Llegué a Leonora Carrington por Remedios Varo. Ambas me mostraron un mundo que no creía posible. Era la época en la que yo estaba obsesionada con los movimientos de vanguardia. Era la época en la que no sabía hacia dónde dirigir mi lápiz.
Ahora que tengo mucho más claro hacia dónde quiero dirigir mi lápiz – más claro que a dónde quiero dirigir mi vida, sin duda- me he topado con la novela que Elena Poniatowska ha hecho sobre la vidayobra de Leonora Carrington: descubro.
En estas las primeras páginas he encontrado ya más razones para mantener el encantamiento con esta pintora (y claro, también con la autora). Se revela una infancia, un ímpetu, un encanto y un sueño, el sueño de una niña que quiere ser caballo.
En estas primeras páginas, también, mi lápiz tiembla: ya quiere dirigirse.
