Alberto Fuguet me gusta, me gusta mucho, aunque sólo me he leído dos cosas de él. Había venido siguiendo desde la red todo el entramado de su último libro y las reseñas y todo pues. Era claro que era el tipo de libro que no sólo me gustaría, sino que me serviría.
Y lo pedí, se lo pedí a mi hada madrina quien me lo trajo en el verano. Antier, después de cerrar otras lecturas finalmente lo tomé, comencé a leer y leer. He tenido que hacer pausas por el trabajo, por la computadora, porloquesiempresepresenta pero este viernes/sábado se lo voy a dedicar absolutamente a Carlos Fuguet el tío perdido, el tío que busca Alberto y que le permite y nos permite encontrar otra cosa.
