ME FALTAN CAJONES O ME SOBRA ROPA

Ayer, según yo, terminé de acomodar el clóset y creo que ahora puedo sentarme a decir que:

  1. Debo comprar más ganchos y hablando de ganchos me gustan los de plástico duro y no los de metal porque cuando cuelgo mal las cosas le dejan picos en los hombros. Sí, a veces cuelgo mal las cosas.
  2. Debo, de nuevo, hacer un registro general y definitivo de camisetas. Hay unas que no me pongo jamás y que debo exiliar para siempre, otras que me gustan mucho pero como quedan debajo de otras las olvido y nunca las uso. El cajón de las camisetas parece un doñito embarazado y furioso.
  3. Debo dejar de tejerme bufandas a mí misma. Tengo un montonal y brincan cual serpentinas de su caja apenas las abro. Así que de ahora en adelante seré tejedora de otros (o al menos eso intentaré).
  4. Debo felicitarme a mí misma porque dos pantalones que había decidido desechar en mayo porque en definitiva no me quedaban ya, ahora me quedan preciosísimos, cierran sin problema y malo que yo lo diga hasta trasero me forman.
  5. No tengo permiso de comprarme nada, absolutamente nada. Y miren que desde que dejé el imperio educativo regiomontano para ser una simple estudiante dejé de comprarme cosas pero, de todos modos, los cajones y el clóset me escupen todo.
  6. Debo hacer YA mi proyecto de intervención de ropa, les platicaría más al respecto pero por esta ocasión apelaré al factor MISTERIO!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *