ESO

Desde niña me gusta dormir en una cama perfectamente tendida. ¿Las sábanas revueltas encima de mí? jamás, si sentía un poco de desorden me despertaba y volvía a tender mi cama, ya sabes la sabana bien estirada, el edredón o la colcha encima y luego un pequeño doblez aquí, otro allá y todo derechito de nuevo. En mi cabeza así se dormía bien, tener todo vuelto revolución equivalía, para mí, a descuido, a desorden, a mugre, a diosabequé.

Suena absurdo, lo sé.

Más absurdo suena que la manía persiste, que me es absolutamente imposible dormir en una cama que está hecha un desastre, no importa qué, tengo que acomodarlo todo, ponerlo bonito y lisito para poder dormir ahí. No, no es que yo sea una persona organizada, es que tengo eso. Un eso que a veces no sé cómo nombrar y con lo que -cierto es- tampoco sé bien cómo lidiar. La cama bien tendida es sólo una cosa, los cajones o puertas abiertas, los libros no bien metidos en el librero, los colores en un armario… y la lista sigue.

Eso es algo que está en mí y que mucho me ha costado admitir, y sin admitir no se puede resolver eso está claro. Eso me hace pensar que yo debería trabajar en un Walmart por las noches. Sí, poner todo en orden y recibir un sueldo por ello aliviaría esta sensación de que el mundo está chueco y yo tengo que enderezarlo.

Eso.

PREGUNTAS A CONTESTAR PARA TRADUCIR-TRANSLUCIFERAR

  1. Cómo se logra una traducción exitosa.
  2. Cómo traducir significativamente.
  3. Qué tipo de lectura (interpretativa) tiene que hacerse para hacerle justicia al texto antes de realizar su traducción.
  4. Cómo pueden establecerse equivalencias entre las diferencias semánticas y culturales de dos idiomas.
  5. Cómo traducir significativamente, significativamente. Significativamente.

en el no entender

El escribir es el reescribir. Reescribimos (es decir, escribimos, es decir, traducimos) para habitar –corporalmente– lo que no podemos escuchar, no podemos hablar, no podemos entender. En el no entender existe el entender: “Se imanta un cuerpo en otro”. Es igualmente importante entender cuánto no entendemos que intentar entender más. Estas oposiciones no son opuestas: negro marfil.

Jen Hofer en su traducción de Negro Marfil de Myriam Moscona. Les Figues Press, 2010.

2 broke girls o sobreviviendo una tesis

El trabajo de traducción ha concluido. Me explico, pasé mayo, junio, julio y agosto traduciendo el poemario Jane: a murder de Maggie Nelson porque ese es mi proyecto de tesis. Ahora, vuelvo al texto, lo revisito para pulir, corregir, cambiar, etc. etc. Quincenalmente estaré teniendo reuniones con la grandiosa Rosa Alcalá, mi asesora de tesis y genial poeta, juntas haremos de mi traducción en greña un trabajo mucho más fino.

Como parte del proyecto tengo que leer un montón de material para 1) hacer mi prefacio y 2) escribir un ensayo que sea digno al libro de Maggie. Así las cosas estoy leyendo poemarios de acá y de allá especialmente para ver el trabajo en traducción y los ensayos introductorios de sus traductores. Leo, también, material para empaparme aún más del contexto. Recién acabé mi relectura de The red parts un libro-memoria en el que Maggie Nelson relata el behind the scenes de su libro y de la reapertura del juicio al asesino. He comenzado the Michigan Murders un libro-investigación sobre los asesinatos en serie de Michigan. Estoy por iniciar My dark places de James Ellroy, otro caso de asesinato y familia y vida y terror.

Un ejercicio abrumador de lectura, como pueden imaginar. Así que lo único que me saca de ese estado entre catatónico y absurdo -aparte de mi vida familiar- es ver una serie boba boba de televisión. 2 Broke Girls le brinda a mi semana unas pocas de risas a tanta seriedad. Dos meseras y futuras empresarias de bollitos son mi tablita de salvación.

 

cavernous darkness

… I have no idea where I am and no idea where I’m going. How do I get home from here? Do I head north, through Canada? Do I try to find Ohio? Is Middletown home? My clothes and dishes and books are there, but beyond that I don’t really care if I ever go back. My job there is over; my love there is over. When I think of the East Coast all I see is a cavernous darkness, like a museum at night, streaked with fits of bluish-white light, the traces of tears and cum once shed in miscellaneous bedrooms, hotel rooms, parkways, forests, and cars.

Maggie Nelson, The Red Parts.

