LA SUMA DE TODOS MIS MIEDOS (más allá de las arañas)

1.Arañas, todo tipo de ellas (patudas, peludas, pequeñas, negras, etc.)

2.Gatos de malhumor (razones un tanto obvias, no?)

3.Todo tipo de quemaduras (la crema de la campana es un mito).

4.No a la soledad, sino a no saber qué hacer con la soledad.

5.Que digan que soy una histérica-obsesiva-disfuncional (que lo piensen es otra cosa).

THE TEST IS OVER (Oh, to fight is to defend!)

A veces, cuando voy a la cama después de un largo y ajetreado día, tengo ganas de acomodar mi cabeza sobre la almohada y que una robótica voz me diga The test is over. Me daría cuenta, entonces, que todo lo que viví fue parte de una prueba, sólo una prueba. Miren ya no importaría tanto haberla pasado o haberla tronadísimo, porque ésta habría terminado. Y los sentimientos, frustraciones, mentadas de madre, corajes serían ya cosillas superfluas que no se van a repetir.

Sí.

La vida, no sería entonces una red compleja de pasiones, obsesiones, discusiones, barroquismos exacerbados, intereses personales y múltiples pues es que así es la vida. En cambio, sería un gran escenario con pruebas de aptitud escondidas bajo la alfombra, cables y micrófonos dentro y fuera de mi casa, agentes agazapados, esperando una otra oportunidad de medir mi rendimiento.

La vida sería una prueba de vida.

Y a la mañana siguiente, consciente de estar quizá bajo prueba mejoraría mi despempeño en un 100%, ofrecería mis más gráciles movimientos al servir cereal y leche en un tazón. Le diría buenos días a todo mundo y no me enojaría con el mecánico que me trata como si fuera una niña de 6 años y sin un mínimo IQ. Mejoraría mi velocidad de respuesta, disminuiría mi consumo de café y coca-cola. Sería todo un encanto.

Pero.

La vida no es así.

Así que, mejor, hoy me voy a ir a la cama pensando que este largo y ajetreado día finalmente se ha acabado y voy a desear con todas mis fuerzas que mañana, mañana sea mejor porque oooh, to fight is to defend!

SABES QUE TIENES 30 AÑOS PORQUE… (notas dramáticas de una thirtysomething)

1.Tus alumnos se sorprenden porque te encuentran en una tocada de los Lópezperez.

2.Tus conocidos un poco más jóvenes que tú, te dicen qué loco que david bowie cante esa rolita de nirvana.

3.Tus compañeros de trabajo te preguntan si los red hot chili peppers pican tanto como el chile bolita.

4.El muchacho del Blockbuster te dice ¿trae su credencial señora?

5.Hablas de lo guapo que era el Capitán Kirk cuando todo mundo piensa que el capitán del Interprice es el pelón ese.

6.Piensas que los comix o las películas de Pixar tienen una propuesta conceptual interesante.

7.Te gusta más el cine francés que ver películas de Jim Carrey.

8.Usas fondo bajo tu falda.

9.Te sientes incómoda si no te pusiste tu crema humectante en el rostro antes de maquillarte.

10.Por más que lo intentas Marilyn Manson no te gusta.

# posted by sylvia @ 6:23 PM

Y así que pasen cinco años (o los que sean necesarios)

Y así que pasen cinco años es el título de una obra de García Lorca, palabras más palabras menos pues mis conocimientos en este sentido se empolvan con el tiempo. Sin embargo tengo la seguridad que esos cinco años de los que habla lorca nada o poco tienen que ver con estos a los que me refiero yo.

En los últimos cinco la vida, mi vida, tomó un giro de 180 grados y dejó en mis manos:

1) Un acta de matrimonio y un acta de divorcio

2) Un hijo y su acta de nacimiento

3) Un mínimo consumo de Tafil y un máximo consumo de Flores de Bach

4) Una natalia color de rojo

5) Una lila color de amiga

6) Un mayor conocimiento de música y una mayor inversión en discos

7) Tres empleos con sus correspondientes altas y bajas al seguro social

8) Una deuda con el infonavit y una bella casa que me renta el edgar

9) Dos libros de cuentos y una novela a medias.

10) Dos ojos más grandes y un corazón más valiente.

Y así que pasen otros cinco años (de preferencia sin una nueva incursión del primer punto y con la seguridad de que el segundo florecerá como un hermoso árbol de sueños).

La historia del Mangle (el árbol salado)

Viernes en la tarde.

Estoy un poco tristeconfundidaextraña en mi trabajo. Miro mi monitor tratando dencontrar respuestas. D anda por ahí también, en su escritorio, mira también su monitor ¿busca respuestas?

D también es profe, da clases de matemáticas, ¿a poco eres bioquímico? Sí. Le gustan los fractales, las teorías del caos, la investigación que implica un poco de biología, química y estadística. Vivía en Guaymas.

Ya no.

Hablamos del mar que tanto le gusta. Que tanto extraña. Su padre le ha dicho que venirse a trabajar acá es como si un ganadero se fuera a trabajar en la playa… Unos minutos más y ya estamos hablando de los padres, de los hijos, de ser padres y de ser hijos.

Luego volvimos a hablar del mar, será que a veces es más fácil hablar del mar que de la vida. Y entonces comenzó a hablarme del Mangle. El mangle es un bello árbol (bueno no sé si sea bello) que nace y crece en el mar. Es un árbol especial, en sus hojas por los efectos del sol sobre la humedad, brillan pequeños granos de sal, sal de mar. Su madera es muy resistente pues sabe convivir con el agua salada.

Una vez una plaga atacó el bosquecillo de mangles de guaymas, todo un desconcierto pues por las mismas características del árbol no lo hacen un lugar habitable y consumible por ninguna especie. Pero la sequía y la falta de vegetación llevó a esos bichos a vivir en ese lugar. Sobrevivencia. La plaga después de un tiempo, terminó con una indigestión de sal y muchos mangles vivieron para contarlo.

D continúa hablándome del mangle, y yo, lo escucho atenta. Ambos, quizá necesitamos hablar/escuchar de ese árbol, encontrar que el mundo es un lugar lleno de maravillas. Y que el ser humano puede tener algo de árbol, algo de mangle, algo de plaga, que su espíritu de sobrevivencia lo lleva a veces a tomar o a resistir determinaciones inesperadas.

La tarde voló, se evaporó la sensación que había tenido gran parte del día. Cierro mi mochila pensando que mañana será otro día.

LIBERA TU MENTE DE TODO PENSAMIENTO (los peligros de la relajación)

Martes y jueves de 7 a 8 voy a Yoga. Ya voy a cumplir un año y además de que ahora soy más flexible, ya se me quitó esa risita loca que al principio me daba con una que otra posición. Pero no les voy a contar de las maravillas de la yoga, o de la relajación, no les voy a decir de ese momento de armonía cuando sueltas todo el cuerpo y liberas tu mente del estrés y bla bla. No.

Quiero explicar que la relajación tiene sus riesgos. Especialmente los martes y jueves de 8 a 9 en que llego a casa como con un halo de tranquilidad que no me permite entrar de lleno al mundo real, siento que casi floto y que nada malo puede pasarme. Creo que soy unbreakable. O algo así como unbreakable. Pero me demuestro constantemente que lo soy.

Pero volviendo…

Después de destinar un poco de tiempo a estas boberías de invencibilidad (que terminan siendo de imbecilidad) me voy a bañar, justo donde la regadera eléctrica (porque tengo una) no sirve. Me digo que un baño con agua helada me va a caer bien. Me quito la ropa. Inhalo, exhalo… estoy en el borde de la regadera y el pisodel baño. Mitá y mitá, pues. Mientras siento con mi pie izquiedo la caída del agua, estoy totalmente consciente de mi cuerpo. Inhalo. Exhalo. Cierro los ojos. Los abro, muevo un poco el cuello, oreja a hombro. Entonces, observo el enchufe, me pregunto con voz suave y tranquila ¿será muy difícil arreglarlo? y olvido por completo que ya me pasó esto una vez… se libera mi mente del pie que tengo bajo el agua y alargo mi mano hasta el contacto, ligeeera y dulcemente hasta que…

Tzzzzhhht (o como se diga onomatopéyicamente)

Dolor.

