Acá, básicamente, se celebran dos días de la madre. El 10, que es a la mexicana, y el 13 que es a la gringa. Yo digo que de los dos no se hace uno. Entre que uno come mucho o lava mucha vajilla, entre que uno se contenta por ser madre pero extraña a su madre. El caso es que es un día medianamente jodido. O será sólo que estoy de malas porque esta mañana una madre, una madre muy querida por mi familia y por muchas familias, dejó este mundo y las madres tal vez nunca deberían dejar el mundo.
Así que aunque haya dos diez, se siente una como de cinco.
