COMIENZO A ENTENDERLo

Lo que hace Lolita Bosch en su La familia de mi padre. Una novela, se parece un poco a lo que Theresa Hak Kyung Cha hace en Dictée. Cuánta vida tiene que rememorar uno para darse cuenta de esto. No llegamos a ver una novela o un poemario, llegamos justo a la hora en que las autoras están haciendo su libro, estamos justo justo en el proceso. Descubrimos, casi al mismo tiempo, que las autoras. Tenemos la misma perplejidad por lo que surge. Ay, el  incesante escudriñar del pasado.

En ambos casos, escribir de la familia no es escribir de lo que se conoce, es escribir de algo en lo que se es una completa extranjera. Ni siquiera el idioma ayuda.

Me siento en mi silla negra, me apoyo en mi cojín unos momentos después de hablar con ella y pienso en aquella vez que escribí en mi novela: ¿cómo se sentirá hablar con ella por la noche? ahora ya vivo eso y todavía no soy capaz de explicar bien lo que se siente.

Pero comienzo a entenderlo.

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