Blanche llegó a mi vida como regalo de cumpleaños. Blanche
llegó a mi vida a darle movimiento, vida, alegría. Blanche es mi nueva bicicleta y es preciosa. En ella voy y vengo a la escuela, en ella los viernes y/o los sábados en la noche nos vamos a recorrer el centro por la noche, las calles son nuestras, el silencio, la luz, el aire el aire el aire. Es difícil explicar esta sensación tan infantil y adulta a la vez de permitir que el cabello vuele un poco, de sentir el viento en la cara, de pedalear como si no hubiera más qué hacer en la vida. Aquí no pienso en nada, aquí no me preocupa nada (excepto frenar a tiempo), aquí no existe presentepasadofuturo, aquí sólo existe el goce puro. Mi travesura: subirme a cierta banqueta sobre Rio Grande y pasar agachadita bajo las enormes ramas de un árbol, tratar de esquivar la caricia de sus hojas.
Blanche ha sido el mejor regalo de amor en años, en muchos años.
