y entonces recorremos carreteras con los verdes más verdes a cada lado, campos de vida que se labra, caminamos por calles angostas con casas altas, casas pegaditas la una a la otra, hombro con hombro, techo con techo, visitamos mercados inusitados, antiguos, únicos, entramos a librerías de viejo, tomamos esto, aquello, nos metemos luego a un café, hablamos como si no hubiéramos hablado ya las últimas cuántas horas.
y entonces entramos a una casa bella, nos internamos en la cocina y preparamos y cocinamos y ponemos la mesa y hablamos un poco más como si no hubiéramos hablado ya cuánto tiempo, comemos y volvemos a salir y caminamos por un campo universitario y platicamos de esta vida y de aquella. hablamos como si no.
y entonces tomamos de nuevo carretera y vamos a esa otra ciudad de edificios altos y calles adosadas, la ciudad del puerto bello, damos pasos, muchos pasos, atravesamos una ciudad y un tiempo y un clima y una vida toda.
y entonces, entonces, sonrío. feliz.