DO NOT GO GENTLE INTO THAT…

Creo que una de las cosas que más repito, aquí y en todos lados, es cuánto amo dar clases. Preparar la clase se vuelve en sí una especie de divertimento, elegir lecturas, releer y hacer anotaciones, preguntas, armar ejercicios, llevar a cabo el trabajo de taller con los alumnos.

El reto, además, es hacerlo todo en la lengua madrastra. Introducir a los alumnos a la escritura creativa y hacerlo en inglés, no es cosa fácil. De pronto me pongo en blanco, se me va una palabra, la pronuncio mal o, peor aún: invento palabras. Sin embargo he tenido suerte, los alumnos siempre son pacientes conmigo y al final del semestre ocurre lo de siempre: termino aprendiendo más yo.

Hoy, por ejemplo, analizamos ese bello poema de Dylan Thomas “Do not go gentle into that good night” y al revisar figuras retóricas me topé con el pequeño dilema de cómo se pronuncia oxymoron, hice varios intentos: oXYmoron, oxymoRON, oxyMOron… dije entre mí: ” i might not know how to say it but i certainly know one when i see it”. Un alumno se apiadó y lo dijo por mí.

La clase fluyó, después de ese poema de amor de muerte y luego otra vez de amor, hablamos sobre haikus e hicimos un ejercicio que salió divino.

I left gente into that good class.

Unas se van, otras llegan

Desde el verano ya no trabajo para la revista Visual, una revista en la que aprendí mucho, trabajé mucho y con la que pagué una mensualidad de la escuela, una kindle y una cámara.

Desde el verano ya no trabajo para Street una revista que extrañaré como loca pues me divertía muchísimo leyendo artículos de patineteros, graffiteros… en esta existe la posibilidad de regresar, lo que ocurrió es que el jefe ha estado a bomberazos y se está echando todo él solito. Poshito.

El caso es que dos revistas menos implicaban un impacto en la economía de la que aquí suscribe peeeeeero, desde la semana pasada escribo para una nueva revista, una sabrosa revista que se lanzará pronto en mi terruño. Es el segundo proyecto que hago con Consi mi jefeditorestrella y la neta, la neta, estoy muy feliz.

Una, que no imaginaba que se podía vivir de la escritura, poco de a poquitos, lo hace. Así que esténse atentos sonorenses que pronto van a degustar unas páginas maravillosas.

BICICLETA

Vicky, mi bicicleta, está atrapada en una casa. La verdad que la culpa es mía porque en algún momento necesité espacio en la sala y me pareció fácil meterla en la casa de al lado -que estaba vacía y de la que tenía llave. El caso es que mi casera (o ex casera) cambió el candado y hete ahí a la pobre Vicky empolvándose.

Se supone que este fin de semana iremos al rescate. Veremos en qué condiciones está la susodicha porque hay que considerar que 1) no la usé en todo el semestre pasado y que 2) el lugar en el que ha estado habitando es gobernado por el polvo, las telarañas y el misterio.

De pronto, con el cambio de casa, he descubierto que la bici me llevaría más rápido y menos dolorosamente a donde sea que yo necesite ir. De pronto, los roommates de esta casa, han hecho migas bicicleteando por la ciudad y yo me siento fuera de órbita.

Vicky es un regalo de mi padre, la bauticé así por payasa que soy. Se trata de una dulce bicicleta de montaña amarillanaranja, con un asiento incomodísimo pero con unas llantas mejores que las de cualquier gordita de la esquina.

Ni hablar, ya dije una vez, hay que volver a pedalear y pedalear bien duro.

de un día para otro

De un día para otro, como se rebasa el umbral de lo inaudible y ya oímos, o una temperatura disminuye medio grado y ya hace frío, como los ojos deslumbrados tardan pero distinguen las formas en la oscuridad, como en la noche el sueño parece inaccesible y sin embargo abrimos los ojos y han pasado las horas y estuvimos dormidos sin saber, como lo que no es empieza a ser, la planta, el embrión, el adulto en el niño, com se enciende la luz así se había llenado la ciudad de señales y todo podía ser recordado.

Belén Gopegui, El lado frío de la almohada

ME VUELVO PAPEL

Yyyyy todo indica que nuestras Nenitas fueron adoptadas para una coedición entre el Instituto de Cultura de la Paz y mi querida Nitro-Press. Mauricio Bares y Lilia Barajas mueven cielo, mar y tierra cuando de libros se trata. Ellos, también, me han invitado a participar en la segunda temporada de Lados B una antología bien rabiosa. Más aún: la Universidad de Texas, a través del depto. de español ha incluído un cuento mío para el libro de texto que se utiliza para el pregrado.

Se siente bonito, se siente muy bonito, mis historias se vuelven papel. Yo, me vuelvo papel.