pero fue el día lluvioso más lindo. recorrer calles inundadas. empaparse el fleco. sonreír a toda costa. este fue un día como de lanzar una moneda y ni siquiera pensar si y donde va a caer, el encanto de perderse en el vuelo.

Espacio de Ocio y Escritura de Sylvia Aguilar Zéleny
pero fue el día lluvioso más lindo. recorrer calles inundadas. empaparse el fleco. sonreír a toda costa. este fue un día como de lanzar una moneda y ni siquiera pensar si y donde va a caer, el encanto de perderse en el vuelo.