preocupaciones del hijo fueron las siguientes:
- pobres, los doctores casi no comen porque trabajan mucho, ¿no les podemos llevar una pizza?
- el señor que estaba al lado de mí tenía un tubito en su brazo y decía que él se había abierto la cabeza como yo muchas veces, ¿te imaginas?
- parece que los doctores querían ser peluqueros… chale, tan padre que tenía el cabello ya y me rasuraron.
- ¿qué vamos a cenar hoy?
- ya no estás asustada, ¿verdad?
El pequeño está en reposo, pensando una y otra vez que la razón por la cual el accidente no pasó a mayores se debe a tres cosas:
- A que rezó el padrenuestro muchas veces.
- A la pulserita de Jack (nightmare before xmas) que nunca se quita.
- Al dije ying-yang que cuelga en su cuello.
La fe de un corazón, también abierto, es increíble señores.
HUBO
Hubo alguna hora de la tarde en que me venía, me tomaba un entristecer. Y hallaría una distracción en vigilar la limpieza justa de cada lugar, de cada rincón, aún detrás de las puertas, por entre los muebles. Y la limpieza de la vajilla. Y azuzar, como si no fuera una mujer frágil.
Los días sentimentales, Nicolás Peyceré
AHORA, EL MISTERIO ES…
¿Cómo demonios entró la susodicha ranita a MI casa?
Cualquier respuesta, se agradecerá.
VISITANTES
Esta mañana he encontrado una ranita, pequeñísima, en la habitación del hijo. Él no estaba, anoche durmió con sus abuelos. Pegué el brinco y puse el grito que se requiere en estas ocasiones. Cerré la habitación y me fui a mi recámara. Me senté en la cama. ¿Cómo sacar a dicho visitante? Porque una cosa estaba clara, tenía que sacarlo porque si algo detesta y teme el de siete son, precisamente, los sapos, ranas y demás batracios. No quería imaginar su cara al verlo, ahí justo al lado de su pelota y cerca de sus tenis.
Acto de valentía:
Vaso de plástico, caerle encima a la ranita y arrastrarla hasta la puerta. Adiós.
Esto ya había ocurrido, una vez saqué un ratoncito muerto por la misma razón que sacaría cualquier visitante peludo, viscoso o simplemente indeseado que pudiera sacarle el alma a mi pequeño.
Una, a veces, hace cosas notables, sin notarlo.
BOSTISCH en HILLO
Todo lo que dice Él de Nortec es cierto. Muy cierto, ya ven cómo es de atinado el chico pues. Pero la verdad y aquí entre nós: Aún con sillas y mesas haciéndole al estorbo, aún y los 30 minutos para que te dieran tu cerveza, aún y el espacio de cuatro centímetros entre tú y el resto del mundo, aún y el resto del mundo que parecía estar todo ahí…YO bailé bailé bailé y bailé todalanoche. Entre beat y beat (ocomoselediga) se fue el estrés, la colitis y todo lo de la semana.
SIN LIMITES (y muy feliz)
Ayer llegó a mis manos: Sin limites imaginarios antologia de cuentos del norte, libro azul maravilloso resultado del trabajo exhaustivo de Miguel Rodriguez Lozano quien además se debe haber aventado un round con la UNAM para convencerlos de publicar a un montón de norteños que hemos (je je, nótese el plural) hecho del cuento nuestro (más plural) modo.
Primera vez en antología publicada a nivel nacional, ¿cómo no estar muy feliz?
Al ladito de mí aparecen: Rafa Saavedra, Pedro de Isla, Regina Swain, Patricia Laurent, Eduardo Antonio Parra, Jesús Gardea, Joaquín Hurtado, Jaime Romero, LH Crosthwaite, Rosario Sanmiguel, Olga Fresnillo, Rosina Conde, y otros tantos más.
: )
FOR AN ALBUM
Our story isn’t a file of photographs
faces laufhing under green leaves
or snowlit doorways, on the verge of driving
away, our story is not about women
victoriously perched on the one
sunny day of the conference,
nor lovers displaying love:
Our story is of moments
when even slow motion moved too fast
for the shutter of the camera:
words that blew our lives apart, like so,
eyes that cut and caught each other,
mime of the operating room
where gas and knives quote each other
moments before the telephone
starts ringing: our story is
how still we stood,
how fast.
Addriene Rich
SICK
Deshidratada.
Colitis.
Ay.
A CUESTAS
a cuestas por mi vida.
María Negroni
Nos separan nueve horas.
Algunas noches pienso en ella. Algunas mañanas, lo presiento, ella piensa en mí. A veces creo que al mismo tiempo. Sin saberlo. Sincronía completa.
Sueño con ella. En la puerta de una casa que desconozco en un país que ignoro. Su rostro. Pasa, dice. Su mano me acerca. Veo esa cicatriz en su muñeca, esa pequeñita que le hice. El accidente. Sigue ahí. Marca indeleble de vida compartida. Prueba única. Despierto: Abro los ojos miro el reloj sumo nueve horas. Sé qué hora es allá justo en cuanto pronuncio su nombre. El verdadero. El suyo.
Algunas noches pienso en ella. Orquesta de sentidos.
