ELIZABETTA

Hoy no fui a tu casa y tú eres de esas amigas que puede entender las razones: el hijo tuvo un ataque de mamitis. Tú eres de las que sabe lo que es ese asunto de la maternidad que a veces te hace cambiar o cancelar planes. Tú sabes lo que es hacer circo, maroma y teatro para ser profesionista, estudiante, madre, ama de casa y una mujer encantadora (autogol).

Ya perdí la cuenta de los años pero sé que han sido muchos los que hemos compartido. Nuestras charlas matutinas diarias, nuestras catarsis, nuestros tomar turnos para platicarnos las cosas maravillosas, escandalosas, venenosas, dramáticas y extrañas de la vida.

Has estado conmigo. He estado contigo. Hemos intercambiado consejos, chismes, tips de belleza. Hemos joteado de lo lindo fingiendo que no. Hemos hablado de corazones doblados, de mujeres con cara de caballo y de mujeres macho alpha. Hemos hablado de hombres débiles, necios o de hombres pocohombres.

Hemos hablado de historiografía unos minutos y luego de las series del Sony. Hemos soñado con que nuestros hijos se casen y seamos consuegras.

Básicamente, Elizabetta, hemos sido amigas, muy amigas. Hoy no fui a tu casa pero sé que no pasa nada porque puedo ir mañana o el día siguiente o el próximo mes y va a estar bien porque este cariño tiene ese carácter de inamovible que muchos no conocen.

Una respuesta a “ELIZABETTA”

  1. A veces vengo y elijo un mes al azar, sólo por el gusto de leerte. Que chistoso y afortunado encontrarme justo con este. Te quiero, manalinda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *