El cuerpo de Sylvia lo dice todo. Cuenta pasadopresentefuturo. Bueno, no sólo el cuerpo de Sylvia, el cuerpo de todos. Heme hoy con un gran dolor en el lado derecho, heme hoy con la espalda medio hecha pedazos, heme hoy untándome cuantamadre tengo en casa porque músculos y nervios han reaccionado mal al estrés de la última semana. Sé perfectamente qué es cada dolor. Sé quién es qué en mi cuerpo. El embate de la sal, la genética, todoalavez.
El cuerpo dice que necesita descanso, paz, aprender a desentenderse un poco de lo que no le toca resolver. Soltar. Soltar. El cuerpo de Sylvia resiente y resiste. Lo ha hecho tantas veces más. Hoy duele, mañana tal vez también, pero luego, ya no. Así es cada tanto tiempo.