Mucho.

¿Cómo describir una descarga eléctrica bajo los efectos de la relajación total?

Bestias.

Soy un milagro, un milagro señores…

She’s alive, she’s alive diría el Dr. Frankenstein.

Y sí, estoy viva.

De milagro.

MI CIUDAD Y LOS NÚMEROS (o, cuando cuentes cuentos…)

Un compa que medio habla chino (mandarín) me ha preguntado por el Mensajero si en Hermosillo tenemos Mix Up (mega tienda de discos típica del DF) (mi compa es del DF). Medito mi respuesta entre risas y un poco de llanto: ¿Mix up? ¡Mix up en Hermosillo! Aquí no -sniff sniff- hay un -ji, ji- Mix up. No hay no.Hay Seven up. Eso sí. Y si juntas ochocorcholatas te dan un disco de Yahir. No le da risa. Entonces. Mi respuesta es no. Él quiere saber de Hermosillo. Y me doy cuenta de que para describir mi ciudad es necesario (y más fácil) hacerlo con números.

Por lo tanto, en Hermosillo dos puntos

1.Hay 1 Sanborn´s, 1 Liverpool (a donde nadie va porque la ropa es más barata en el Tucson Mall), 1 Sears, 1 Librería Cristal y 1 Vips. 1 Carl’s Junior, 1 Nieves Bing y 1 Burguer King (qué ing!).

2.Hay 2 McDonald’s y 2 Baskin Robbins (uno de cada uno muy cerca de mi casa!)

3.Hay 3 Domino’s Pizza y -obviamente- 3 Blockbusters (son pareja, ¿sabían?)

4.Hay 4 distintos establecimientos de Depilación, muy pocos para tantas mujeres velludas. Pero como en el 1 Sanborn´s venden Touch me…

5.Hay 5 restaurantes italianos, ¿el mejor? El mediterráneo y su deliciosa ensalada de espinacas con aderezo de frambuesa.

Más de 5. Restaurantes de comida china y de sushi. Miles.Miles de taquerías, ya ven lo que decía este muchacho Vasconcelos del norte y la carneasada. Miles y seguimos contando.

Montones. Montones de gente que sonríe en la calle a cuenta de nada, que no sabe manejar cuando llueve, que dice mushasha en vez de muchacha y tortía en vez de tortilla, que van a misa los domingos y luego a comer raspados, que piensa que los Naranjeros van a ganar la serie del Caribe este año y que el Chobi y el Yahir van a ser famosos hasta en Hollywood. Montones de gente que te ve feo si les dices que no bailas corriditas porque prefieres oír a ¿Radioquééé?, gente que se le hace raro que leas y escribas libros y no hayas salido de reina ni en el kinder y que nunca salgas en la sección de Sociales del Imparcial. Montones de hombres, mujeres y niños que siempre se quejan de que este verano hizo muuusho más calor que el anterior y que inviernos fríos, uy sólo los de antes.

Pero Hermosillo es hermosillo. Y hermosillos sus yucatecos enormes que te dan cobijo y te quieren porque siempre han estado ahí, aunque ya nadie se fija en esos testigos verdes de ciudad otoñal. Hermosillo y sus palmeras que nadie entiende más que el presidente municipal que las puso (y a lo mejor ni él), su playa tibia a tan sólo una hora y su tráfico de no más de 20 minutos.

Hermosillo y su Uni, y sus hot dogs, sus tacos de carneasada y sus burros percherones, su rib eye con tortillas sobaqueras. Las coyotas. El jamoncillo. El chiltepín y el chile güerito. Y yo vivo aquí y no hay Mix Up, ni discos de Portishead o de Henrik Goreky, ni libros de Roberto Bolaño o de Michel de Certeu. No hay comida hindú ni tortas cubanas. No. Pero hay sol. UN sol grande y poderoso que nos sonríe aunque le mentamos la madre sin falta al mediodía. Y cuando nuestro sol se despide -entre las seis y las siete- nos ofrece el más maravilloso espectáculo de nubes, color y luz. Hermosillo es uno, mushashos.

¿dónde están los &%$ ACENTOS en los ´%$# títulos?

LA LEY DEL CINE (las palomitas sólo con coca-cola)

Es domingo.

En esta ciudad hay pocas opciones para el domingo, o bueno, pocas y frescas para un domingo de verano.

Y este es un domingo de verano. JuanSinMiedo y yo, después de un rato de análisis, optamos por la más fresca de las opciones: ir al cine. Y la salida requiere toda una programación materna.

Primero hubo que informarle que no vamos a ver caricaturas sino una película de programa (como él llama a las películas con actores de carne y hueso y no actores trazados con lápiz o mouse). Y créanme a los tipos de 4 años les parece que los actores-personas esos no tienen la solidez histriónica de los otros. Así que escucharle un bueno pues fue toda una victoria.

Segundo hubo que explicarle de la puntualidad para pagar una cuota menor y para ver la película desde el principio. ¿No le regresan, no ponen pausa? No niño no.

Tercero y más crítico, hacerle entender que es imposible que yo, su mamita chula que tanto lo quiere, acepte comprar una manzanita sol para acompañar las palomitas. Pero yo quiero manzanita. No, nene, no. Es mi favorita. Que no, no van. ¿Cómo no van? Así, no-van. Sé que es momento de decírselo. Decirle que es del conocimiento general, del dominio público vamos, que las palomitas solamente se acompañan con coca-cola. Está escrito. Es una ley sagrada. Es la ley del cine. El niño de los ojos grandes me mira, incrédulo. ¿La ley?

La manzanita sol es su favorita, pero una parte de su ser, le dice, le grita que debe ceder, y obedecer. Y finalmente acepta: Bueno coca-cola pues, pero… ¿me vas a comprar panditas, verdad?

Dios.

Panditas en el cine…

¿Cómo le digo que los panditas y el cine…?

Tantara (memoria y separación)

Tantara es en la India la historia del pasado. Su filosofía explica que la memoria lejos de ser lanzada hacia atrás (para que el presente llegue a ser autónomo y libre de él), se convierte en un tesoro que se coloca en medio de la sociedad para que le sirva de memorial. El pasado se convierte entonces en un alimento, en un privilegio. Encontrarse con esto ha sido, para mí maravilloso. Lo entiendo, sin duda, es preciso recordar para no olvidarse uno de sí mismo. Es sólo el análisis y la interpretación del pasado, de la memoria, lo que nos permite lograr o alcanzar un mejor presente, un mejor Otro yo.

Novalis dice que “…se aprende a componer la historia a partir de la esperanza y el recuerdo.”, ajustándolo un poco me ha gustado creer que se aprende a construir (o simplemente se construye) el presente a partir del recuerdo. No debe uno olvidar. Nada. La memoria -amarga o dulce- nos ofrece un horizonte de experiencias. ¿Horizonte? Sí, el horizonte, esa línea detrás de la cual se abre en el futuro un nuevo espacio, una nueva experiencia, que aunque aún no podemos contemplar, está ahí.

Con frecuencia nos encontramos con personas que desean separarse de su memoria, de sus recuerdos en el afán de construirse un mejor futuro. A la larga esta tarea no llevará a ningún lado. Separar la memoria es tanto como no vivir, no ser. Tantara es un tesoro que nos permite ser, estar, lograr un equilibrio. Lo que es peor: si el pasado (aquel momento decisivo de crisis) es rechazado, él regresa de manera sorpresiva al presente de donde fue excluído. Y ni siquiera tengo que platicarles de qué manera y qué consecuencias acarrea su regreso, ¿o sí? ¿no les ha pasado nunca?

Yo, por mi parte, no quiero olvidar, no quiero separar mi memoria de mi presente, quiero que esté, que Tantara me permita crear una nueva historia.