y fui inmensamente feliz.
vi a mi amiga Itzel, conviví de maravillas con su madre y con su hermana, aprendí sobre el verdadero concepto de comunidad, el nuevo concepto de familia, caminé por subidas, bajadas y verdosidades varias, sentí la lluvia, respiré el aire de la montaña, tomé fotos, escribí en la mente.
el Pico de Orizaba se me escondió, pero en la calle de Olmos vi algo tan o más maravilloso que eso.
