y pomada y venda y hielo y reposo y pie en alto y más hielo y más pomada y cantidades olímpicas de ibuprofeno y cariños y reiki y reposo y reposo y reposo.
henos a mí y a Dylan el Gato (que es una versión surrealista de Garfield) cuidando al preadolescente caído. henos a mí y a mí teléfono recibiendo las llamadas y mensajes de la gente que nos quiere.
yyyyy esperamos que esta odisea acabe pronto (para que no se nos junte con otra, claro está).
ufff.
