Finalmente alguien dulce y genuinamente viene a visitarme a la Texana Tierra. Finalmente alguien viene acá por mí y sólo por mí. Finalmente alguien cruzará el mismo desierto y la misma carretera que he cruzado los últimos dos años para pasar unos días aquí donde todo es igual y distinto, aquí donde estamos creciendo, aquí donde hemos puesto nuestra fe y nuestro corazón. Finalmente dos de mis más amadas amigas tocarán esa puerta y los días se nos irán como arena entre los dedos. Qué alegría, las chicas están por llegar.
