Buenos Aires es ahora la locura después del drama del River. Y es que el River pasó a segunda división. El equipo de equipos, lo llama mi papá. Periódicos y noticieros muestran las imágenes de lamento de sus futbolistas y sus seguidores.
Ese es el ánimo que a veces se carga uno: de futbolista pasado a segunda división. Porque uno, sin ser primermundista, estaba en una situación de comodidad y éxito (o algo así) y luego pum, se toman decisiones y ahí te vas a la segunda división.
La cuestión será en convertirse el mejor de la segunda división y patear, patear, correr, correr hasta volver a la primera. No hay de otra.
