Mi eSe y yo siempre hemos tenido vidas paralelas. Nos presentaron por correo. Nos hicimos amigas por correo. Nos contamos la vida entera por correo. Luego, años, muchos años después finalmente nos conocimos. Presentamos a nuestros hijos y veraneamos juntos los cuatro. Nos prometimos vernos al menos una vez al año. Así ha sido, o así hemos tratado de que sea.
Ella, también, me ayudó a irme, a dejarlo todo y vivir mi escritura, mi vida.
Este verano hemos pasado más tiempo juntos los cuatro que en ninguna otra vez. Yo, ayudo un poco con su Princesa, ella consiente a mi Príncipe. Además, le da escritorio, residencia y alimento a mi libro, a mi tesis, a mi escritura, a mi lectura. Le da empleo a mis deditos editores. Mi eSe le da techo y amor a mi proyecto.
Llegué aquí sin idea a dónde ir, me iré aquí con una brújula bellísima. Mi eSe duerme en el cuarto de al lado pero reposa, siempre, en mi corazón.
